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sábado, 18 de junho de 2016

Yo Vuestra Madre Celestial, como el Arca de la Alianza que llevo en Mí al único y verdadero Maná del Cielo, os llamo a adorar, reparar y consolar a Mi Jesús hecho Sacramento en cada Sacrificio de la Misa.

Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María (15 Junio 2016)

Pequeño de Mi Corazón Inmaculado, escribe. El Don de la Sagrada Eucaristía, es el Tesoro más grande que tiene la única y verdadera Iglesia de Mi Hijo. Iglesia de sacerdotes y profetas, Iglesia que guarda en cada tabernáculo el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Mi Amado Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, formado y concebido en Mi Santo Vientre, el primer y verdadero Tabernáculo de Adoración.
Yo Vuestra Madre Celestial, como el Arca de la Alianza que llevo en Mí al único y verdadero Maná del Cielo, os llamo a adorar, reparar y consolar a Mi Jesús hecho Sacramento en cada Sacrificio de la Misa.
Mi pequeño, Mi Hijo os ha dado el Sacramento más grande de Amor, la Eucaristía, para no dejaros solos, para que tengan Su Corazón verdaderamente Eucarístico para adorarlo, para alimentarse de Él, para llenarse de Él, para vivir de Él y con Él.
La Santa Eucaristía, es el mayor regalo del Corazón de Jesús para que unan sus corazones a Su Sagrado Corazón.
La Santa Eucaristía alimenta vuestros cuerpos elevándolos a la dignidad de templos del Espíritu Santo y santificando sus almas.
La Santa Eucaristía es el Sacramento que hace que, aún hoy, haya tiempos de misericordia.
La Santa Eucaristía es Jesús en Persona, Quien se ofrece por Amor a vosotros.
Hijitos, la Santa Eucaristía es el Amor de Dios que abraza y toca, como lo hizo en el pasado, vuestra miseria y pobreza.
¡Cuanto los ama Jesús! verdadera Comida que ha querido hacerse Pan, para alimentaros de Su Amor Crucificado, para transmitiros en cada Santa Comunión, la Vida de la Santísima Trinidad y para que exclamen con el corazón unido a Su Corazón Eucarístico: “ Padre, hágase Tu Voluntad y no la mía”.
Hijito, la Santa Comunión es la unión perfecta y amorosa de Jesús con las almas. ¡Cómo arde Jesús de Amor queriendo que todas las almas se arrepientas, se conviertan y se unan a Él a través de la Sagrada Eucaristía.
¡Oh hijito! Ora para que Su Reinado Eucarístico se apresure y el Triunfo de Mi Corazón Inmaculado sea la Puerta Santa que transmita Su Reino de Amor a mis hijos.
Como Madre de la Eucaristía y de los sacerdotes, te doy Mi Bendición.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.

Nuestra Señora de Akita - La Fátima de Oriente - Milagros y Mensajes terribles para el mundo



Akita, la Fátima de Oriente,
pasadas cuatro décadas:
una aparición aprobada
por su obispo local

El 12 de junio de 1973, la hermana Agnes Sasagawa, novicia de las Siervas de la Eucaristía, mientras oraba en la capilla de su convento en Akita, 200 kilómetros al norte de Tokio, observó una luz extraña que emanaba de la estatua de la Virgen María de la capilla. Era una estatua de madera de una pieza, inspirada en una estampita pequeña de Nuestra Señora de todos los Pueblos (apariciones aprobadas en Holanda), pero con la cara de la Virgen con rasgos orientales, tallada por un escultor budista Japonés, Saburo Wakasa. La religiosa declararía haber visto rayos brillantes que emanaban del tabernáculo. El mismo signo se repitió los próximos dos días. Fue el inicio de los fenómenos de Akita.

Capilla de los hechos de Akita



Sangre y dolor

El 28 de junio, una llaga en forma de cruz apareció en la palma de la mano izquierda de Sor Agnes. Sangraba mucho y le dolía.


El 6 de julio, estando en oración, Sor Agnes escuchó una voz procedente de la estatua de la Virgen María en la capilla. Era el primer mensaje. El mismo día, algunas hermanas descubrieron gotas de sangre que fluían de la mano derecha de la estatua. Este flujo de sangre se repitió cuatro veces. La llaga en la mano de la estatua permaneció hasta el 29 de septiembre. Ese mismo día, la estatua comenzó a "sudar", especialmente por la frente y el cuello. 

El 3 de agosto de 1973, Sor Agnes recibió un segundo mensaje y el 13 de octubre del mismo año, el tercero y último.

Cuando habían pasado 14 meses sin mensajes ni fenómenos, el 4 de enero de 1975, la estatua de la Virgen comenzó a llorar y continuó llorando en diferentes ocasiones por 6 años y 8 meses. La última vez fue el 15 de septiembre de 1981, fiesta de Nuestra Señora Dolorosa. Fueron un total de 101 lacrimaciones. 

El director espiritual, testigo

El sacerdote Thomas Aquinas Yasuda, director espiritual de la religiosa y testigo presencial en casi todas las lacrimaciones, considerado la mayor autoridad sobre el fenómeno de Akita, consideraba que las lacrimaciones se relacionaban con las lágrimas de María en el Calvario. Agnes explicó que un ángel le había detallado el significado de las lacrimaciones: llamar la atención al mundo entero y en particular a la Iglesia Católica, la verdad de la Corredención por la Santísima Virgen María (una doctrina que la Iglesia Católica aún no ha definido). 

Así, entiende Yasuda, si Lourdes era un respaldo a la doctrina de la Inmaculada Concepción, Akita debería interpretarse como un respaldo a la doctrina de María como co-redentora. 

Lacrimaciones con ángel:
caso único

El padre Yasuda ha detallado varias veces que ha habido muchas lacrimaciones de estatuas en distintos lugares del mundo y en diferentes tiempos, pero ninguna ha sido explicada a través de la visión de un ángel (así lo explicó en una Conferencia Internacional de Vox Populi Mariae Mediatrici, en Roma, el 31 de mayo de 1997).

Uno de los signos de estas apariciones es la curación milagrosa de la sordera de la hermana Agnes Sasagawa. Nacida en 1931, desde niña fue de salud frágil y fue sometida varias veces a operaciones y largas estancias en los hospitales. A los 25 años fue curada de una de sus enfermedades al beber agua de Lourdes, pero más tarde, el 16 de mayo de 1973, perdió la audición. 

