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quinta-feira, 31 de março de 2011

Devoção dos 5 primeiros sábados

 Our Lady of Fatima

Lucia vidente de Fátima: Por que cinco primeiros sábados? “

(...) minha filha , o motivo é simples: são 5 as espécies de ofensas e blasfêmias proferidas contra o Imaculado Coração de Maria”
As blasfêmias contra a Imaculada Conceição.
Contra sua Virgindade;
Contra a maternidade divina, recusando, ao mesmo tempo, recebê-la como Mãe dos Homens;
Os que procuram publicamente infundir, nos corações das crianças, a indiferença, o desprezo, e até o ódio para com esta Imaculada Mãe.
Os que A ultrajam diretamente nas Suas sagradas imagens. “Eis, minha filha o motivo pelo qual o Imaculado coração de Maria Me levou a pedir esta pequena reparação”

..
Ato de desagravo aos pecados cometidos contra o Imaculado Coração de Maria


Uma breve explicação dos cinco primeiros sábados


Devemos ou não atender ao pedido do Coração ferido de Nossa Senhora?

No dia 10 de dezembro de 1925, nossa caríssima Mãe Maria, quando apareceu a Lúcia, a única sobrevivente d'aqueles que viram Nossa Senhora em Fátima, disse estas palavras cheia de angústia:

"Olha, Minha filha, o Meu Coração cercado de espinhos, que os homens ingratos em todos os momentos Me cravam, com blasfémias e ingratidões. Tu, ao menos, empenha-te em Me consolar e diz que todos aqueles que durante 5 meses no primeiro sábado:

1. Fizerem a sua confissão, recebendo a Sagrada Comunhão;
2. Rezarem um terço;
3. Me fizerem companhia, meditando nos 15 mistérios do Rosário;
4. Com o fim de Me desagravar, Eu prometo assistir-lhes na hora da morte, com todas as graças necessárias para a salvação dessas almas."


Nota: A confissão se pode fazer durante os oito dias antes ou depois da comunhão.
O Terço (cinco dezenas) se pode rezar em qualquer hora do dia, e a meditação se pode fazer também em qualquer momento conveniente do dia.
Pode-se meditar sobre todos os mistérios juntos, ou um só mistério em particular.

Por quê cinco?



Quando a Irmã Lúcia, em oração, pergunta a Nosso Senhor o porque dos Cinco Sábados, Ele respondeu:


"Minha filha, o motivo é simples: são 5 as espécies de ofensas e blasfémias proferidas contra o Imaculado Coração de Maria:



1. As blasfémias contra a Imaculada Conceição;

2. Contra a Sua Virgindade;

3. Contra a Maternidade Divina, recusando, ao mesmo tempo, recebê-La como Mãe dos homens;

4. Os que procuram publicamente infundir, nos corações das crianças, a indiferença, o desprezo, e até o ódio para com esta Imaculada Mãe;

5. Os que A ultrajaram diretamente nas Suas sagradas imagens.


Eis, Minha filha, o motivo pelo qual o Imaculado Coração de Maria Me levou a pedir esta pequena reparação; e em atenção a ela, mover a Minha misericórdia ao perdão..."


Não há suficientes devoções?

Contudo, a devoção ao Imaculado Coração de Maria, é uma das quais foi dito nas aparições de Fátima, que Deus deseja que esta devoção seja estabelecida e que deve significar o princípio de um culto maior ao mesmo Coração; e que este culto deve significar: o pôr o Coração da Mãe ao lado do Coração de Seu Filho.

Não parece que palavras tão significantes e cheias de sentido tenham sido ditas sobre outra devoção!


Ato de Consagração


Imaculado Coração de Maria, que junto com o Coração de Jesus, Vosso Filho, padeceu tanto pela salvação do mundo, Vós mostrastes Vosso ardente desejo que devemos consagrar-nos ao Vosso Coração e praticar a devoção dos Cinco Primeiros Sábados. Eu por isto, desejo fazer o que desejais: Conseguir para mim a graça de viver de uma maneira, que testemunhe que sou verdadeiramente consagrado. Desejo fazer esta reparação pelos pecados que ferem, Vosso Coração maternal. Recebei isto, caríssima Mãe, e bendizei-me.


+ R. Arulappa

Arcebispo Emérito

de Madras-Mylapore,

terça-feira, 29 de março de 2011

I SEGRETI DI FATIMA

 
1^ puntata
2^ puntata
 
3^ puntata
4^ puntata
 
5^ puntata

FÁTIMA, SU MENSAJE Y LA DEVOCIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Todo empezó un 13 de mayo de 1917.
Era domingo, y a las doce del mediodía, la Virgen se aparecía en Fátima a unos pastorcillos Lucía, de 10 años, y a sus primos Francisco y Jacinta, hermanos de 9 y 7 años, respectivamente.
Era una Señora vestida de blanco y más brillante que el sol, que se dejó ver sobre la copa de una pequeña encina.
Después de un breve diálogo, la Virgen esbozó su mensaje:
-¿Queréis ofreceros a Dios para hacer sacrificios y aceptar voluntariamente todos los sufrimientos que El quisiera enviaros, en reparación de tantos pecados con que la Divina Majestad es ofendida, para obtener la conversión de los pecadores y en desagravio de las blasfemias y ultrajes que se hacen al Inmaculado Corazón de María?
-Sí, queremos -contestó Lucía en nombre de los tres.
-Vais a tener que sufrir mucho; pero la gracia de Dios será vuestra fortaleza.

Aparición del 13 de junio

Lucía: Quería pedirle que nos llevase al Cielo.
La Virgen: Sí, a Jacinta y a Francisco me los llevaré en breve; pero tú te quedas aquí algún tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. El quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado; a quien la abrazare le prometo la salvación. Estas almas serán predilectas de Dios, como flores puestas por Mí ante su trono.
Lucía: ¿Y yo me quedaré aquí sola?
La Virgen: No, hija. ¿Sufres mucho? No te desalientes. Yo nunca te abandonaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios.
«Fue al decir estas palabras -escribe Lucía- cuando la Virgen abrió las manos y nos comunicó por segunda vez el reflejo de una luz inmensa. En ella nos veíamos sumergidos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de esa luz que se elevaba hacia el Cielo y yo en la que se derramaba sobre la tierra. Ante la palma de la mano derecha de nuestra Señora había un corazón rodeado de espinas, que parecían estar clavadas en él.
»Comprendimos que era el Inmaculado Corazón de María, ultrajado por los pecados de la Humanidad, que pedía reparación».

