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sábado, 20 de fevereiro de 2010

Hoje é o 90º Aniversário do falecimento da Beata Jacinta Marto e celebra-se a Festa Litúrgica da sua Memória e do Beato Francisco Marto

Os videntes de Fátima



Sobre os três videntes de Fátima


Lúcia, Francisco e Jacinta, os três videntes de Fátima

LÚCIA DE JESUS

A principal protagonista das Aparições nasceu em 22 de Março de 1907, em Aljustrel, paróquia de Fátima, e faleceu no dia 13 de Fevereiro de 2005.
Em 17 de Junho de 1921, ingressou no Asilo de Vilar (Porto), dirigido pelas religiosas de Santa Doroteia.
Depois foi para Tuy, onde tomou o hábito, com o nome de Maria Lúcia das Dores. Fez a profissão religiosa de votos temporários em 3 de Outubro de 1928 e, em 3 de Outubro de 1934, a de votos perpétuos. No dia 25 de Março de 1948, transferiu-se para Coimbra, onde ingressou no Carmelo de Santa Teresa, tomando o nome de Irmã Maria Lúcia de Jesus e do Coração Imaculado. No dia 31 de Maio de 1949, fez a sua profissão de votos solenes.
A Irmã Lúcia veio a Fátima várias vezes: em 22 de Maio de 1946; em 13 de Maio de 1967; em 1981, para dirigir, no Carmelo, um trabalho pictórico sobre as Aparições; em 13 de Maio de 1982, 13 de Maio de 1991 e 13 de Maio de 2000.

Faleceu no Convento de Santa Teresa, em Coimbra, a 13 de Fevereiro de 2005. A 19 de Fevereiro de 2006 o seu corpo foi trasladado para a Basílica do Santuário de Fátima, onde foi tumulado ao lado da sua prima, a vidente Beata Jacinta Marto.

Biografia mais completa: ../portal/index.php?id=2782

FRANCISCO MARTO

Nasceu em 11 de Junho de 1908, em Aljustrel. Faleceu santamente no dia 4 de Abril de 1919, na casa de seus pais. Muito sensível e contemplativo, orientou toda a sua oração e penitência para "consolar a Nosso Senhor".

Os seus restos mortais ficaram sepultados no cemitério paroquial até ao dia 13 de Março de 1952, data em que foram trasladados para a Basílica da Cova da Iria, lado nascente.

Sobre o Centenário do Nascimento de Francisco Marto (Com Biografia mais completa):

../portal/index.php?id=2940

JACINTA MARTO

Nasceu em Aljustrel, no dia 11 de Março de 1910. Morreu santamente em 20 de Fevereiro de 1920, no Hospital de D. Estefânia, em Lisboa, depois de uma longa e dolorosa doença, oferecendo todos os seus sofrimentos pela conversão dos pecadores, pela paz no mundo e pelo Santo Padre.
Em 12 de Setembro de 1935 foi solenemente trasladado o seu cadáver do jazigo da família do Barão de Alvaiázere, em Vila Nova de Ourém, para o cemitério de Fátima, e colocado junto dos restos mortais do seu irmãozinho Francisco.
No dia 1 de Maio de 1951, efectuou-se, com a maior simplicidade, a trasladação dos restos mortais de Jacinta para o novo sepulcro preparado na Basílica da Cova da Iria, lado poente.


Processo de Beatificação dos videntes Francisco e Jacinta Marto

O processo de beatificação dos Videntes de Fátima, Francisco e Jacinta Marto, depois das primeiras diligências feitas em 1945, foi iniciado em 1952 e concluído em 1979.

Em 15 de Fevereiro de 1988, foi entregue ao Santo Padre João Paulo II e à Congregação para a Causa dos Santos a documentação final levou o Santo Padre a proclamar "beatos" os dois videntes de Fátima, a 13 de Maio de 2000.

O último passo será, como esperamos, a canonização, pela qual serão declarados "santos".


Transladação dos restos mortais de Jacinta Marto a o1.05.1951

Ritos fúnebres na Basílica



Ritos fúnebres na Basílica


Visita do Cardeal Roncalli a 13.05.1956,que depois se tornou Papa João XXIII




Sagração da Basílica de Nª Sª do Rosário de Fátima a 13.10.1953

Várias personalidades eclesiásticas



Cortejo litúrgico dirige-se para a Basílica








Cardeal Tedeschini encerra o Ano Santo em Fátima a 13.10.1951

Celebração da Eucaristia



Cardeal Tedeschini


Imagens da Coroação de Nª Sª do Rosário de Fátima como Regina Mundi feita pelo Cardeal Masella em13.05.1946 que veio como Legado Pontifício do Papa Pio XII