El padre Yasuda, que era asesor espiritual del convento desde un año antes de empezar los fenómenos, explica en su conferencia de 1997 los detalles de las curaciones.

Yasuda describe los milagros

"Siempre que la Hermana Agnes tenía encuentros con eventos sobrenaturales que no podían ser explicados como fenómenos naturales (ya sean mensajes de la Santísima Madre o del ángel) la hermana, antes que nada, reportaba dichos eventos al Obispo John Ito o a mí mismo, solicitando guía espiritual. En ninguna ocasión la Hermana Agnes anunció ella misma esos eventos al público. Cuando recibió el mensaje más importante que explicaba el significado de los 101 episodios de lágrimas de la estatua, también reaccionó de la misma manera.

La autenticidad sobrenatural de las lágrimas de la estatua de la Santísima Madre María fue sustanciado y corroborado por otros dos milagros objetivos. Uno de ellos, es la curación milagrosa de un cáncer cerebral en 1981 de una ama de casa de Corea del Sur, la Sra. Teresa Chun Sun Ho. La Sra. Chun había entrado en coma a causa de los tumores cerebrales que la redujeron a una existencia meramente vegetativa. Sus parientes, familiares y amistades le rogaron a la Santísima Madre María de Akita que curara a la mujer encamada colocando la fotografía de la estatua de las lágrimas junto a la almohada.

Entonces, una visión de la Virgen María, que era exactamente la misma imagen que la de la Santísima Madre María de Akita, se le apareció a la Sra. Teresa Chun a la medianoche del 4 de agosto, en medio del coma. Entonces, quedó totalmente curada. Los radiografías de su cerebro (tomadas en el Hospital de San Pablo en Seúl) certifican la total desaparición del cáncer de su cerebro. Después de la curación, la Sra. Teresa Chun declaró:
“La Santísima Madre María de Akita, quien tenía un cordero blanco en sus brazos, se me apareció, cuando estaba encamada, y exhaló sobre mi frente tres veces. Vi que la lana del cordero se movía y agitaba debido a las fuertes exhalaciones de la Santísima Madre”
Este milagro fue atestiguado por el Dr. Gil Song Lee con un certificado médico, el cual fue enviado a la Santa Sede junto con un documento escrito por el Padre Maryknoll Roman Theisen, S.T.D., entonces jefe del Tribunal Arquidiocesano de la Sede de Seúl. La Iglesia de Corea del Sur estableció un comité que se formó para trabajar por la canonización de 103 mártires Coreanos y envió documentos reportando su curación a la Santa Sede. El milagro fue empleado para obtener la autorización de la Santa Sede para la solicitud del comité por la canonización de 103 mártires.

El otro de los dos milagros, es la curación de la sordera completa de la misma Sor Agnes en 1982. Para entonces, ya habían pasado nueve años desde que perdió el oído en 1973. El 30 Mayo, en festividad de Pentecostés, su sordera fue curada al momento en que recibió la bendición con el Santísimo Sacramento en la costodia que yo elevé en la capilla. 

Al momento en que se dio la bendición con la Eucaristía, ella oyó una campanilla de adoración tocada por otra hermana religiosa. Su curación fue atestiguada en un certificado médico emitido por el Dr. Tatsuhiko Arai, del Hospital de la Cruz Roja en Akita.

La aprobación del obispo

El 22 de abril de 1984 el obispo John Shojiro Ito, el ordinario local de la diócesis donde ocurrieron las apariciones marianas, emitió una carta pastoral en la cual autorizaba la veneración de la Santa Madre de Akita. Su sucesor, el obispo Francisco K. Sato, mantuvo la autorización. 

El obispo Shojiro Ito
celebra misa en la capilla de Akita
Los 3 mensajes de Akita 

La hermana Agnes recibió mensajes de la Virgen en 3 días: el 6 de julio, el 3 de agosto y el 13 de octubre de 1973.

Mensaje del 6 de julio de 1973

"Mi hija, mi novicia, me has obedecido bien abandonándolo todo para seguirme. ¿Es dolorosa la enfermedad de tus oídos? Tu sordera será sanada, estate segura. ¿Te causa sufrimiento la herida de tu mano? Reza en reparación por los pecados de los hombres. Cada persona en esta comunidad es mi hija irremplazable. ¿Haces bien la oración de las Siervas de la Eucaristía? Entonces, oremos juntas:



Sacratísimo Corazón de Jesús,
verdaderamente presente
en la Santa Eucaristía,
te consagro mi cuerpo y alma
para ser enteramente uno con Tu Corazón,
sacrificado cada instante
en todos los altares del mundo
y dando alabanza al Padre,
implorando por la venida de Su Reino.

Ruego que recibas
esta humilde ofrenda de mi ser.
Utilízame como quieras
para la gloria del Padre
y la salvación de las almas.

Santísima Madre de Dios,
no permitas que jamás
me separe de tu Divino Hijo.
Te ruego me defiendas
y protejas como tu hijo especial.
Amén.

"Reza mucho por el Papa, los obispos y los sacerdotes. Desde tu bautismo siempre has orado fielmente por ellos. Continúa orando mucho... mucho. Dile a tu superior todo lo ocurrido hoy y obedécele en todo lo que te diga. Él ha pedido que ores con fervor".

Mensaje del 3 de agosto de 1973

"Mi hija, mi novicia, ¿amas al Señor? Si amas al Señor, escucha lo que tengo que decirte". "Es muy importante... se lo comunicarás a tu superior"

"Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Yo deseo almas que lo consuelen para suavizar la ira del Padre Celestial. Yo deseo, con Mi Hijo, almas que repararán con sus sufrimientos y pobreza por los pecadores e ingratos".


"Para que el mundo conozca su ira, el Padre Celestial está preparando para infligir un gran castigo sobre toda la humanidad. Con mi Hijo yo he intervenido tantas veces para apaciguar la cólera del Padre. Yo he prevenido la venida de calamidades ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, y amadas almas que Le consuelan formando una corte de almas víctimas. Oración, penitencia y sacrificios valientes pueden suavizar la cólera del Padre. Yo deseo esto también de tu comunidad... que ame la pobreza, que se santifique y rece en reparación por la ingratitud y el ultraje de tantos hombres".