Aparición del 13 de julio

La Virgen: Sacrificaos por los pecadores y decid muchas veces, en especial siempre que hiciereis algún sacrificio: «¡Oh, Jesús! Por vuestro amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María».
«Aquí la celestial Señora abrió de nuevo las manos, como en el mes anterior. El resplandor que se derramó sobre la tierra pareció penetrar en ella y a los ojos de los videntes apareció una representación del infierno realmente espantosa.
»Esta visión -sigue Lucía- duró un momento y gracias a nuestra Madre que antes -en la primera aparición- nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo, no morimos de susto y de pavor.
»Asustados y como pidiendo socorro, levantamos la vista hacia nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:
»Habéis visto el infierno donde van las almas de los pobres pecadores.
»Para salvarlos Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado.
»Si hicieran lo que Yo os diré se salvarán muchas almas y habrá paz... Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora en los primeros sábados de mes...
»Si atendieren a mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia que se convertirá, y le será concedido al mundo un período de paz».

Y la Virgen volvió

La celestial Señora cumplió su promesa de volver a manifestar su maternal voluntad a Lucía, mas tarde a Sor Lucía del Corazón de María, del Monasterio del Carmen Descalzo de Coimbra, Portugal.
Dos cosas había anunciado que vendría a pedir: la práctica de la comunión reparadora de los primeros sábados de mes y la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado.
Veamos cómo y cuándo hizo estas y otras peticiones.

La promesa de los primeros sábados de mes

El 10 de diciembre de 1925, mientras Sor Lucía estaba en su celda, se le apareció la Virgen, la cual le puso una mano sobre el hombro mientras le mostraba un corazón rodeado de espinas, que tenía en la otra.
Al lado de la Virgen estaba el niño Jesús, que le dijo:
«Ten compasión del Corazón de tu santísima Madre, que está cubierto con las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada instante, sin que haya quien haga un acto de reparación para arrancárselas.»
En seguida la Virgen habló así a la vidente:
«Mira, hija mía, mi Corazón rodeado de espinas, con las cuales los hombres ingratos lo hieren a cada momento con sus blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme; y anuncia de mi parte que Yo prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para la salvación a todos aquellos que el primer sábado de cinco meses seguidos confiesen, reciban la sagrada comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan compañía quince minutos meditando los misterios del Rosario, con el fin de ofrecerme reparación.»
Sor Lucía, preguntada sobre la interpretación de cada uno de esas condiciones, ha dado su opinión y ha aceptado por buena la que las autoridades eclesiásticas han aprobado.
Precisando su punto de vista, ha declarado:
Que no es necesaria la confesión, si ya se está en estado de gracia.
Que hay que tener la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María, intención que se puede hacer, o al ir a comulgar o en la con­fesión anterior o posterior de la comunión. Como se ve, este «desagravio» va dirigido también a las ofensas hechas por la propia persona que confiesa o comulga.
La meditación puede ser sobre uno o varios misterios del Rosario. Puede hacerse aparte del rezo del Rosario o intercalándola entre las decenas.
Incluso se practica haciéndola juntamente con el rezo de dicha tercera parte, de manera que dicho rezo dure un cuarto de hora, en conjunto.

La consagración de Rusia

En 1929, en la capilla de las Hermanas Doroteas de Tuy, entre las cuales se encontraba la entonces Sor Lucía de Jesús, se le apareció la Señora pidiéndole concretamente : la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón, hecha por el Papa en unión de los Obispos de todo el mundo.
Respondiendo a una pregunta, contestó Lucía:
«En la carta que por orden de mis directores escribí al Santo Padre, en 1940, expuse la petición precisa de Nuestra Señora y pedí la consagración del mundo con mención especial de Rusia».
Pío XII, en el jubileo de plata de la aparición de Fátima, el 31 de octubre de 1942, consagró la Iglesia y el mundo entero al Corazón de María, haciendo una alusión clara a Rusia con esta frase:
«Los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan especial devoción, donde no había casa que no ostentase vuestro venerado icono, hoy tal vez escondido y retirado para mejores días...»
Más adelante, el 7 de julio de 1952, fiesta de los apóstoles de los pueblos eslavos, San Cirilo y San Metodio, dicho Santo Padre, hizo la solicitada consagración con estas palabras de su Carta a los pueblos de Rusia:
«Lo mismo que hace pocos años consagramos todo el mundo al Corazón Inmaculado de la Virgen María, Madre de Dios, así ahora, de manera especialísima consagramos todos los pueblos de Rusia al mismo Corazón Inmaculado».
Sin embargo, no se ha hecho, lo que según Sor Lucía, pidió la Virgen: que tal consagración se hiciera con unión de todos los Obispos del mundo.

La consagración del mundo al corazón de María

¿Cuándo la Virgen pidió la consagración del mundo a su Corazón Inmaculado?
Según diversas manifestaciones de Lucía, la petición de nuestra Señora, de la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado, suponía la del mundo. Es decir, que pedía la consagración del mundo, incluso y especialmente de Rusia.
Pío XII hizo por primera vez la consagración de la Iglesia y del mundo al Corazón de María, el 31 de octubre de 1942, repitiéndola el 3 de diciembre del mismo año en el Vaticano.
El 1 de mayo de 1948, en la encíclica «Auspicia Quaedam» dirigió al mundo ese llamamiento e invitación:
«Hace unos años, como todos recuerdan, mientras continuaba aún furiosa la última guerra mundial, Nos, viendo que los medios humanos se mostraban inciertos e insuficientes para extinguir aquella atroz conflagración, elevamos nuestras férvidas plegarias al misericordiosísimo Redentor, interponiendo el poderoso patrocinio del Corazón Inmaculado de María.
«Y, así como nuestro predecesor de feliz memoria, León XIII, en los albores del siglo XX quiso consagrar todo el Género Humano al Corazón Sacratísimo de Jesús, así Nos, igualmente, en representación de la hu­mana familia por Él redimida, quisimos consagrarlo también al Corazón Inmaculado de María.
»Deseamos, por tanto, que, cuando la oportunidad lo aconseje, se haga esta consagración en las diócesis, en cada una de las parroquias y en las familias.
»Y confiamos que de esta privada y pública consagración brotarán abundantes beneficios y celestiales favores».
http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/

terça-feira, 22 de março de 2011

TERZO SEGRETO DI FATIMA, LA TAPPA ATTUALE DI UNA BATTAGLIA....


"L’opera del diavolo si insinuerà anche nella Chiesa in una maniera tale che si vedranno cardinali opporsi ad altri cardinali, vescovi contro vescovi.  
I sacerdoti che mi venerano saranno disprezzati e ostacolati dai loro confratelli…chiese ed altari saccheggiati.  
La Chiesa sarà piena di coloro che accettano compromessi e il Demonio spingerà molti sacerdoti e anime consacrate a lasciare il servizio del Signore.  
Il demonio sarà implacabile specialmente contro le anime consacrate a Dio...  
Le sole armi che vi resteranno sono il Rosario e il Segno lasciato da Mio Figlio.  
Recitate ogni giorno le preghiere del Rosario. Con il Rosario pregate per il Papa, i vescovi e i preti."  
 