Coroação da Imagem de Nossa Senhora



Coroação da Imagem de Nossa Senhora



Eucaristia: consagração



Presidência: Cardeal Masella



fonte:http://www.santuario-fatima.pt

quinta-feira, 18 de fevereiro de 2010

JOSÉ KENTENICH:EL GRAN DIVULGADOR DE LA FIGURA MARIANA

Fue interrogado por la Gestapo e internado en el campo de concentración de Dachau donde reforzó su fe y el movimiento Schoenstatt.
Acaba de salir el libro Jose Kentenich: Historia de un hombre libre. Escrito por Eduardo T. Gil de Muro, se cuenta la vida del fundador del movimiento Schoenstatt.
El padre Jose Kentenich fue sacerdote y sufrió los interrogatorios de la temida Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi. Durante tres años, estuvo internado en el campo de concentración de Dachau donde, junto con diversos sacerdotes, fundó la Internacional de Schoenstatt y se convirtió en uno de los renovadores del catolicismo más destacados del siglo XX. El movimiento de la figura mariana La obra principal que llevó a cabo Kentenich fue recuperar la figura de la Virgen María más allá de lo popular. El movimiento Schoenstatt tiene sus principales focos en las ideas expuestas por Kentenich en 1914. Estas ideas fueron el desarrollo de la personalidad cristiana, una marcada vida espiritual con María, la orientación hacia ideales y el vivir y pensar orgánico.
De esta manera, la espiritualidad de Schoenstatt quiere ayudar a las personas en el logro de una honda vivencia de fe. Para ello, por medio de una alianza con la Virgen María procura experimentar a Dios, como al Dios de la vida y la historia.
Asimismo, Schoenstatt quiere conducir nuevamente al mundo a una profunda alianza de amor con la Virgen María, para que la alianza con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo llegue a ser indeleble, honda e indestructible, y como tal, se conserve siempre.
La estructura del movimiento incluye muchas propuestas con diferentes orientaciones y niveles de compromiso, desde grupos laicos hasta órdenes religiosas. Actualmente, sus seguidores podrían aproximarse al millón de personas. Prisionero del régimen nazi El movimiento de Schoenstatt llamó la atención del régimen nazi al que el padre Kentenich se opuso tenazmente. A consecuencia de sus ideas contrarias y de su prédica y labor pedagógica, fue hecho prisionero en Koblenza y enviado al campo de concentración de Dachau.
El sacerdote tuvo la oportunidad de evitar ser internado a través de algunas influencias pero vislumbró en la fe que su ida al campo de concentración estaba en los planes de Dios como un medio de santificación propia y para su familia espiritual. En 1942, tomó la decisión voluntaria de ir a Dachau y permaneció allí hasta la liberación por los Aliados en 1945.
El padre Kentenich fundó el Instituto de los Hermanos de María y el Instituto de las Familias junto con los sacerdotes internos. De la misma manera, fundó la Internacional de Schoenstatt. La estancia en el campo de concentración contribuyó a acrecentar la paternidad espiritual del sacerdote hacia su familia así como la fidelidad de sus hijos espirituales hacia él. El lugar de peregrinación El santuario de devoción mariana está ubicado en el valle de Schoenstatt, junto a Vallendar, en Renania-Palatinado. Es el lugar de peregrinación de la devoción mariana y del movimiento fundado por Kentenich del que existen más de 190 réplicas en diversos lugares de todo el mundo.
El santuario de la virgen de Schoenstatt tiene tres gracias fundamentales: la primera es el cobijamiento. Este simboliza la sensación de protección y de bienestar que implica peregrinar al santuario. La segunda es la transformación interior que describe la acción de María como educadora y acompañante del camino de crecimiento de las personas. Y la última es el envío apostólico, es decir, el impulso de salir al encuentro de los demás para construir la comunidad nueva.
Actualmente, el movimiento tiene presencia en muchos países del mundo, además de en Alemania. Principalmente, en Latinoamérica, España, Portugal, Estados Unidos, India, Chile y en algunos países de África. La vida del fundador del Schoenstatt Jose Kentenich nació en Gymnich, un pueblo al sudoeste de Colonia, Alemania. Su madre lo consagró a María, de quien era muy devota. Por situaciones económicas, la madre se vio obligada a internarlo en el orfanato de Oberhausen a los ocho años de edad. Allí, en 1897, recibió la primera comunión y le confirmó a su madre su deseo de ser sacerdote.
En 1899, Kentenich ingresó al Seminario de los Padres Pallottinos en Ehrenbreitstein, donde cursó los estudios secundarios. Al acabar, inició la carrera de Teología y Filosofía en Limburgo y fue en 1910 cuando fue ordenado sacerdote.
A instancias de los seguidores del movimiento, el 10 de febrero de 1975 se inició, en Tréveris, el proceso de beatificación del padre Kentenich.
Publicado por Teófilo de Jesús en 4:41 PM Read more: fonte:http://vivificar.blogspot.com/2010/02/jose-kentenich-el-gran-divulgador-de-la.html?

terça-feira, 16 de fevereiro de 2010

Le Vatican et la troisième partie du secret de Fatima.