"Recita la oración de las Siervas de la Eucaristía con conciencia de su significado; ponla en práctica; ofrece en reparación (cualquier cosa que Dios envíe) por los pecados. Que cada uno se esfuerce, según su capacidad y posición, en ofrecerse enteramente al Señor".

"Aún en un instituto secular la oración es necesaria. Ya las almas que desean rezar están en camino de ser reunidas. Sin poner demasiada atención a la forma, sé fiel y ferviente en la oración para consolar al Maestro".

Después de un silencio:

"¿Es verdad lo que piensas en tu corazón?, ¿estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada? Mi novicia, deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos. Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia. De los tres, la obediencia es el fundamento. En total abandono, déjate guiar por tu superior. Él sabrá como entenderte y dirigirte".

Mensaje del 13 de octubre de 1973

"Mi querida hija, escucha bien lo que tengo que decirte. Tu informarás a tu superior".


Después de un corto silencio:




"Como te dije, si los hombres no se arrepienten y se mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad. Será un castigo mayor que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes. Fuego caerá del cielo y eliminará a gran parte de la humanidad, tanto a los buenos como a los malos, sin hacer excepción de sacerdotes ni fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que les quedarán serán el Rosario y la Señal dejada por Mi Hijo. Cada día recita las oraciones del Rosario. Con el Rosario, reza por el Papa, los obispos y los sacerdotes".


"La obra del demonio infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que se verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición de sus compañeros... iglesias y altares saqueados; la Iglesia estará llena de aquellos que aceptan componendas y el demonio presionará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor".


"El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. Pensar en la pérdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y gravedad, no habrá ya perdón para ellos".

"Con valentía, habla con tu superior. Él sabrá como dar a cada uno valor para rezar y lograr obras de reparación". "Es el obispo Ito quien dirige vuestra comunidad".

"¿Todavía tienes algo que preguntar? Hoy es la última vez que yo te hablaré con voz viva. Desde ahora en adelante obedecerás al que se te envía y a tu superior".


"Reza mucho las oraciones del Rosario. Sólo Yo puedo todavía salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su confianza en Mí se salvarán".

terça-feira, 31 de maio de 2016

Atualidade da mensagem de Nossa Senhora das Graças de Cimbres.


Atualidade da mensagem de Nossa Senhora das Graças de Cimbres.