[ 1973 - Apparizione mariana di Akita (Giappone) approvata ufficialmente dalla Chiesa. ]

“I miei incontri con l’arcivescovo Capovilla e lo scontro Socci-Cardinal Bertone”


Conferenza di presentazione del libretto Una “risposta” significativa, 
Calendasco di Piacenza, 30 giugno 2008
«Su, vieni, scrivi questo su una tavoletta davanti a loro, incidilo sopra un documento, perché resti per il futuro in testimonianza perenne […] Essi dicono ai veggenti: “Non fateci profezie sincere, diteci cose piacevoli, profetateci illusioni! Scostatevi dalla retta via, uscite dal sentiero, toglieteci dalla vista il Santo di Israele”. Pertanto dice il Santo di Israele: “Poiché voi rigettate questo avvertimento […] ebbene questa colpa diventerà per voi come una breccia che minaccia rovina, che sporge su un alto muro, il cui crollo avviene in un attimo, improvviso, e si infrange come un vaso di creta, frantumato senza misericordia, così che non si trova fra i suoi frantumi neppure un coccio…”». (Isaia 30,8 – 14)
«Gli uomini di Chiesa non sono la Chiesa». (Santa Giovanna d’Arco)
«La Chiesa non è una specie di setta o di cosca che chiede a noi omertà». (Antonio Socci)
Reverendo padre, gentilissimi intervenuti,
buonasera a tutti. Sono molto contento di essere qui con voi, a presentare il mio libretto Una “risposta” significativa, in questo giorno che chiude il mese del Sacro Cuore e a quarant’anni – ieri è stato l’anniversario esatto – della Professione di Fede con la quale il papa Paolo VI, anche ascoltando le preoccupazioni dottrinali espressegli dal cardinal Siri, tentò di frenare la marea che egli stesso definirà «autodemolizione della Chiesa», frutto del «fumo di Satana» che, «da qualche fessura», «è entrato nel Tempio di Dio». Ne ringrazio la Compagnia di Sigerico (in particolare l’amico Umberto Battini), ringrazio ciascuno di voi della presenza, e traccio quindi una breve introduzione al mio intervento, costituita dalla storia di un dibattito che di fatto si è, bene o male, più o meno aperto.
La storia di un contrastato dibattito
Il famoso Terzo Segreto di Fatima avrebbe dovuto essere pubblicato nel 1960, perché, aveva detto a suo tempo la veggente superstite, «allora sarà più chiaro» e «la Madonna vuole così». Ma ciò non avvenne, con la motivazione (peraltro ufficiosa) che il Vaticano non voleva prendersi la responsabilità di garantire che le parole, che i pastorelli dicevano di aver udito dalla Madonna, venissero realmente dalla Madonna; anzi, tre anni prima Roma aveva avocato a sé quel documento, perché (come relazionerà nel 1967 il cardinale Ottaviani) troppo delicato ed esplosivo per diventare di pubblico dominio. Dopo quarant’anni il mistero del secolo, come è stato definito, su cui nel frattempo erano trapelate le più svariate ipotesi ma anche qualificate testimonianze, che avevano permesso di abbozzarne un “identikit”, venne ufficialmente rivelato dal Vaticano nel maggio – giugno dell’Anno Santo 2000. Sin da subito, quella rivelazione suscitò varie e diffusissime perplessità. Quel testo, infatti, non sembrava corrispondere all’ “identikit” già noto; né sembrava, pur nella sua reale drammaticità, un testo così delicato ed esplosivo da rendere pericolosa la pubblicazione. Tant’è che nel 2000 non “esplose” proprio nulla. Si trattava peraltro d’una visione di difficile decifrazione, sicché gli stessi presentatori dissero che il loro era soltanto un tentativo di interpretazione. Il testo pubblicato infatti, oltre a questa oscura visione non conteneva alcuna parola della Madonna che la spiegasse: stranissimo, la Madonna aveva spiegato la pur evidente visione dell’Inferno (nel “Primo Segreto”), e non avrebbe spiegato un testo che neppure il Vaticano era in grado di comprendere con certezza? E non era proprio il comunicato ufficioso del 1960 sulla non pubblicazione a far riferimento a parole che i pastorelli dicevano di aver udito dalla Madonna, origine soprannaturale su cui il Vaticano aveva dei dubbi? Che fine avevano fatto quelle parole – possiamo dire: quella “colonna sonora” della muta visione – che i veggenti avevano detto di aver inteso dalla Madonna? Erano state forse scartate in quanto ritenute non soprannaturalmente autentiche, e quindi provenienti non dal Cielo ma da un errore dei veggenti? E che nesso ha il testo del 2000, da solo, con la data del 1960? Nessuno, ci risponde il card. Bertone, che su incarico vaticano ha gestito la faccenda; card. Bertone il quale ci riferisce, tra le altre cose, che suor Lucia gli avrebbe detto di essersela inventata! Com’è possibile che suor Lucia gli abbia detto (a porte chiuse e senza un registratore) di essere una bugiarda? Queste ed altre domande, sorte spontaneamente da più parti e sostenute soprattutto dall’area dei movimenti cattolici “tradizionalisti” in genere e “fatimita” in specie, erano tali da farsi chiedere: dal “mitico” Terzo Segreto di Fatima è caduto il velo, oppure (come scrissi sul diario) ci è calato il velo?
Finché quelle obiezioni, che dopo i discorsi diffusi del 2000 e qualche altro “picco” erano rimaste un po’ trascurate ed emarginate in aree ridotte, non conobbero una grande diffusione grazie a un fatto imprevisto. Il noto giornalista e scrittore cattolico Antonio Socci, di area ratzingeriana e già stimato dal cardinal Bertone, che ancora nel febbraio 2005 era schierato con la posizione ufficiale (riepiloghiamola: la completezza della pubblicazione del 2000, l’interpretazione per cui quella visione si riferiva precipuamente all’attentato di Agca a Giovanni Paolo II il 13 maggio 1981 e la valutazione per cui la Russia sarebbe stata già consacrata al Cuore Immacolato di Maria, questi tre sono i punti cardine dell’attuale posizione ufficiale vaticana e oggetto di critica da coloro che, con sfumature diverse, ne dissentono), Antonio Socci dicevo, dopo aver prestato attenzione alla letteratura detta fatimita, esaminandola e facendo ricerche sulla questione, con ammirevole onestà intellettuale arrivò alla conclusione che, quando egli sosteneva la posizione ufficiale, non era nel giusto. Così la buona Provvidenza, prendendo dal campo avverso un potente sostenitore, rilanciava la questione: uscito esattamente tredici mesi dopo il mio, il libro di Socci, intitolato ironicamente e significativamente Il quarto segreto di Fatima, ebbe infatti una vasta eco.
A questo punto l'arcivescovo Bertone, portabandiera della posizione ufficiale divenuto nel frattempo Cardinale Segretario di Stato Vaticano, avendo saputo che Socci stava realizzando un’inchiesta di un certo tenore sul Terzo Segreto di Fatima si attivò subito per far uscire sulla materia un suo volume: le obiezioni dei critici, evidentemente, avevano preso troppo campo per continuare a opporvi, salvo rare e limitate eccezioni, il silenzio. E’ così uscito il libro L’ultima veggente di Fatima. I miei colloqui con suor Lucia (sempre con le edizioni Rizzoli, che avevano pubblicato il libro di Socci), nella forma di colloqui del Cardinale con il vaticanista Giuseppe De Carli.
In pratica, la risposta della tesi ufficiale alle obiezioni. Libro seguito da altri interventi – in un primo tempo del Cardinale in persona – sulla stessa “lunghezza d’onda”, caratterizzata da un triplice connotato: la mancanza di risposte articolate e non caricaturali alla serie di obiezioni, una per una; il ricorso, massiccio e strabordante, all’argomento di autorità (sebbene al tempo della presentazione ufficiale del Segreto abbiano detto che si tratta di una materia non vincolante, e quindi, come per qualsiasi libera disputa, dovrebbero valere soltanto gli argomenti addotti in merito); il rifiuto di confronti diretti con “l’altra campana” (tant’é che hanno sempre parlato senza contradditorio, e io e Socci, recatici all’Urbaniana a una presentazione del libro del card. Bertone, siamo stati messi alla porta).
A fronte di una siffatta risposta, non esente neppure da insulti, come hanno reagito i critici, tradizionalisti e fatimiti o indipendenti? C’è chi ha fatto un voltafaccia (una sorta di abiura); alcuni sembrano latitare (speriamo sia sempre e soltanto una mia impressione passeggera: ad esempio, sì sì no no mi ha detto che ha pubblicato troppe recensioni e che forse non avrà spazio per un'altra, speriamo l’abbia presto); ma altri, nonostante non siano mancate pressioni per imbavagliarci e strapparci il microfono, hanno articolatamente replicato. Facendo notare come, a ben guardare, una tale risposta ci dà soltanto ragione. Così Antonio Socci ha replicato da par suo, particolarmente sul quotidiano Libero di sabato 12 maggio e sabato 2 giugno 2007, oltre che sul suo sito internet; il nordamericano Joseph Thornborn ha parlato con il fare del suo thriller Il quarto segreto (edizioni Piemme) un bestseller, tra il 2007 e il 2008; il nordamericano Christopher Ferrara, vicino al noto padre Gruner, parimenti non ha ingiustamente taciuto, e sta per intervenire con il libro Il Segreto ancora nascosto, che sarà ufficialmente presentato a settembre; e – si licet parva… – Solideo Paolini ha replicato tramite il piccolo libro oggetto di questa presentazione, eccolo: Una “risposta” significativa (risposta, si badi, tra virgolette); che reca per sottotitolo: Disamina del libro su Fatima del card. Bertone, con relativo seguito: le incongruenze della tesi ufficiale. Dicembre 2007, edito dalla marchigiana SGM Multimedia. E’ qui a disposizione, assieme ad alcune prime copie (ancora con dei refusi nordamericani, ma il senso si coglie) del libro dell’avvocato Ferrara, ed ha stampata in appendice la supplica al Santo Padre per la pubblicazione integrale del Segreto; supplica che invito caldamente i lettori convinti della tesi ivi sostenuta ad inviare, anche fotocopiandola dal libro, come da istruzioni allegate. Alla fine del mio intervento sarò volentieri a disposizione per le classiche domande, e sarà anche il momento adatto, per coloro che lo desiderassero, per chiedere i libri, qui a fianco, alla mia segretaria nonché consorte.
Se abbiamo proprio torto, rispondano sul serio alle domande e obiezioni, risolvendo tutte le contraddizioni