Rèsumè :
La fête de Notre-Dame de Fatima, fixée au 13 mai, fut inscrite au calendrier liturgique de l’Eglise universelle. Le 13 mai 2002, 85e anniversaire de la première apparition de Notre-Dame à Fatima, fut donc la première célébration de cette fête dans toute l’Eglise. Pour marquer cet événement, l’agence de presse Zénit, proche de la congrégation des Légionnaires du Christ, a publié un long texte de 4 pages intitulé : « Première célébration universelle de la fête de Notre-Dame de Fatima. L’anniversaire de l’attentat de 1981 ». Ce texte s’étend très longuement sur l’attentat du 13 mai 1981 contre Jean-Paul II, et réaffirme sans sourciller que la troisième partie du secret de Fatima, dont le texte a été rendu public par Rome le 26 juin 2000, se réduit pour l’essentiel à une annonce prophétique de cet attentat : « Le 13 mai 2000 à Fatima, lors de la béatification des deux pastoureaux, le cardinal Angelo Sodano révélait le contenu de la dernière partie du message de Fatima, qui parle des souffrances de l’Eglise et de “l’évêque vêtu de blanc”, frappé par des “coups d’arme à feu” : une annonce de l’attentat du 13 mai 1981. »

Tout cela est-il sérieux ? Il nous semble assez évident, pour de multiples raisons, que l’interprétation n’est aucunement plausible :

1) Le cardinal Ottaviani, alors pro-préfet du Saint-Office, rencontra sœur Lucie le 17 mai 1955, et lui demanda pourquoi la date de 1960 avait été fixée pour publier la troisième partie du secret. Et Lucie de répondre : «Parce que, alors, il apparaîtra plus clair.» Or, si l’essentiel de cette troisième partie du secret est une annonce prophétique de l’attentat du 13 mai 1981, on ne comprend pas comment ce texte aurait pu apparaître plus clair dès 1960.

2) Le cardinal Sodano, dans sa communication du 13 mai 2000 lue à Fatima et qui donnait un premier aperçu du contenu de la troisième partie du secret, déclara : « Ce texte constitue une vision prophétique comparable à celles de l’Ecriture Sainte, qui ne décrivent pas de manière photographique le détail des événements à venir, mais qui résument et condensent sur un même arrière-plan des faits qui se répartissent dans le temps en une succession et une durée qui ne sont pas précisées. » Or, nouvelle incohérence, après une telle présentation, on s’efforce de faire coïncider cette vision avec un événement historique bien précis et bien daté : l’attentat du 13 mai 1981.

3) Et pour faire mieux correspondre la vision publiée avec l’attentat de 1981, le cardinal, dans sa présentation du 13 mai 2000, en prend à son aise avec la traduction littérale du texte original: ainsi il nous parle d’un Pape qui « tombe à terre comme mort, sous les coups d’une arme à feu », ce qui correspond parfaitement avec l’attentat de 1981, mais pas du tout avec le texte original portugais qui dit ceci : « … il (le Pape) fut tué par un groupe de soldats qui tirèrent plusieurs tirs et flèches, et de la même manière moururent les uns après les autres les évêques, les prêtres, les religieux et religieuses et divers laïcs, hommes et femmes de classes et de catégories sociales différentes. » Le groupe de soldats et les flèches disparaissent dans la présentation du cardinal Sodano, car ils ne correspondent pas avec l’attentat de 1981… De plus, dans le texte original, il n’est pas fait mention explicite d’une arme à feu. Le problème vient du verbe portugais « disparar » qui signifie tirer (avec une arme) et sous-entend la présence d’armes à feu ; mais comme nous sommes en présence d’un groupe de soldats, la vision comprenait certainement plusieurs armes à feu, et non une seule ! Il faut aussi noter que personne n’est mort sur la place Saint-Pierre, le 13 mai 1981, alors que tout le monde meurt dans la vision.

4) Enfin, il est étonnant de constater que, pour interpréter cette troisième partie du secret, le Vatican n’ait pas eu recours aux deux visions du Saint-Père dont fut gratifiée la bienheureuse Jacinthe ; il n’en mentionne même pas l’existence ! Elles sont pourtant rapportées dans son 3ème Mémoire par Lucie qui précise bien qu’elles sont en rapport étroit avec le secret :

Première vision : « J’ai vu le Saint-Père dans une très grande maison, agenouillé devant une table, la tête dans les mains et pleurant. Au dehors, il y avait beaucoup de gens et certains lui jetaient des pierres, d’autres le maudissaient et lui disaient beaucoup de vilaines paroles. Pauvre Saint-Père ! Nous devons beaucoup prier pour lui ! » (Mémoires de Sœur Lucie, Fatima, seconde édition française de mai 1991, réimprimée en août 1997, troisième mémoire du 31 août 1941, p. 113)

Deuxième vision : « A une autre occasion, nous allâmes à Lapa do Cabeço. (…) Après un certain temps, Jacinthe se redressa et m’appela :

– Ne vois-tu pas tant de routes, tant de chemins et de champs pleins de gens qui pleurent de faim et n’ont rien à manger ? Et le Saint-Père dans une église, priant devant le Cœur Immaculé de Marie ? Et tant de monde qui prie avec lui ?