Por Hermes Rodrigues Nery 
A sua mensagem é atualíssima, diante dos acontecimentos históricos que ainda estamos vivenciando, no momento em que comemoramos oitenta anos das aparições.
41635647-055c-4e13-8fbd-09a6cf8ee621Com “O Diário do Silêncio”, a escritora Ana Lígia Lira apresenta a mais completa obra sobre as aparições de Nossa Senhora das Graças, no Brasil, ocorridas no pequeno povoado de Cimbres, distrito de Pesqueira, em Pernambuco, em 1936. A publicação do livro ocorre, portanto, próximo das comemorações dos oitenta anos das aparições, e com uma documentação inédita, de fontes primárias, com correspondências (especialmente as do Padre Kehrle, designado pelo bispo local a investigar o caso) e depoimentos que elucidam toda a história das aparições, como também da irmã Adélia, falecida em 13 de outubro de 2013 (na época, a menina Maria da Luz, uma das crianças a quem Nossa Senhora dirigiu suas palavras). Para o Padre Paulo Ricardo, a mensagem de Nossa Senhora das Graças de Cimbres “é bastante atual, principalmente para nós que vivemos num Brasil cada vez mais tomado pelo ideal do comunismo, do marxismo, porque foi exatamente aquilo que Nossa Senhora previu”1. Na verdade, a previsão foi a de que o Brasil seria tomado pelo comunismo e padeceria três castigos, evitados somente com a oração e a penitência. E que “o sangue correrá no Brasil”2.
Gostaria de me deter nesse artigo não tanto sobre os fatos em si da história das aparições (já abordados em relatos de outros autores), mas sobre alguns aspectos de conjuntura para auxiliar na compreensão da importância das aparições de Nossa Senhora das Graças, em Cimbres, especialmente nos dias de hoje, pois a sua mensagem é atualíssima, diante dos acontecimentos históricos que ainda estamos vivenciando, no momento em que comemoramos oito décadas das aparições.
Os três castigos
Os três castigos preconizados por Nossa Senhora das Graças, estariam, de certa forma, relacionados com as três tentativas de tomada do poder que os comunistas fariam no Brasil, ao longo desses últimos oitenta anos. A primeira delas, com a Intentona Comunista (1935), alguns meses antes das aparições em Cimbres. Depois, no governo de João Goulart, a segunda tentativa, que foi contida pelo regime militar (1964), especialmente na fase de combate às guerrilhas. E, em seguida, a terceira tentativa, com a redemocratização, na Nova República, principalmente nas gestões petistas, após 2003.
Nas duas primeiras tentativas, o sangue correu, assim como aconteceu nos países aonde o comunismo foi implantado. Na Intentona Comunista de 1935, vários defensores da pátria tombaram, dentre eles o herói-mártir da Polícia Militar, Luiz Gonzaga de Souza3. Também foram muitas as vítimas que tiveram o sangue derramado por terroristas e guerrilheiros comunistas na segunda tentativa, quando quiseram implantar a ditadura do proletariado no País, conforme depoimentos de conhecidas lideranças esquerdistas, que atuaram, naquela época4, reconhecendo que a luta contra o regime militar, inclusive por meios das guerrilhas, tinha como propósito a implantação de uma ditadura comunista5.
Mas, como bem destacou o Prof. Olavo de Carvalho, “o governo militar se ocupou de combater a guerrilha, mas não de combater o comunismo na esfera cultural, social e moral.”6 Por isso, criou-se o ambiente para a terceira e atual tentativa, ainda em curso, no Brasil, de complexa situação. Olavo de Carvalho explica que a parte da esquerda que não foi para a guerrilha, “se encaixou no esquema pregado por Antonio Gramsci, que é a revolução cultural, a penetração lenta e gradual em todas as instituições de cultura, mídia etc. Foi a facção que acabou tirando vantagem de tudo isso – até da derrota, porque a derrota lhes deu uma plêiade de mártires.”7 O fato é que a esquerda se apropriou de um discurso para se favorecer e buscar consolidar seu projeto de poder [daí a narrativa da controversa Comissão da Verdade], e até hoje, a base social aparelhada pela esquerda, de raiz filosófica marxista e até anarquista, continua como um barril de pólvora, num momento em que as forças conservadoras começam a reagir, sem saber como fazer, por estarem totalmente desorganizadas e sem estratégias e meios adequados para isso.
O processo de impeachment da presidente Dilma Roussef (ex guerrilheira no período do regime militar),  expôs a tensão desta terceira tentativa, cujos desdobramentos ainda são muito imprevisíveis. Terceira fase esta iniciada com a criação do Foro de São Paulo, em 1990 (por Fidel Castro e Lula), para viabilizar um projeto de poder totalitário, de integração regional latino-americana, a chamada Pátria Grande socialista. Projeto esse em que, antes da tomada do poder político, os comunistas buscaram criar uma base social aparelhada (seguindo a estratégia gramsciana), de aparelhamento das instituições, especialmente na área cultural, dos sindicatos, da imprensa, e até mesmo da Igreja Católica, se utilizando da teologia da libertação para influir e ampliar os setores progressistas dentro da instituição.
Com a eleição de Lula, em 2002, o PT alargou de modo desproporcional o aparelhamento do Estado, dando início à estratégia proposta pelo Foro de São Paulo, de fazer da democracia o método revolucionário, se utilizando inclusive de meios inteiramente amorais para captar recursos com volúpia desmesurada, não contando, porém, que seriam contidos nessa gula e obsessão de poder, pela Operação Lava Jato, o que ocasionou a gravíssima crise em que vivemos, aonde não sabemos ainda como a terminará.
Não é a toa que, durante o processo de impeachment, os maiores defensores da ex-guerrilheira Dilma Roussef vieram justamente do PCdoB (com Aldo Rebelo como seu Ministro da Defesa, Jandira Feghali na Câmara dos Deputados, Vanessa Graziotin no Senado, etc.). O fato é que a terceira tentativa de implantação do comunismo no Brasil está em fase já bem avançada. Depois das jornadas de junho de 2013, do pleito de 26 de outubro de 2014 e das grandes manifestações pró-impeachment de 2015-2016, cresceram as apreensões sobre como o Brasil poderá vencer essa nova batalha contra o comunismo, expresso não apenas no lulopetismo, mas em todos os demais partidos e movimentos sociais e culturais de esquerda alinhados com o projeto de poder do Foro de São Paulo.
E o que mais se teme, em tudo isso, é que novamente corra o sangue [conforme previu Nossa Senhora das Graças, em Cimbres], num momento que o País está dividido entre uma maioria conservadora e cristã [mas desorganizada], e uma minoria aparelhada que deteve o poder de decisão nos últimos treze anos [e muito bem organizada]. Tal tensão levou o Brasil a um impasse político sem precedentes. E muitas forças do internacionalismo de esquerda e também das fundações internacionais querendo intensificar a agenda antivida e antifamília, que já vem fazendo correr o sangue humano inocente, no ventre materno, com a difusão cada vez maior da cultura do aborto e tudo mais. Como ocorreu na União Soviética, quando o comunismo foi lá implantado.
“Os padres e os bispos sofrerão muito?”8
Nas aparições em Cimbres, na gruta do Sítio da Guarda, Nossa Senhora das Graças dissera às crianças: “virão tempos sérios”9, e dentre muitas coisas preditas, a confirmação de que o comunismo iria penetrar o Brasil, abrangendo todo o País (não no interior), e que tais coisas não viriam logo, mas que “os padres e os bispos sofrerão muito”10.
Nesse sentido e no contexto dos oitenta anos desde as aparições em Cimbres, cabe ressaltar que o sofrimento dos bons padres e bispos também está relacionado, de alguma forma, aos “erros da Rússia” espalhados pelo mundo, que não foram contidos, conforme pediu Nossa Senhora em Fátima aos pastorinhos, em 1917.
Como bem expôs  Valdis Grinsteins:
“Defensores do permissivismo moral, os comunistas aprovaram leis favorecendo o amor livre e o divórcio e, em 1920, durante o governo de Lenine, a Rússia foi o primeiro país do mundo a permitir o crime do aborto. O resultado dessa lamentável situação não tardou a aparecer: divórcios numerosos, trazendo como consequência famílias cada vez menores, nas quais o número de filhos era limitado em função da perspectiva de estabilidade do ‘cônjuge’, do trabalho, da moradia ou do capricho dos pais. Filhos abandonados ou entregues a orfanatos, dos quais fugiam depois para formar pequenos bandos de criminosos, logo se tornaram uma praga nacional. Uma geração que crescia sem conhecer o que fosse respeitar os outros. O crime chegou a tais níveis que, visando limitar seus efeitos, Stalin modificou a legislação em 1936, chegando a proibir o aborto. Como não houve nenhum arrependimento verdadeiro, mas apenas interesse político, pouco depois da Segunda Guerra Mundial o aborto voltou a ser introduzido na legislação comunista, bem como todos os outros ditos ‘avanços’. E a situação tornou-se ainda pior.”11
O comunismo, como um dos maus frutos do modernismo, adentrou dentro da Igreja, sob várias formas. E conforme advertira São Pio X, visou corroer, por dentro a sã doutrina católica. Os padres e bispos seduzidos pelo modernismo, anuíram com correntes de pensamento contrárias à fé, abrindo brechas para distorções e equívocos, agravados ainda mais pelo atual relativismo. Debilitar o cristianismo, especialmente a doutrina católica, foi estratégia dos comunistas, principalmente gramscianos para, por dentro da Igreja, promover a rebelião e a apostasia. Com isso, os bons padres e bispos foram encontrando dificuldades em defender a fé, num ambiente cada vez mais hostil à sã tradição católica. E mais: passaram também a difundir que o comunismo era coisa do passado, principalmente depois da queda do muro de Berlim e o desabamento da União Soviética, no Natal de 1991. Mas justamente na América Latina, e mais ainda no Brasil, com o Foro de São Paulo, o internacionalismo de esquerda instrumentalizou os setores progressistas da Igreja Católica para difundir os males do comunismo [com faces novas e diversificadas]. O próprio Fidel Castro, após o fracasso das guerrilhas no Brasil, entendeu que era preciso utilizar-se das estruturas e capilaridade da Igreja, para aparelhá-la por dentro, e propiciar assim a extensão da revolução cubana em todo o continente latino-americano, especialmente no Brasil. Para isso, foi utilíssimo espalhar a cizânia da teologia da libertação, gestada pela KGB, conforme revelou Ion Mihai Pacepa12.