Chi sostiene la linea ufficiale risponda,  dettagliatamente e lealmente, al rilevamento di tutte le sue incongruenze, alla messa in luce di tutta una serie di dati che la contraddicono. Risponda, ma sul serio, a tutte le domande e obiezioni presentate in questo volumetto, peraltro neppure esaustive (infatti ne Il Segreto ancora nascosto se ne trovano altre ancora). Delle quali potete farvi un’idea – meritevole di approfondimento e verifica, leggendolo – con la scorsa dei titoli dei suoi brevi capitoli: Il libro e il suo codazzo. La ratio del libro. La carta dell’avallo del Papa. Forzature su suor Lucia? La pretesa insostenibile del bavaglio alla critica fatimita. Insulti ai critici, caricatura delle obiezioni. Un linguaggio strano e nervoso. Noi disprezziamo la veggente?! Si è dovuto verificare  «l’autenticità, la veridicità» del segreto?! E altre prove ancora. Ritrattazioni! Clamorose contraddizioni sulla data del 1960. Clamorosa contraddizione sull’uso del computer. Clamorosa non corrispondenza della dimensione della busta contenente il segreto. Clamorosa ripetizione della sbianchettatura d’una frase della lettera del 12 maggio 1982. Clamoroso silenzio sulla testimonianza di mons. Capovilla (ed altre)…  E poi l’ennesimo “autogol”. La “rigorosa” risposta alla testimonianza del cardinale Ottaviani. L’ostinazione in versioni insostenibili – 1: A chi era destinato il Terzo Segreto? L’ostinazione in versione insostenibili – 2: Quale conversione della Russia? L’insostenibile soluzione alla difficoltà del Papa che non muore. La profezia è consegnata al passato? Errare humanum est…Svista o lapsus? Un fatto conclamato: 1 – Resoconti incompleti e di esattezza dubbia. Un fatto conclamato: 2 – L’esistenza ammessa (ma lasciata in ombra) di carte inedite. Ci sono altre verità? Assolutamente no, anzi è possibile. Altro non ha scritto… ma uno sviluppo del Secondo Segreto sì. “Qualcuno ne avrebbe approfittato… “. A proposito di gioco della Massoneria (e company). Tre argomentazioni assolutamente improprie contro le nostre obiezioni. Un riconoscimento disapplicato. Una notizia incoraggiante: cosa ha spinto alla pubblicazione del 2000. E poi a chiusura, ad esito di tutto ciò, la Supplica canonica al Sommo Pontefice, di cui ho già detto.
A titolo esemplificativo, mi soffermo qui su un punto. Nell’intervista a 30 giorni di luglio-agosto 2006 il card. Bertone, alla domanda: «C’è ancora qualcosa di non detto riguardo a Fatima?», aveva risposto: «Assolutamente no» (passando poi ad altre affermazioni in materia). Eppure soltanto un anno e mezzo prima,  a Repubblica (17 febbraio 2005), aveva detto: «Se ci sono racconti nelle sue [di suor Lucia] carte ed altre verità lo sapremo perché andranno esaminate una ad una nel processo di beatificazione che incomincerà presto. E le carte sono tante perché lei amava scrivere».  Dobbiamo credere che in questo anno e mezzo abbiano esaminato tutte queste «tante» carte? No, anche perché nel suo libro del maggio 2007 (attenzione alle date) emerge l’esistenza di «diverse lettere» della veggente a tutt’oggi inedite; e di quella che suor Lucia consegnò a Giovanni Paolo II a Fatima, “sotto i riflettori”, il 13 maggio 2000 – cioè proprio quando venne fatta quella rivelazione del terzo segreto – il Porporato asserisce esplicitamente di non conoscere i contenuti (e perché non ha indagato?): come può dunque escludere in quel modo, nell’estate 2006, che qualcosa di nuovo e rilevante ci sia? Per di più era uscito quell’anno un testo (postumo) attribuito a suor Lucia, nel quale la veggente avrebbe (il condizionale è d’obbligo) riportato un’integrazione al secondo segreto (non è chiaro se sua o della Madonna). Ce ne fa edotti il Cardinale nel suo libro, prima del quale moltissimi non ne erano a conoscenza.  E questo, da un lato fa porre la domanda: se soltanto nel 2006 esce (con il sostegno della posizione ufficiale) un altro pezzo del secondo segreto, o di commento al secondo segreto, come poteva la veggente – se era ancora lucida e ben informata – aver detto nel 2001 al card. Bertone: «Tutto è stato pubblicato; non c’è più nulla di segreto»? Dall’altro, avrebbe dovuto far ritenere apertissima la questione degli inediti. Come può quindi il paladino della tesi ufficiale rispondere «assolutamente no» alla domanda se «c’è ancora qualcosa di non detto riguardo a Fatima»? E qualora si tratti soltanto di una risposta imprecisa per dire che completo è il terzo segreto pubblicato (mentre la domanda era più ampia, su Fatima in generale), allora ciò, oltre a far dubitare dell’esattezza delle risposte date e delle frasi riportate, verrebbe a delineare delle smentite di estensione incerta, compatibili con reticenze e riserve mentali: forse il terzo segreto pubblicato “è tutto”, perché della parte non pubblicata abbiamo constatato l’almeno probabile non autenticità soprannaturale? Oppure: il terzo segreto pubblicato è tutto, perché le parole che fanno seguito alla frase tronca «In Portogallo si conserverà sempre il dogma della fede, etc.» appartengono ancora, a loro privato giudizio, al secondo segreto e non al terzo? (E in tal caso, incompleto sarebbe il secondo segreto conosciuto: “se non è zuppa, è pan bagnato”). O anche: abbiamo rivelato tutto, sottinteso: qualcosa pubblicandolo e qualcosa velatamente, senza indicarne la fonte, in altre predicazioni, ad esempio nella famosa Via Crucis al Colosseo del 25 marzo 2005? Oppure: è tutto, altro non c’è…perché il testo inedito è andato perduto o distrutto, come già prospettava nel suo diario il cardinale Ottaviani? Giurereste sul Vangelo di escludere che ci sia del vero in ciascuna di queste quattro ipotesi, una per una? Giurereste sul Vangelo che suor Lucia non abbia mai scritto un seguito della frase sulla conservazione dell’ortodossia, che non abbia mai scritto un “allegato” che spiega la visione pubblicata nel 2000? Giurereste sul Vangelo di non essere mai stati reticenti su queste materie dal 2000 in avanti, ricorrendo magari a riserve mentali?
Da parte mia, sono disponibile a rispondere a qualsiasi critico onesto della nostra tesi che non sia un mero ripetitore di qualcuno al quale abbiamo già risposto – nel qual caso rimando alla relativa letteratura.
E se non tutto è stato detto, la questione è troppo seria per ignorarla