Plusieurs jours après, Jacinthe me demanda :

– Est-ce que je peux dire que j’ai vu le Saint-Père et tout ce monde ?

– Non ! Ne vois-tu pas que cela fait partie du secret ? Et qu’ainsi bientôt tout se découvrirait ?

– C’est bien, alors je ne dirai rien. » (Mémoires, op. cit., p. 114)

Ces deux visions de Jacinthe et celle rendue publique le 26 juin 2000 nous offre donc comme un triptyque dans lequel les trois tableaux sont complémentaires et absolument indissociables ; nous essaierons d’en donner une explication correcte dans un prochain texte. Mais l’absence de recours à ces deux visions 1 dans le commentaire théologique et la « tentative d’interprétation du secret de Fatima » du cardinal Ratzinger le 26 juin 2000 est éloquente, et montre le but de la manœuvre : dénaturer le secret de Fatima, et par là même vider de sa substance l’ensemble du message de Notre-Dame ; il faut en effet remarquer que les textes publiés le 26 juin 2000 par la Congrégation pour la doctrine de la foi sous le titre : « Le message de Fatima » (livret de 44 pages dans la version française qui renferme d’ailleurs de lourdes fautes de traduction…) ne contiennent pas une seule fois les mots « chapelet » ou « rosaire », alors que Notre-Dame a dit son nom le 13 octobre 1917 : « Je suis Notre-Dame du Rosaire », et qu’il n’y a qu’une seule demande qu’elle ait renouvelée à chacune de ses six apparitions, du 13 mai au 13 octobre : « Que l’on continue toujours à réciter le chapelet tous les jours ». De plus, la dévotion au Cœur Immaculé de Marie, essentielle dans le message de Fatima, est traitée avec dédain par le cardinal Ratzinger qui cherche à nier qu’elle soit destinée au monde entier, malgré les paroles sans ambiguïté de Notre-Dame, le 13 juin comme le 13 juillet : « Dieu veut établir dans le monde la dévotion à mon Cœur Immaculé ». Contre ces paroles, le cardinal n’hésite pas en effet à écrire : « Comme chemin vers ce but (le salut des âmes), est indiquée – de manière surprenante pour des personnes provenant de l’ère culturelle anglo-saxonne et allemande (sic !) – la dévotion au Cœur Immaculé de Marie. » (Le Message de Fatima, Congrégation pour la doctrine de la Foi, Cité du Vatican, année 2000, p. 39). Tout ceci semble symptomatique du triste état de la dévotion mariale au cœur même de la Rome conciliaire !

Abbé Fabrice Delestre.

1 Ce maintien sous silence est d’autant plus étonnant que les deux visions du Saint-Père par Jacinthe ont été mentionnées deux fois pendant la cérémonie de béatification des deux pastoureaux à Fatima le 13 mai 2000 :

– par l’évêque de Leiria-Fatima, dans le résumé de la vie de la bienheureuse Jacinthe, lu publiquement juste avant la béatification proprement dite ;

– par le pape lui-même qui y fit une allusion très claire dans l’homélie de la messe.

Ces deux mentions semblaient indiquer que les autorités de l’Eglise tiennent ces deux visions comme dignes de foi au même titre que les apparitions de l’ange et de Notre-Dame.
fonte:Dici

Le Vatican et la troisième partie du secret de Fatima.

Rèsumè :
Il y a quelques semaines, la fête de Notre-Dame de Fatima, fixée au 13 mai, fut inscrite au calendrier liturgique de l’Eglise universelle. Le 13 mai 2002, 85e anniversaire de la première apparition de Notre-Dame à Fatima, fut donc la première célébration de cette fête dans toute l’Eglise. Pour marquer cet événement, l’agence de presse Zénit, proche de la congrégation des Légionnaires du Christ, a publié un long texte de 4 pages intitulé : « Première célébration universelle de la fête de Notre-Dame de Fatima. L’anniversaire de l’attentat de 1981 ». Ce texte s’étend très longuement sur l’attentat du 13 mai 1981 contre Jean-Paul II, et réaffirme sans sourciller que la troisième partie du secret de Fatima, dont le texte a été rendu public par Rome le 26 juin 2000, se réduit pour l’essentiel à une annonce prophétique de cet attentat : « Le 13 mai 2000 à Fatima, lors de la béatification des deux pastoureaux, le cardinal Angelo Sodano révélait le contenu de la dernière partie du message de Fatima, qui parle des souffrances de l’Eglise et de “l’évêque vêtu de blanc”, frappé par des “coups d’arme à feu” : une annonce de l’attentat du 13 mai 1981. »