Mas por que a Igreja não reagiu contra esta nova investida do comunismo? E por que o relativismo grassou de tal forma, minando toda e qualquer resistência na defesa da sã doutrina católica?
O Prof. Roberto de Mattei explica que um dos fatos relevantes para isso foi porque não houve uma condenação explícita do comunismo no Concílio Vaticano II (1962-1965), período em que se intensificou a segunda tentativa de implantação do comunismo no Brasil, detido – como dissemos – pelo regime militar.
O fato é que o Concílio foi “uma oportunidade extraordinária para as correntes progressistas”13 em que, em muitos aspectos, “a condenação do erro”14 deixou de ser vista como “uma obra de misericórdia”15. A nova forma de organização, através de conferências episcopais, especialmente a CNBB e o CELAM, contribuíram muito para afofar o terreno, em que foi possível emergir mais facilmente todas as tendências modernizantes. A não condenação do comunismo no Concílio favoreceu a instrumentalização dos setores progressistas da Igreja para a subversão da sã doutrina por dentro da instituição. Formou-se então uma rede cada vez mais fraterna de prelados progressistas, “entre bispos e teólogos europeus e latino-americanos”16, sob a liderança de Dom Hélder Câmara, rede esta descrita por François Houtart, o mesmo que, anos mais tarde, ministraria um curso no Partido Comunista cubano para convencer os militantes marxistas de que era possível conciliar cristianismo e socialismo, e que eles precisariam da estrutura da Igreja, para difundir essa concepção revolucionária.
Não faltaram apelos contra o comunismo durante o Concílio. Roberto de Mattei conta que “o arcebispo vietnamita de Hué, Ngô-Dinh-Thuc, por exemplo, definia o comunismo como ‘o problema dos problemas’, a mais importante questão do momento”.17 Mas empenhado na promoção do ecumenismo, e para garantir a presença do Patriarca de Moscou, que, na época, “estava  notoriamente  nas mãos do Kremlim”18, o Cardeal Bea conseguiu estabelecer “um acordo com base no qual o Patriarca de Moscou acolherá o convite pontifício se o Papa garantir que o Concílio se absterá de condenar o comunismo”19. E foi o que aconteceu. O Concílio se silenciou sobre a questão do comunismo, mesmo o Santo Ofício tendo reafirmado, em 1959, pouco antes, “a validade da excomunhão de 7 de janeiro de 1949, contra todo tipo de colaboração com o comunismo”20, pois já prevalecia, entre muitos altos prelados, de que “no fundo, os comunistas andam a procura da justiça e são gente que sofre”21. A partir dessa omissão e dessa nova mentalidade é que foi possível espalhar o cancro da teologia da libertação na América Latina, ainda quando se desejava impor o comunismo por meio da guerrilha.
“Quase” como na Espanha 
Ao ser indagada se o sofrimento causado pelos castigos seria “como na Espanha” (que vivia, na época das aparições, o início da Guerra Civil Espanhola), Nossa Senhora respondera às crianças: “quase”.
Esse “quase” pode estar relacionado à posição do clero em relação à divisão ideológica que a Espanha viveu, ao longo da guerra civil (1936-1939), quando morreram milhares de pessoas, especificamente mais de seis mil religiosos. No entanto, o clero espanhol comparou a guerra contra o comunismo na Espanha, naquele período, como uma “cruzada moderna”22. O mesmo não se pode dizer do clero brasileiro atual, imbuído de relativismo, com um bom número de bispos conservadores (especialmente após o pontificado de Bento XVI), mas com padres e bispos progressistas em postos estratégicos de decisão, muitos alinhados ainda à esquerda, com paróquias e OnGs católicas (e até universidades como as PUCs) como base social aparelhada pelo lulopetismo. Dada a complexidade da situação, no cenário brasileiro atual, muitos padres e bispos se dizem impotentes para fazer qualquer coisa, e de se pronunciar a respeito. Por isso, se constata o silêncio e a omissão de muitos em relação ao permissivismo moral (especialmente da classe artística), evitando se posicionar ideológica e politicamente contra os governos petistas de Lula e Dilma Rousseff. Daí a posição de neutralidade da conferência episcopal em relação ao processo de impeachment, quando a maioria do povo brasileiro (conservador) foi às ruas clamando “Fora Dilma, Fora PT, Fora Foro de São Paulo”. Significativo foi o ato em que fiéis leigos ergueram após a missa de encerramento da 54ª assembleia da CNBB23, na Basílica de Aparecida, diante de todos os bispos que passavam em direção à sacristia, com os dizeres; “Por uma Igreja livre do PT e do comunismo”, imagem essa que teve um número enorme de curtidas e compartilhamentos nas redes sociais, comprovando assim (nesse aspecto) o sentimento da maioria do povo brasileiro, que clama por posições de pastores mais em consonância com a doutrina moral e social da Igreja, sem ambiguidades, mas de modo firme e cristalino, de modo especial contra o comunismo.
Nesse sentido, os três castigos preconizados por Nossa Senhoras das Graças, às crianças, em Cimbres, podem também estar associados (tendo em vista o que ocorreu durante a Guerra Civil Espanhola), a tais fatores e consequências:  1º) a divisão ideológica do País; 2º) a anarquia social provocada por instituições e grupos aparelhados; 3º) o derramamento de sangue. Mas o “quase” predito pode significar que é possível evitar as situações extremas de tais fatores e consequências, se principalmente as autoridades eclesiásticas exortarem o povo à oração e à penitência, e se, enfim, o comunismo for rechaçado mais explicitamente e condenado (recorrendo aos documentos já existentes da doutrina social da Igreja) por aqueles que tem o dever de orientar os fiéis católicos dos perigos que representam as correntes de pensamento e os partidos políticos que tem como premissa ideológica o ideário comunista. O clero, portanto, não pode estar omisso quanto a isso, para que tais fatores não acarretem tais consequências.
Os castigos previstos podem ser evitados com a oração e a penitência
Os oitenta anos das aparições de Nossa Senhora das Graças, em Cimbres, coincidem com o momento mais crítico da crise econômica e política que colocou em xeque o lulopetismo no País, podendo comprometer assim o projeto de poder do Foro de São Paulo e frear a terceira tentativa de implantação do comunismo. Por isso, se houve previsões de “tempos calamitosos para o Brasil”24, a Mãe do Céu dissera às crianças Maria da Conceição e Maria da Luz que os castigos previstos poderiam ser evitados pela oração e penitência. Esta exortação (em sintonia com todas os apelos feitos por Nossa Senhora, em La Salette, em Lourdes, em Fátima e em todas as demais aparições pelo mundo) indicam as armas pelos quais os cristãos devem se empenhar no combate ao mal. Assim como os cristãos venceram em Lepanto (1571), fazendo do Rosário a “arma da vitória”25, assim também foi a força do Rosário capaz de evitar o derramamento de sangue no difícil processo abolicionista, no séc. XIX, em que a Princesa Isabel fez triunfar a libertação dos escravos, com a Lei Áurea, vencendo também pela oração os desafios das turbulências políticas de sua época.
Nossa Senhora apresentou-se às crianças como “a Mãe da Graça”, e se veio “avisar ao povo que se aproximam três grandes castigos”26, também apareceu com o Menino Jesus em seus braços como “a Mãe do Céu”, “a Mãe de Deus”, para dizer também que é com a oração e a penitência que é possível desviar-se de tais castigos, invocando-a como Nossa Senhora das Graças, e apresentando ainda as devoções ao Coração de Jesus e a ela própria, como práticas para afastar tais males.
A leitura, portanto, de “O Diário do Silêncio”, de Ana Lígia Lira (competente pesquisadora e escritora), torna-se imprescindível para que conheçamos, em detalhes, o que ocorreu em Cimbres, e o quanto atual é a mensagem de Nossa Senhora das Graças, e a validade da sua exortação à oração e a penitência, para vencer a terceira (e mais complexa) tentativa de implantação do comunismo no Brasil.
Hermes Rodrigues Nery é coordenador do Movimento Legislação e Vida. Email: hrneryprovida@uol.com.br
Notas:
  1. https://padrepauloricardo.org/episodios/o-alerta-de-maria-para-o-brasil.
  2. http://aparicoes.leiame.net/brasil/pesqueira.html
  3. http://museuvitimasdoscomunistas.com.br/saloes/ver/intentona-comunista-1935-
  4. https://www.youtube.com/watch?v=cP5PGY08vbs
  5. https://www.youtube.com/watch?v=cP5PGY08vbs
  6. http://veja.abril.com.br/noticia/brasil/olavo-de-carvalho-esquerda-ocupou-vacuo-pos-ditadura
  7. Ibidem.
  8. http://aparicoes.leiame.net/brasil/pesqueira.html
  9. Ibidem.
  10. Ibidem.
  11. http://catolicismo.com.br/materia/materia.cfm/idmat/B29467EA-3048-560B-1CD5958C0D784589/mes/Agosto2006
  12. http://www.acidigital.com/noticias/ex-espiao-da-uniao-sovietica-nos-criamos-a-teologia-da-libertacao-28919/
  13. Roberto de Mattei, O Concílio Vaticano II – Uma História nunca escrita. Porto, 2012, p. 167.
  14. Ib. p. 173.
  15. Ibidem.
  16. Ib. p. 189.
  17. Ib. 152.
  18. Ib. 147.
  19. Ib. pp. 149-150.
  20. Ib. p. 152.
  21. Ibidem.
  22. http://historia-portugal.blogspot.com.br/2009/05/guerra-civil-espanhola.html
  23. https://www.youtube.com/watch?v=Xi6WMq2cQq0
  24. http://aparicoes.leiame.net/brasil/pesqueira.html
  25. http://imperiobrasileiro-rs.blogspot.com.br/2015/12/integra-da-palestra-princesa-isabel.html
  26. http://aparicoes.leiame.net/brasil/pesqueira.html