 E se non tutto è stato detto, ciascuno ha il diritto e il dovere di levare la voce contro questa ingiustizia (che tale è anche se non se la sentissero di garantirne l’origine soprannaturale – che pure dovrebbe essere evidente per motivi che ho spiegato nel mio Non disprezzate le profezie – dal momento che nella normativa attuale i contenuti di qualsiasi apparizione, riconosciuta o no, sono stati tutti liberalizzati, e l’allora Vescovo di Fatima prese impegni precisi, promettendo la pubblicazione: pacta sunt servanda... Perché continuando su questa linea si corre un duplice rischio. Da un punto di vista naturale, il rischio di ricatti e pressioni molto pesanti al Vaticano, da parte dei nemici della Chiesa che sanno bene come sono andate le cose; e che per ricattarla hanno tutto l’interesse a che il “quarto segreto” – o qualche sua traccia, o l’affermazione della sua esistenza e di come sono andate le cose – “rimanga nel cassetto”. E questo non lo diciamo soltanto noi: tant’è che su la Repubblica del 20 febbraio 2005, a dirlo è addirittura il giudice Priore, per anni titolare dell’inchiesta sull’attentato al Papa. Dal punto di vista spirituale e soprannaturale, il rischio che sciagure raggelanti, le quali conoscendo esattamente e dichiaratamente quel testo potevano essere evitate o quantomeno attenuate, non lo siano, non essendo stata data a ciascuno trasparente e piena possibilità di avvalersi di quegli avvertimenti così come sono. Come dovremmo non insistere perché si colga la mano tesa della Regina dei profeti, quando sappiamo delle profezie di sventura che gravano proprio a causa del ritardare l’esecuzione delle direttive del Cielo? Anche ci fosse soltanto una piccola possibilità che suor Lucia non si sia sbagliata nello scrivere quel testo – ipotesi che anche mons. Capovilla, pur essendo orientato in tutt'altra direzione, non mi ha escluso del tutto – come non provarle tutte? Davanti all'«apostasia silenziosa» (S.S. Giovanni Paolo II), davanti alla Chiesa che appare una barca in procinto di affondare (il card. Ratzinger, che è stato eletto Sommo Pontefice dallo Spirito Santo su quella piattaforma), davanti alla guerra nucleare che si staglia all'orizzonte, come non provare questo aiuto? Come almeno non lasciarlo provare a chi desidera avvalersene?
Volete “la prova del nove” della giustezza e importanza di tale pubblicazione? Satana non la vuole. Quando suor Lucia, su ordine del suo Vescovo, doveva scrivere la terza parte del Segreto, negli ultimi mesi del 1943, ebbe un blocco. Non riusciva a scriverlo. Tale blocco, ci dice lo storico autorizzato e non controverso padre Alonso, non era di origine naturale. Escludendo che fosse di origine soprannaturale (tant’è che la Madonna nel gennaio 1944 apparve a suor Lucia, assistendola «parola per parola» nella redazione e assicurandola che era volontà di Dio), non resta che un’origine: preternaturale. Diabolica. Già in precedenza, infatti, il demonio aveva manifestato  questa sua avversione: quando mandò in crisi Lucia proprio alla vigilia della trasmissione del Segreto; e lo fece ispirandole il dubbio per mezzo della seguente considerazione: il Signor Curato pensa che le apparizioni sono probabilmente un inganno del demonio; posso avere io più ragione del mio parroco? E quando si sa che Satana è contro la conoscenza di tale messaggio, penso che ciascuno possa facilmente fare una scelta di campo.
…Volontà permettendo. Perché tante volte il problema è proprio questo. L’ostilità alla parte inedita del segreto si basa infatti su quattro pilastri: gli ambienti anticristici, che non vogliono che le loro trame siano messe alla luce del sole; ecclesiastici che forse, in varia maniera e misura, sono rimasti invischiati dalla situazione; la disinformazione (favorita anche dalla distrazione imperante); e l’opportunismo, che fa tirare indietro (o avanti nel campo sbagliato) davanti a quella che appare come una causa perduta, e magari fonte di problemi. O di benefici, se la si contrasta: sicché non sembra mancare chi, smanioso di stare “alla greppia”, di far carriera, talvolta di riciclarsi, tenta di accreditarsi con la zelante negazione del “quarto segreto”. Forse a qualcuno ripugna non la speranza di vendersi al Potere, ma l'idea di essere poco furbastri. Sicché, tralasciando qui le quattro storielle a sostegno della tesi ufficiale (questo e quello hanno detto di no, sarebbe troppo grave, perché allora pubblicare  a metà, bisogna fidarsi, lasciamo perdere), alle quali ho, e abbiamo, già risposto per iscritto, vorrei ora fare una carrellata di tristi esempi del turarsi le orecchie e lavarsene le mani perché scomodo, traendone infine le conclusioni.
Più onesto di tutti è stato quel sacerdote, che si era detto convinto che qualcosa di nascosto c’è, al quale perciò avevo porto la supplica per la pubblicazione integrale: «Mi vuoi compromettere!». Solo che così il mondo non sarebbe mai diventato cristiano, dal momento che quelli che sono stati strumenti per la sua ci conversione si sono compromessi un po’ tanto… Ma peggiore è stato quel religioso, tutto amichevole finché si trattava della teoria (ovvero delle chiacchiere), che cominciò a frenare appena gli diedi la supplica: «Non penso che il Papa lo farà, vede…». Replicai con la massima evangelica per cui bisogna giudicare non secondo le apparenze ma con giusto giudizio, e con quanto detto dalla Madonna a Santa Caterina Labourè: quando si crederà tutto perduto, proprio quella volta Io sarò [s’intende: più che mai, particolarmente] con voi. Inoltre – rimarcai – al di là di quel che farà o non farà il Santo Padre, al di là se – mi hanno detto in diversi – Gliele facciano vedere o no (ma non escluderei che il Pontefice regnante sia sufficientemente avveduto da prendere le Sue precauzioni), il Signore e la Madonna le vedranno di sicuro, e apprezzeranno comunque il gesto di chiedere questo Loro aiuto; e questo, in ogni caso, è già qualcosa. Mi disse allora che lui non poteva dire che il Segretario di Stato, e forse il Papa, erano dei bugiardi (anche se «posso pensarlo», letteralmente); mentre io e Socci parlavamo bene perché non rischiavamo nulla. Gli feci notare: quanto al discorso dei bugiardi, che noi non la mettevamo così, che la realtà era più articolata (e lo