Tout cela est-il sérieux ? Il nous semble assez évident, pour de multiples raisons, que l’interprétation n’est aucunement plausible :

1) Le cardinal Ottaviani, alors pro-préfet du Saint-Office, rencontra sœur Lucie le 17 mai 1955, et lui demanda pourquoi la date de 1960 avait été fixée pour publier la troisième partie du secret. Et Lucie de répondre : «Parce que, alors, il apparaîtra plus clair.» Or, si l’essentiel de cette troisième partie du secret est une annonce prophétique de l’attentat du 13 mai 1981, on ne comprend pas comment ce texte aurait pu apparaître plus clair dès 1960.

2) Le cardinal Sodano, dans sa communication du 13 mai 2000 lue à Fatima et qui donnait un premier aperçu du contenu de la troisième partie du secret, déclara : « Ce texte constitue une vision prophétique comparable à celles de l’Ecriture Sainte, qui ne décrivent pas de manière photographique le détail des événements à venir, mais qui résument et condensent sur un même arrière-plan des faits qui se répartissent dans le temps en une succession et une durée qui ne sont pas précisées. » Or, nouvelle incohérence, après une telle présentation, on s’efforce de faire coïncider cette vision avec un événement historique bien précis et bien daté : l’attentat du 13 mai 1981.

3) Et pour faire mieux correspondre la vision publiée avec l’attentat de 1981, le cardinal, dans sa présentation du 13 mai 2000, en prend à son aise avec la traduction littérale du texte original: ainsi il nous parle d’un Pape qui « tombe à terre comme mort, sous les coups d’une arme à feu », ce qui correspond parfaitement avec l’attentat de 1981, mais pas du tout avec le texte original portugais qui dit ceci : « … il (le Pape) fut tué par un groupe de soldats qui tirèrent plusieurs tirs et flèches, et de la même manière moururent les uns après les autres les évêques, les prêtres, les religieux et religieuses et divers laïcs, hommes et femmes de classes et de catégories sociales différentes. » Le groupe de soldats et les flèches disparaissent dans la présentation du cardinal Sodano, car ils ne correspondent pas avec l’attentat de 1981… De plus, dans le texte original, il n’est pas fait mention explicite d’une arme à feu. Le problème vient du verbe portugais « disparar » qui signifie tirer (avec une arme) et sous-entend la présence d’armes à feu ; mais comme nous sommes en présence d’un groupe de soldats, la vision comprenait certainement plusieurs armes à feu, et non une seule ! Il faut aussi noter que personne n’est mort sur la place Saint-Pierre, le 13 mai 1981, alors que tout le monde meurt dans la vision.

4) Enfin, il est étonnant de constater que, pour interpréter cette troisième partie du secret, le Vatican n’ait pas eu recours aux deux visions du Saint-Père dont fut gratifiée la bienheureuse Jacinthe ; il n’en mentionne même pas l’existence ! Elles sont pourtant rapportées dans son 3ème Mémoire par Lucie qui précise bien qu’elles sont en rapport étroit avec le secret :

Première vision : « J’ai vu le Saint-Père dans une très grande maison, agenouillé devant une table, la tête dans les mains et pleurant. Au dehors, il y avait beaucoup de gens et certains lui jetaient des pierres, d’autres le maudissaient et lui disaient beaucoup de vilaines paroles. Pauvre Saint-Père ! Nous devons beaucoup prier pour lui ! » (Mémoires de Sœur Lucie, Fatima, seconde édition française de mai 1991, réimprimée en août 1997, troisième mémoire du 31 août 1941, p. 113)

Deuxième vision : « A une autre occasion, nous allâmes à Lapa do Cabeço. (…) Après un certain temps, Jacinthe se redressa et m’appela :

– Ne vois-tu pas tant de routes, tant de chemins et de champs pleins de gens qui pleurent de faim et n’ont rien à manger ? Et le Saint-Père dans une église, priant devant le Cœur Immaculé de Marie ? Et tant de monde qui prie avec lui ?

Plusieurs jours après, Jacinthe me demanda :

– Est-ce que je peux dire que j’ai vu le Saint-Père et tout ce monde ?

– Non ! Ne vois-tu pas que cela fait partie du secret ? Et qu’ainsi bientôt tout se découvrirait ?