segunda-feira, 30 de maio de 2016

Há exato um século: o Anjo de Portugal introduzia o grande anúncio




Conjunto escultural representando a aparição do Anjo de Portugal aos três pastorinhos de Fátima, na Loca do Cabeço, perto de Aljustrel
Conjunto escultural representando a aparição do Anjo de Portugal
aos três pastorinhos de Fátima, na Loca do Cabeço, perto de Aljustrel


continuação do post anterior: Há 100 anos: aparições do Anjo de Portugal preparavam a Mensagem de Fátima




Antonio Augusto Borelli Machado

Antes das aparições de Nossa Senhora, Lúcia, Francisco e Jacinta — Lúcia de Jesus dos Santos, e seus primos Francisco e Jacinta Marto, todos residentes na aldeia de Aljustrel, freguesia de Fátima — tiveram três visões do Anjo de Portugal, ou da Paz.


Primeira aparição do Anjo


A primeira aparição do Anjo deu-se na primavera ou no verão de 1916, numa loca (ou gruta) do outeiro do Cabeço, perto de Aljustrel, e desenrolou-se da seguinte maneira, conforme narra a Irmã Lúcia:

“Alguns momentos havia que jogávamos, e eis que um vento forte sacode as árvores e faz-nos levantar a vista para ver o que se passava, pois o dia estava sereno. 

Então começamos a ver, a alguma distância, sobre as árvores que se estendiam em direção ao nascente, uma luz mais branca que a neve, com a forma de um jovem transparente, mais brilhante que um cristal atravessado pelos raios do sol.

À medida que se aproximava, íamos-lhe distinguindo as feições: um jovem dos seus 14 a 15 anos, de uma grande beleza. Estávamos surpreendidos e meio absortos. Não dizíamos palavra.
Ao chegar junto de nós, disse:

— “Não temais. Sou o Anjo da Paz. Orai comigo”.

E ajoelhando em terra, curvou a fronte até o chão. Levados por um movimento sobrenatural, imitamo-lo e repetimos as palavras que lhe ouvimos pronunciar:

— “Meu Deus! Eu creio, adoro, espero e amo-Vos. Peço-Vos perdão para os que não crêem, não adoram, não esperam e Vos não amam”.