rimandai per approfondimenti alla Letteratura che affrontava la questione); quanto a me e Socci che non rischiavamo nulla, che lui non poteva saperlo. Fin qui era stato, come dire, poco entusiasmante, ma almeno sincero. Emergendo che così non faceva una gran figura, con un voltafaccia cominciò a cambiare registro: non è certo che non hanno pubblicato tutto! Espressi il mio stupore: finora si era detto entusiasticamente d’accordo con il mio Non disprezzate le profezie… E lui: mi riferivo a quanto ho letto, la mia approvazione non poteva riguardare le parti dove non sono ancora arrivato. Suvvia padre, non stiamo parlando di un dettaglio contenuto nella nota 693 di pagina 287: la scottante tesi centrale del libro è enunziata già nel sottotitolo, vistosamente stampato in copertina! Come può non averla notata? Risposta: ha interrotto ogni contatto. E’ una dinamica spirituale ben triste, ma significativa e ricorrente. Un gruppo di fedeli laici, che fanno pure i “tradizionalisti”, in risposta (sollecitata) all’invio della supplica aveva argomentato: non pensiamo sia il caso di aderire alla proposta che, tra l'altro, potrebbe imbarazzare il Santo Padre, essendo stato lui a presentare ufficialmente il terzo segreto… (quindi, sanno bene come stanno le cose);  del resto, egli sa già quali sono le richieste della Madonna e sta già facendo ciò che ci vuole. Ovvero (esplicitando): non c’è bisogno di altro. E’ una logica che avevo già sentito:  il sequestro del terzo segreto, infatti, venne disposto dalla Curia di papa Pio XII e del cardinale Ottaviani; i quali certamente volevano evitare successivi sviluppi nella Chiesa, essendo notoriamente contrari alla nuova teologia, ma probabilmente pensavano di riuscirci da loro, in maniera meno dirompente, meno scomoda, più avveduta. E si è visto. La storia non insegna niente? Errare humanum est, perseverare… Passano pochi mesi e il medesimo gruppo di tradizionalisti governativi lamenta che gli ambienti diocesani, dopo un inizio promettente, li maltrattano circa la cosiddetta Messa tridentina. E – dico io – papa Ratzinger non potrà aiutarli, almeno nell’immediato e con certezza: non perché non vuole, avendo buonissime intenzioni, ma perché, con tanta e tale resistenza all’applicazione reale del Motu proprio, come si può pensare che possa efficacemente fronteggiarla, in maniera definitiva, senza un aiuto straordinario dall’Alto? Aiuto promesso condizionatamente al fare come Naaman il Siro. Ho scritto loro: avete ripensato a quanto dice il Catechismo romano? Anche i cattivi, specialmente quando investiti di autorità, sono strumenti di Dio… Un altro sacerdote mi rispose: non penso che bisogna farci crociate… se il segreto inedito parla di una crisi nella Chiesa non c’è alcun bisogno di pubblicarlo perché lo sappiamo già. E quindi, padre, la Madonna sarebbe meno saggia di lei? Ci avrebbe dato un aiuto di cui non c’è bisogno? Con questi presupposti, con questo modo di pensare, non approfondirà e non capirà certo la natura di un ammonimento straordinario del Cielo, vero ordine formale dell’Autorità Suprema e Assoluta, denso di celeste sapienza, che se accolto è un aiuto straordinario e se rigettato rischia di prefigurare – come disse suor Lucia al padre Fuentes – quel peccato contro lo Spirito Santo di cui sappiamo cosa ci ha detto Nostro Signore. O quella persona che, su un altro punto specifico, mi riferì: ha ragione, ma il Santo Padre ha già le idee chiare (quindi, sottinteso, non facciamo niente). Penso anch’io; tuttavia, il Papa è anche un uomo (come Pietro è “il dolce Cristo in terra”, come Simone è un uomo): tra tanti che Gli dicono “impossibile,  improponibile, ne verrebbe un disastro”, qualche filiale incoraggiamento sarà tutt’altro che inopportuno. Come nota nel suo libro l'avvocato Ferrara, nel Motu proprio in cui liberalizza la liturgia antica è il Papa stesso a far riferimento alle insistenti suppliche in tal senso. Oltre all’aspetto del non dare ratifica, tramite il silenzio pubblico generale, a una tale ingiustizia. Ed è significativo che in Italia l’iniziativa della supplica sia stata accolta più dal laicato che dal clero, senza paragone, e che invece il clero sudamericano le abbia riservato una recezione migliore (anche il Cardinale che, quantomeno, ha risposto all'invio della supplica non con un assordante silenzio ma dandone una valutazione positiva non era, manco a dirlo, italiano). Adesso sta per partire una supplica analoga, ispirata anche da questa, nel Nord America, e lì, visti anche i risultati della medesima iniziativa anni addietro, ci si può aspettare la raccolta di numerose firme; tutto sommato, le tendenze di fondo sono chiare.
***
La conclusione è un po’ forte, ma al farmi battere le mani preferisco dire la verità: l’insieme di certe reazioni e non-reazioni è preoccupante, perché sembra prefigurare una colpa collettiva. La colpa del disprezzo e rigetto, in qualche modo, del piano di soccorso del Cielo – avallato nella sua eccezionale portata da tanti fatti, tra cui il miracolo pubblico più grande dopo la traversata del Mar Rosso, il miracolo del sole – perché scomodo o temuto tale. Preferendo confidare nell'uomo. Con il possibile risultato di rendere il profetizzato bagno di sangue l’unico sbocco, perché il libero arbitrio ha scelto di non accogliere gli altri. La situazione internazionale non è bella. Leggiamo, apriamo il cuore alla Grazia, preghiamo tanto, specialmente per il Santo Padre, diciamo il Santo Rosario, facciamo i primi cinque sabati del mese, la consacrazione di persone, famiglie e parrocchie al Cuore Immacolato di Maria, facciamo penitenza (inclusa la conversione intellettuale, il cambiamento di mentalità), diamo testimonianza, perché in extremis si riesca a evitare, o diminuire, la realizzazione completa di un dramma dal quale eravamo stati messi in guardia. Grazie.
Solideo Paolini
Solideo Paolini, UNA “RISPOSTA” SIGNIFICATIVA. Disamina del libro su Fatima del card. Bertone, con relativo seguito: le incongruenze della tesi ufficiale. Edizioni SGM Multimedia, dicembre  2007, pagine 85, € 9,66.  (N.B.: Il libretto va richiesto a: SGM Multimedia, via Aldo Moro, 10, Staffolo (AN). Tel 0731.779846. Fax. 0731.771783 Info@ sgmmultimedia.it)
http://nullapossiamocontrolaverita.blogspot.com/