– C’est bien, alors je ne dirai rien. » (Mémoires, op. cit., p. 114)

Ces deux visions de Jacinthe et celle rendue publique le 26 juin 2000 nous offre donc comme un triptyque dans lequel les trois tableaux sont complémentaires et absolument indissociables ; nous essaierons d’en donner une explication correcte dans un prochain texte. Mais l’absence de recours à ces deux visions 1 dans le commentaire théologique et la « tentative d’interprétation du secret de Fatima » du cardinal Ratzinger le 26 juin 2000 est éloquente, et montre le but de la manœuvre : dénaturer le secret de Fatima, et par là même vider de sa substance l’ensemble du message de Notre-Dame ; il faut en effet remarquer que les textes publiés le 26 juin 2000 par la Congrégation pour la doctrine de la foi sous le titre : « Le message de Fatima » (livret de 44 pages dans la version française qui renferme d’ailleurs de lourdes fautes de traduction…) ne contiennent pas une seule fois les mots « chapelet » ou « rosaire », alors que Notre-Dame a dit son nom le 13 octobre 1917 : « Je suis Notre-Dame du Rosaire », et qu’il n’y a qu’une seule demande qu’elle ait renouvelée à chacune de ses six apparitions, du 13 mai au 13 octobre : « Que l’on continue toujours à réciter le chapelet tous les jours ». De plus, la dévotion au Cœur Immaculé de Marie, essentielle dans le message de Fatima, est traitée avec dédain par le cardinal Ratzinger qui cherche à nier qu’elle soit destinée au monde entier, malgré les paroles sans ambiguïté de Notre-Dame, le 13 juin comme le 13 juillet : « Dieu veut établir dans le monde la dévotion à mon Cœur Immaculé ». Contre ces paroles, le cardinal n’hésite pas en effet à écrire : « Comme chemin vers ce but (le salut des âmes), est indiquée – de manière surprenante pour des personnes provenant de l’ère culturelle anglo-saxonne et allemande (sic !) – la dévotion au Cœur Immaculé de Marie. » (Le Message de Fatima, Congrégation pour la doctrine de la Foi, Cité du Vatican, année 2000, p. 39). Tout ceci semble symptomatique du triste état de la dévotion mariale au cœur même de la Rome conciliaire !

Abbé Fabrice Delestre.

1 Ce maintien sous silence est d’autant plus étonnant que les deux visions du Saint-Père par Jacinthe ont été mentionnées deux fois pendant la cérémonie de béatification des deux pastoureaux à Fatima le 13 mai 2000 :

– par l’évêque de Leiria-Fatima, dans le résumé de la vie de la bienheureuse Jacinthe, lu publiquement juste avant la béatification proprement dite ;

– par le pape lui-même qui y fit une allusion très claire dans l’homélie de la messe.

Ces deux mentions semblaient indiquer que les autorités de l’Eglise tiennent ces deux visions comme dignes de foi au même titre que les apparitions de l’ange et de Notre-Dame.
fonte:Dici

Santidade via espiritualidade mariana.


O GRANDE SEGREDO PARA SE CHEGAR A SANTIDADE


INTRODUÇÃO

O Segredo e suas condições

1 - Eis aqui, ó alma predestinada, um segredo que o Altíssimo me confiou e que não pude encontrar em nenhum livro, antigo ou novo. Pelo Espírito Santo eu o confio a ti, contanto:

— que o não comuniques senão às pessoas que o mereçam — por suas orações, esmolas, mortificações, pelas perseguições sofridas, pelo seu zelo na salvação das almas e pelo seu desprendimento;

— que te sirvas dele para te tornares santa e celeste, por isso que só será grande este segredo para os que dele se utilizarem. Toma cuidado em não ficares de braços cruzados, sem trabalho; destarte meu segredo te serviria de veneno e seria a tua condenação;

— que todos os dias de tua vida agradeças a Deus o privilégio que te concedeu ensinando-te um segredo que não mereces conhecer. À medida que dele te servires nas ações ordinárias da vida. Avaliarás então o preço e a excelência que, a princípio, por causa da multidão e da gravidade dos teus pecados, dos apegos secretos à própria pessoa, só muito imperfeitamente conhecias.

A preparação para recebê-lo

2- Antes de prosseguir, desejoso desse desejo diligente e natural de conhecer a verdade, reza devotamente, de joelhos, a Ave Maria, a Maris Stella e o Veni, Creator, pedindo a Deus a graça de compreender e saborear este mistério divino.

PAPEL DE MARIA
EM NOSSA SANTIFICAÇÃO

A NECESSIDADE DE NOS
SANTIFICARMOS POR MARIA

É da vontade de Deus a nossa santificação; é necessária, portanto...

3 - Imagem viva de Deus, resgatada pelo Sangue precioso de Jesus Cristo, a vontade divina em relação a ti, ó alma, é que te tornes santa como Deus nesta vida e gloriosa como Ele na outra.