Depois de repetir isto três vezes, ergueu-se e disse:

— “Orai assim. Os Corações de Jesus e Maria estão atentos à voz das vossas súplicas”.
E desapareceu.

A atmosfera do sobrenatural, que nos envolveu, era tão intensa, que quase não nos dávamos conta da própria existência, por um grande espaço de tempo, permanecendo na posição em que nos tinha deixado, repetindo sempre a mesmo oração. 

A presença de Deus sentia-se tão intensa e íntima, que nem mesmo entre nós nos atrevíamos a falar. No dia seguinte, sentíamos o espírito ainda envolvido por essa atmosfera, que só muito lentamente foi desaparecendo.

Nesta aparição, nenhum pensou em falar, nem em recomendar o segredo. Ela de si o impôs. Era tão íntima, que não era fácil pronunciar sobre ela a menor palavra. Fez-nos talvez também maior impressão, por ser a primeira assim manifesta”.

(Cfr. II Memória, pp. 114, 116; IV Memória, pp. 318, 320; De Marchi, pp. 51-52; Walsh, pp. 39-40; Ayres da Fonseca, p. 121; Galamba de Oliveira, pp. 52-57).

Irmã Lúcia, visitando o local da aparição.
Irmã Lúcia, visitando o local da aparição.

Segunda aparição do Anjo


A segunda aparição deu-se no verão de 1916, sobre o poço da casa dos pais de Lúcia, junto ao qual as crianças brincavam. Assim narra a Irmã Lúcia o que o Anjo lhes disse — a ela e aos primos — então:

— “Que fazeis? Orai! Orai muito! Os Corações Santíssimos de Jesus e Maria têm sobre vós desígnios de misericórdia. Oferecei constantemente ao Altíssimo orações e sacrifícios”.

— “Como nos havemos de sacrificar?” — perguntei.

— “De tudo que puderdes, oferecei a Deus um sacrifício em ato de reparação pelos pecados com que Ele é ofendido e de súplica pela conversão dos pecadores. Atraí assim sobre a vossa pátria a paz. Eu sou o Anjo da sua guarda, o Anjo de Portugal. Sobretudo aceitai e suportai com submissão o sofrimento que o Senhor vos enviar”.

E desapareceu.

Estas palavras do Anjo gravaram-se em nosso espírito, como uma luz que nos fazia compreender quem era Deus; como nos amava e queria ser amado; o valor do sacrifício, e como ele Lhe era agradável; como, por atenção a ele, convertia os pecadores”.

(Cfr. II Memória, p. 116; IV Memória, pp. 320, 322; De Marchi, p. 53; Walsh, p. 42; Ayres da Fonseca, pp. 121-122; Galamba de Oliveira, pp. 57-58).


Terceira aparição do Anjo


A terceira aparição ocorreu no fim do verão ou princípio do outono de 1916, novamente na Loca do Cabeço, e decorreu da seguinte forma, sempre de acordo com a descrição da Irmã Lúcia:

“Logo que aí chegamos, de joelhos, com os rostos em terra, começamos a repetir a oração do Anjo: “Meu Deus! Eu creio, adoro, espero e amo-Vos, etc.” Não sei quantas vezes tínhamos repetido esta oração, quando vemos que sobre nós brilha uma luz desconhecida. 

Erguemo-nos para ver o que se passava, e vemos o Anjo trazendo na mão esquerda um cálice e suspensa sobre ele uma Hóstia, da qual caíam dentro do cálice algumas gotas de Sangue. Deixando o cálice e a Hóstia suspensos no ar, prostrou-se em terra junto de nós e repetiu três vezes a oração:

Pedra comemorativa das aparições do Anjo na Loca do Cabeço.
Pedra comemorativa das aparições do Anjo na Loca do Cabeço.
— “Santíssima Trindade, Padre, Filho, Espírito Santo, adoro-Vos profundamente e ofereço-Vos o Preciosíssimo Corpo, Sangue, Alma e Divindade de Jesus Cristo, presente em todos os sacrários da Terra, em reparação dos ultrajes, sacrilégios e indiferenças com que Ele mesmo é ofendido. 

“E pelo méritos infinitos do seu Santíssimo Coração e do Coração Imaculado de Maria, peço-Vos a conversão dos pobres pecadores”.

Depois, levantando-se, tomou de novo na mão o cálice e a Hóstia, e deu-me a Hóstia a mim e o que continha o cálice deu-o a beber à Jacinta e ao Francisco, dizendo ao mesmo tempo:

— “Tomai e bebei o Corpo e o Sangue de Jesus Cristo horrivelmente ultrajado pelos homens ingratos. Reparai os seus crimes e consolai o vosso Deus”.

De novo se prostrou em terra e repetiu conosco mais três vezes a mesmo oração: “Santíssima Trindade… etc.” e desapareceu.

Levados pela força do sobrenatural, que nos envolvia, imitávamos o Anjo em tudo, isto é, prostrando-nos como ele e repetindo as orações que ele dizia. A força da presença de Deus era tão intensa, que nos absorvia e aniquilava quase por completo. 

Parecia privar-nos até do uso dos sentidos corporais por um grande espaço de tempo. Nesses dias fazíamos as ações materiais como que levados por esse mesmo ser sobrenatural que a isso nos impelia. 

A paz e a felicidade que sentíamos era grande, mas só íntima, completamente concentrada a alma em Deus. O abatimento físico que nos prostrava também era grande.

Não sei porque, as aparições de Nossa Senhora produziam em nós efeitos bem diferentes. A mesma alegria íntima, a mesma paz e felicidade. 

Mas, em vez desse abatimento físico, uma certa agilidade expansiva; em vez desse aniquilamento na Divina Presença, um exultar de alegria; em vez dessa dificuldade no falar, um certo entusiasmo comunicativo. 

Mas, apesar destes sentimentos, sentia a inspiração para calar, sobretudo algumas coisas. Nos interrogatórios, sentia a inspiração íntima que me indicava as respostas que, sem faltar à verdade, não descobrissem o que devia por então ocultar”. 

(Cfr. II Memória, p. 118; IV Memória, pp. 322-326; De Marchi, pp. 54-55; Walsh pp. 43-44; Ayres da Fonseca, pp. 122-123; Galamba de Oliveira, pp 58-59).