sábado, 12 de março de 2011

BIBLIOGRAFIA SOBRE A MENSAGEM DE FÁTIMA

Alleanza Cattolica
aree tematiche

Materiali su Fatima
La Madonna di Fatima
Quadro d'insieme
Le apparizioni di Fatima, i suoi protagonisti e la "fortuna" del messaggio nella Chiesa, Cristianità n. 301-302 (2000)
L’«iter» della ricezione nella Chiesa del messaggio di Fatima. Una cronologia, Cristianità n. 313
Congregazione per la Dottrina della Fede, Il Messaggio di Fatima (2000)
[Presentazione - Il «segreto» di Fatima: Prima e seconda parte del «segreto» nella redazione fattane da suor Lucia nella «Terza Memoria» del 31 agosto 1941, destinata al vescovo di Leiria-Fatima - Terza parte del «segreto» - Interpretazione del «segreto»: Lettera di Giovanni Paolo II a suor Lucia - Colloquio avuto con suor Maria Lucia de Jesus e do Coração Imaculado - Comunicazione di Sua Eminenza il card. Angelo Sodano Segretario di Stato di Sua Santità - Commento teologico - Note]
Lettera di Mons. Paolo Maria Hnilica S.I. al Card. J. Ratziger (13 settembre 2000) e risposta del Card. J. Ratzinger (4 ottobre 2000) 
Magistero pontificio
Pio XII (1939-1958), Consacrazione della Chiesa e del genere umano al Cuore Immacolato di Maria del 31 ottobre 1942 (Radiomessaggio al Portogallo. La consacrazione della Chiesa e del genere umano al Cuore Immacolato di Maria, del 31-10-1942), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Consacrazione della Russia al Cuore Immacolato di Maria, del 7 luglio 1952 (Lettera Apostolica "Sacro vergente anno". Consacrazione della Russia al Cuore immacolato di Maria, del 7-7-1952), Cristianità n. 301-302 (2000)
Giovanni Paolo II, Omelia nella Messa celebrata a Fatima il 13 maggio 1982 (omelia nella Messa a Fatima il 13-5-1982), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Atto di affidamento e di consacrazione alla Vergine a Fatima il 13 maggio 1982 e a Roma il 25 marzo 1984 (Atto di affidamento e di consacrazione alla Vergine a Fatima, del 13-5-1982), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Omelia nella Messa celebrata a Fatima il 13 maggio 1991 (omelia nella Messa a Fatima il 13-5-1991), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Atto di affidamento alla Vergine a Fatima il 13 maggio 1991 (Atto di affidamento compiuto Fatima, del 13-5-1991), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Omelia nella Messa celebrata a Fatima il 13 maggio 2000 per la beatificazione dei pastorelli Francesco e Giacinta (omelia nella Messa di beatificazione dei pastorelli Francesco e Giacinta, del 13-5-2000), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Omelia nella Messa celebrata a Roma per il Giubileo dei Vescovi l’8 ottobre 2000 (omelia nella Messa per il Giubileo dei Vescovi, dell’8-10-2000), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Atto di affidamento alla Beata Vergine Maria a Roma l’8 ottobre 2000 (Atto di affidamento alla Beata Vergine Maria, dell’8-10-2000), Cristianità n. 301-302 (2000)