Tua vocação, sem dúvida alguma, é a aquisição da própria santidade de Deus; para este objetivo é que devem tender todos os teus pensamentos todas as tuas palavras, ações e sofrimentos, todos os movimentos de tua vida; do contrário resistirás a Deus, deixando de fazer aquilo para que te criou e conserva atualmente.

Que obra admirável! A imundície em pureza! A criatura no Criador! O homem em Deus! Obra admirável! Eu o repito; mas de si mesma difícil e absolutamente impossível à natureza; só Deus, por uma graça, e graça abundante e extraordinária, o poderá conseguir; mesmo porque nem a criação de todo o Universo se lhe pode comparar.

Nossa santificação exige a prática da virtude.

4 - Como farás, ó alma? Quais os meios que escolherás para subir aonde Deus te chama? Os meios de salvação e de santificação, conhecidos de todos, indicados no Evangelho explicados pelos mestres da vida espiritual, e praticados pelos santos, são necessários aos que se querem salvar e atingir a perfeição: a humildade de coração, a oração contínua, o abandono à Divina Providência, a conformidade com a vontade de Deus.

Para a prática da virtude necessitamos da graça de Deus.

5 - Para que bem nos utilizemos todos esses meios de salvação e de santificação, mister se nos faz o socorro e a graça de Deus, graça que, em maior ou menos grau, é a todos concedida; ninguém o duvide. Em maior ou menor grau, digo eu, porque Deus, ainda que infinitamente bom, não concede sua graça de modo igual a todos, muito embora de a todos a graça suficiente. A alma fiel a uma grande graça, pratica uma grande ação; com uma graça menor, pratica uma ação menor. O preço e a excelência da graça, dada por Deus e correspondida pela alma, fazem o preço e a excelência de nossas ações. São incontestáveis esses princípios.

Para achar a graça de Deus é necessário encontrar Maria.

6 - Tudo enfim se reduz a encontrar-se um meio fácil de obter de Deus a graça necessária para a santificação; é o que te quero ensinar. Asseguro-te, porém que para achar a graça de Deus é necessário encontrar Maria.


PORQUE MARIA NOS É NECESSÁRIA


Porque somente Maria encontrou graça diante de Deus.

7 - 1º) Somente Maria achou graça diante de Deus, tanto para si como para cada homem em particular. Os Patriarcas e os Profetas, todos os Santos da antiga lei não puderam encontrar essa graça.

Porque somente Maria é Mãe da graça.

8 - 2º) Por isso que Maria foi quem deu o ser a vida ao Autor de toda graça, é que a chamamos Mãe da graça, Mater gratiae.

Porque somente Maria possui, depois de Jesus, a plenitude da graça.

9 - 3º) Deus pai, de quem procedem, como de sua fonte essencial, todo dom perfeito e toda graça, deu-lhe todas as suas graças; de modo que a vontade de Deus, como diz S.Bernardo, lhe é dada nele e com ele.

Porque somente Maria é a tesoureira de todas as graças de Jesus.

10 - 4º) Deus a escolheu para tesoureira, ecônoma e dispensadora de todas as suas graças; de sorte que todas as suas graças e todos os seus dons passam por suas mãos; e segundo o poder que Ela recebeu, como diz São Bernardino, Ela distribui a quem quer, como quer, quando quer e quanto quer, as graças do Pai Eterno, as virtudes de Jesus Cristo e os dons do Espírito Santo.

Porque para ter Deus por Pai, é necessário ter Maria por Mãe.

11 - 5º) Assim como, na ordem natural, uma criança tem que ter um pai e uma mãe, da mesma maneira na ordem da graça é preciso que um verdadeiro filho da Igreja tenha a Deus por pai e Maria por mãe; e si se gloria de ter a Deus por pai, não tendo por Maria a ternura de um verdadeiro filho, é um enganador que só tem por pai ao demônio.

Porque os membros de Jesus devem ser formados pela Mãe de Jesus.

12 - 6º) Desde que Maria formou o Chefe dos predestinados, que é Jesus Cristo, a Ela também compete formar os membros desse Chefe, que são os verdadeiros Cristãos; pois uma mãe não forma a cabeça sem os membros, nem os membros sem a cabeça. Quem quiser, pois, ser membro de Jesus Cristo, cheio de graça e de verdade, deve ser formado em Maria por meio da graça de Jesus Cristo, que nela reside em toda a plenitude, para ser plenamente comunicada aos verdadeiros membros de Jesus Cristo e aos seus verdadeiros filhos.

Porque é por Maria que o Espírito Santo produz os predestinados.

13 - 7º) Havendo o Espírito Santo desposado Maria, e tendo produzido nela, por ela e dela a Jesus Cristo, essa obra prima que é o Verbo encarnado; e como nunca a repudiou, continua a produzir todos os dias nela e por Ela de uma maneira misteriosa, porém verdadeira, os predestinados.