As aparições do Anjo, em 1916, foram precedidas por três outras visões, de abril a outubro de 1915, nas quais Lúcia e outras três pastorinhas, Maria Rosa Matias, Teresa Matias e Maria Justino, viram, também no outeiro do Cabeço, suspensa no ar sobre o arvoredo do vale, “uma como que nuvem mais branca que a neve, algo transparente, com forma humana”.

Era “uma figura como se fosse uma estátua de neve, que os raios do sol tornavam algo transparente”. A descrição é da própria Irmã Lúcia (cfr. II Memória, p. 110; IV Memória, pp. 316 e 318; De Marchi, pp. 50-51; Walsh, pp. 27-28; Ayres da Fonseca, p. 119; Galamba de Oliveira, p. 51).


(Fonte: Revista Catolicismo, Nº 785, maio/2016)

quinta-feira, 19 de maio de 2016

En la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote no podemos dejar en nuestro blog de dar gracias al Señor por la vocación de las Hermanas Misioneras de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina.


VIVIR CON ALMA SACERDOTAL

Madre María Elvira de la Santa Cruz y Hermana María del Carmen de la Eucaristía, primeras Profesas Perpetuas de las  Misioneras de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina.En la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote no podemos dejar en nuestro blog de dar gracias al Señor por la vocación de las Hermanas Misioneras de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina.
Durante muchos años estas Hermanas hicieron presente en diversas parroquias de la diócesis Compostelana la Caridad del Corazón de Cristo Sacerdote. Su vida de Esposas de Cristo discurrió entregadas a la adoración diaria del Santísimo Sacramento, con un espíritu de reparación por los pecados del mundo entero; un espíritu de intercesión por los sacerdotes y por el aumento de las vocaciones; un espíritu de consolación a Dios y al Corazón Inmaculado de María, tan ofendidos por el desamor y por la falta de correspondecia de los hombres.
Las Hermanas Misioneras, además de ser almas contemplativas, han sido testimonio de almas apostólicas viviendo entregadas al servicio de todas  las almas. Excelentes Cooperadoras de los Sacerdotes, mediante el apostolado de la catequesis infantil, juvenil y de adultos; mediante su presencia fraternal al lado de los enfermos; mediante su disponibilidad ante los requerimientos de las familias, y mediante su colaboración sin medida a disposición de los sacerdotes.
El secreto de sus vidas entregadas no es otro que la contemplación de la Divina Eucaristía y la comunión íntima y  personal con Cristo, Sacerdote y Víctima, en la participación diaria del Santo Sacrificio de la Misa.
Las Hermanas Misioneras de la Fraternidad han sabido escoger "la parte mejor", que no es otra que la vía de la humillación y de la encarnación, a ejemplo del Verbo encarnado y de su Fiel Cooperadora, la Santísima Virgen María, para extender la Obra de la Redención y de la Salvación del género humano.
En la Escuela de María, las Misioneras fueron aprendiendo la ciencia del Santo Abandono y de la Confianza filial en la Providencia Divina que rige el mundo con Amor infinito.
"Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"; "Sólo Dios". Este es el espíritu con el que fueron llamadas, convocadas y enviadas a las comunidades parroquiales para en ellas hacer presentes, reales y visibles, los desvelos maternales de la Virgen Madre y Corredentora del género humano.
En los umbrales del siglo XXI, sin otra arma que la Cruz de Cristo, sin dejarse intimidar por los riesgos y dificultades; tan sólo confiadas en el Auxilio de María y en la Providencia de Dios, las Misioneras han escrito en letras de oro una página gloriosa que permanecerá reluciente por toda la eternidad.
Al igual que María, ellas no pretendieron nunca brillar y aún menos deslumbrar. Su misión de Esposas y Madres no ha sido otra que alumbrar mediante el testimonio de su entrega, de su "estar" al pie de la cruz de sus hermanos, de su saber compartir, de su vida humilde y sencilla, de su disponibilidad; en definitiva, las Misioneras de la Fraternidad han desplegado a su alrededor el tesoro de su vocación: en el corazón de su Madre la Iglesia ser el Amor.
Ofrecemos a todos en esta Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, esta bella estampa de las Primeras Profesas Perpetuas de las Misioneras de la Fraternidad, la Madre María Elvira de la Santa Cruz y la Hermana María del Carmen de la Eucaristía. Una estampa que habla por sí misma, y que nos recuerda a todos nuestra vocación bautismal. Una vocación por la que estamos llamados a ser cooperadores de Cristo Sacerdote, dejándonos transformar por la gracia en "hostia viva, santa y grata a Dios".
Una vocación que no es posible llevar a término sin vivir unidos, sin fisura alguna, con el Corazón Inmaculado de María. Es mediante Ella que podemos obtener las gracias para identificarnos con el espíritu de Cristo Sacerdote. Es mediante Ella que aprendemos a acoger con limpio corazón la voluntad salvadora del Padre, y aprendemos a ofrecernos, en holocausto de amor, para gloria de la Trinidad Beatísima y en beneficio de la salvación del género humano, por la oblación de nuestra vida en unión con Jesús y con María.
En este año, aniversario de la partida de este mundo de la Madre María Elvira, los miembros de la Fraternidad queremos hacer pública nuestra acción de gracias a Dios por el maravilloso don de la vocación de nuestras Hermanas.
Pedimos a Cristo Sacerdote, que por los méritos de su Amor Redentor, nos regale el don de nuevas Hermanas Misioneras que sigan la estela marcada por estas Hermanas y por su testimonio de fidelidad y de entrega en la humildad y en el Santo Abandono.
Pedimos a la Virgen Corredentora del género humano que regale a su Iglesia abundantes vocaciones de Hermanas Misioneras de la Fraternidad; almas sencillas y alegres, al tiempo que recias y confiadas, imbuidas de profundo espíritu de fe que hagan presente, allí donde sean enviadas, la misión sobrenatural de ser Esposas de Cristo y Madres del Cuerpo Místico.
Y lo pedimos, con la confianza que nos otorga la fe en las palabras de Nuestro Señor Jesucristo: "Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto".
¡Ave María Purísima!
 Manuel María de Jesús, F.F.