Magistero episcopale
CARD. JOACHIM MEISNER, arcivescovo di Colonia, in Germania, Fatima e il futuro dell’Europa e del mondo (omelia del pellegrinaggio a Fatima, del 13-5-2002), 313

Studi
GIOVANNI CANTONI, La «purificazione della memoria» e la devozione al Cuore Immacolato di Maria per la Nuova Evangelizzazione (intervento a convegno, del 13-10-2001), 313
DON PIETRO CANTONI, Lo «status» teologico del messaggio di Fatima (intervento a convegno, del 13-10-2001), 313
MASSIMO INTROVIGNE, Fatima nella nuova religiosità e nel «cattolicesimo di frangia» (intervento a convegno, del 13-10-2001), 313
MARCO INVERNIZZI, Fatima: i fatti, la «fortuna» e la ricezione del messaggio nella Chiesa cattolica (intervento a convegno, del 13-10-2001), 313
GIUSEPPE BONVEGNA, «Fatima. 1917-2000 e oltre», 308
S. E. mons. Carlo Caffarra, Schema del saluto ai partecipanti al Convegno "Fatima 1917-2000 e oltre", del 13 ottobre 2001
Giovanni Cantoni, Fatima e la Contro-Rivoluzione del secolo XXI, Cristianità n. 301-302 (2000)
—, "Verità su Fatima" (articolo del giugno 1991), Cristianità n. 301-302 (2000)
Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1994), Fatima in una visione d’insieme (Fátima, numa visão de conjunto), Cristianità n. 301-302 (2000)
Gonzague de Reynold (1880-1970), Il messaggio di Fatima e la pace del mondo (Le message de Fatima et la paix du monde), Cristianità n. 301-302 (2000)
Antonio Augusto Borelli Machado, Il messaggio di Fatima e la crisi nella Chiesa (articolo del maggio 1977), Cristianità n. 301-302 (2000)
—, Fatima: le apparizioni e il messaggio di Fatima secondo i manoscritti di suor Lucia (libro, del 1976)
 http://www.alleanzacattolica.org/ac_temi.htm
http://www.alleanzacattolica.org/ac_temi.htm

TONINO BELLO MARIA Donna dei nostri giorni

PICCOLI GRANDI LIBRI  TONINO BELLO
MARIA
Donna dei nostri giorni
SAN PAOLO


Maria, donna feriale Maria, donna del pane Maria, donna del popolo
Maria, donna senza retorica Maria, donna di frontiera Maria, donna che conosce la danza
Maria, donna dell'attesa Maria, donna coraggiosa Maria, donna del Sabato santo
Maria, donna innamorata Maria, donna in cammino Maria, donna del terzo giorno
Maria, donna gestante Maria, donna del riposo Maria, donna conviviale
Maria, donna accogliente Maria, donna del vino nuovo Maria, donna del piano superiore
Maria, donna del primo passo Maria, donna del silenzio Maria, donna bellissima
Maria, donna missionaria Maria, donna obbediente Maria, donna elegante
Maria, donna di parte Maria, donna di servizio Maria, donna dei nostri giorni
Maria, donna del primo sguardo Maria, donna vera Maria, donna dell'ultima ora


http://www.atma-o-jibon.org/italiano6/tonino_bello_maria8.htm Santa Maria, compagna di viaggio

FATIMA E IL SUO SEGRETO

Antonio Socci
Da “Libero”, 13 maggio 2010
P.S. A proposito di Bertone e Messori….
Tre anni fa Bruno Vespa realizzò un’intera puntata di “Porta a porta” per lanciare il libro del cardinal Bertone contro di me (ovviamente senza darmi la parola). Titolo della puntata: “Il quarto segreto non esiste” (era un esplicito riferimento polemico al mio libro “Il quarto segreto di Fatima”).
Ieri sera è andata in onda un’altra confusa puntata di “Porta a porta” sulle nuove dichiarazioni del Papa a Fatima e – con mio gran divertimento – pur parlando dello stesso tema, nessuno più ha osato dire “il quarto segreto non esiste”.
Anzi, Vittorio Messori, che tre anni fa era corso ad accreditare la versione di Bertone, senza fare una piega, ha dichiarato l’opposto di quello che finora aveva affermato.
Ha detto cioè che Benedetto XVI non vede il compimento del Terzo segreto nell’attentato del 1981 e non lo ritiene concluso nel passato, ma lo vede proiettato nel futuro, considerando anche un fatto nuovo, come lo scandalo-pedofilia, parte del Segreto (ed è chiaro che il Papa non può esserselo inventato: deve pur averlo ricavato dal testo completo del Segreto…).
Dopo tutto questo Messori non ha minimamente riconosciuto di essersi sbagliato finora, né ha tratto le conseguenze di quello che lui stesso ha dichiarato. Così come il disinvolto Bertone.
Ora, a me pare che non si possa dire tutto e il suo contrario. O ha ragione Bertone (e la profezia si è realizzata con l’attentato del 1981 e si è conclusa nel passato) o ha ragione Benedetto XVI e allora il testo del Segreto è più ampio, la profezia è ancora aperta e il martirio di un Papa e della Chiesa stanno nel nostro futuro.
Non si può far finta che le due opposte versioni possano coesistere. Per rispetto della logica. Sarebbe auspicabile che prevalesse l’amore alla verità e un leale riconoscimento dei propri errori… L’invito del Papa al pentimento, all’esame autocritico e alla penitenza dovrebbe essere preso sul serio.
Che la S.S. Madre di Dio protegga il Papa e tutti noi!
Ora invece papa Benedetto XVI ci spiega l’esatto opposto, che cioè il terzo segreto riguarda eventi successivi all’attentato del 1981, come l’attuale scandalo della pedofilia e anche eventi che stanno tuttora nel nostro futuro.
Ratzinger ha infatti dichiarato:
“Oltre questa grande visione della sofferenza del Papa, che possiamo in prima istanza riferire a Papa Giovanni Paolo II, sono indicate realtà del futuro della Chiesa che man mano si sviluppano e si mostrano … e quindi sono sofferenze della Chiesa che si annunciano… Quanto alle novità che possiamo oggi scoprire in questo messaggio, vi è anche il fatto che non solo da fuori vengono attacchi al Papa e alla Chiesa, ma le sofferenze della Chiesa vengono proprio dall’interno della Chiesa, dal peccato che esiste nella Chiesa”.
Ieri il Papa ha concluso così: “la Chiesa ha quindi ha profondo bisogno di ri-imparare la penitenza, accettare la purificazione, imparare il perdono, la conversione, la preghiera. Sempre il male attacca, dall’interno e dall’esterno, ma sempre anche le forze del bene sono presenti e finalmente il Signore è più forte del male e la Madonna per noi è la garanzia. La bontà di Dio è sempre l’ultima parola della storia”.
http://laveracomunione.wordpress.com/2010/05/14/fatima-e-il-suo-segreto/