Porque é Maria que está encarregada de alimentar as almas, e de fazê-las crescer em Deus.

14 - 8º) Maria recebeu de Deus um domínio particular sobre as almas para nutri-las e as fazer crescer em Deus. Santo Agostinho diz mesmo que neste mundo os predestinados são todos encerrados no seio de Maria, e que não nascem senão quando essa boa Mãe os gera para a vida eterna. Por conseguinte, como a criança tira todo o alimento de sua mãe, que o dá proporcionado à sua fraqueza, da mesma maneira os predestinados tiram todo o alimento espiritual e toda a sua força de Maria.

Porque Maria deve habitar nos predestinados.

15 - 9º) Foi a Maria que Deus Pai disse: In Jacob inhabita: Minha filha, habita em Jacó. Foi a Maria que Deus Filho disse: In Israel Haereditare: Minha querida Mãe, tende vossa herança em Israel, quer dizer, nos predestinados. Enfim, foi a Maria que o Espírito Santo disse: In electis meis mitte radices: Lançai, minha Esposa fiel, raízes em meus eleitos. Todo aquele, pois, que é eleito e predestinado tem a Ssma. Virgem habitando em si, quer dizer, em sua alma, e aí a deixa lançar raízes de profunda humildade, de ardente caridade e de todas as virtudes.

Porque Maria é o “molde vivo” de Deus e dos Santos.

16 - Maria é chamada por Sto. Agostinho, e é, com efeito, o molde vivo de Deus, forma Dei, o que quer dizer que foi nela somente que Deus feito homem foi formado ao natural, sem que lhe falte nenhum traço da Divindade; e é também somente nela que o homem pode ser formado em Deus ao natural, tanto quanto a natureza humana é disso capaz, pela graça de Jesus Cristo.

Um escultor pode fazer uma figura ou um retrato ao natural de duas maneiras:

1º) servindo-se de seu engenho, de sua fora, de sua ciência e dos instrumentos adequados para fazer essa figura de uma matéria dura e informe;

2º) pode lançá-lo numa forma. A primeira é demorada e difícil, e sujeita a muitos acidentes: muitas vezes basta um golpe de cinzel ou de martelo mal dado para estragar toda a obra. A segunda é rápida, fácil e suave, quase sem trabalho e sem esforço, contanto que o molde seja perfeito e reproduza o original, e que a matéria de que se serve, fácil de se manipular, não resista de maneira alguma à sua mão.

Molde perfeito em si mesmo, e que nos torna perfeitos em Jesus Cristo.

17 - Maria é o grande molde de Deus, feito pelo Espírito Santo, para formar ao natural um Homem-Deus pela união hipotética, e para formar um homem Deus pela graça. Não falta a este molde nenhum traço da divindade; quem quer que nele se deixe manejar, nele recebe todos os traços de Jesus Cristo (1), verdadeiro Deus, duma maneira suave, proporcionada à fraqueza humana, sem muito trabalho e agonia; duma maneira segura, sem temor de ilusão, pois o demônio nunca teve e jamais terá acesso até Maria, santa e imaculada, sem sombra da menor mancha de pecado.

De uma maneira pura e divina.

18 - Ó! Alma querida, que diferença entre uma alma formada em Jesus Cristo pelos caminhos comuns dos que, como os escultores, se fiam na própria habilidade e se apóiam em seu engenho, e uma alma bem manejável, bem desligada, bem fundida, e a qual, sem nenhum apoio em si mesma, se lança em Maria, e aí se deixa manejar pela operação do Espírito Santo! Quantas manchas, quantos defeitos, quantas trevas, quantas ilusões, quanto da natureza, quanto de humano na primeira alma; e como a outra é pura, divina e semelhante a Jesus Cristo!

Porque Maria é o Paraíso e o mundo de Deus.

19 - Absolutamente não há nem haverá jamais criatura na qual Deus seja maior, fora de si mesmo, do que na divina Maria, sem excetuar nem mesmo os Bem-aventurados, os Querubins, os mais altos Serafins, no próprio Paraíso. Maria é o Paraíso de Deus e o seu mundo inefável, no qual o Filho de Deus entrou para nele operar maravilhas, para guardá-lo e nele se comprazer. Ele fez este mundo para o homem peregrino; fez um mundo para o homem bem-aventurado, o Paraíso; fez, porém, um outro para si, a que deu o nome de Maria; mundo desconhecido de quase todos os mortais cá na terra, e incompreensível a todos os Anjos e Bem-aventurados, lá no céu, e que admirados de ver a Deus tão elevado e tão elevado e tão recuado de todos eles, tão separado e tão oculto em seu mundo, que é a divina Maria, exclamam dia e noite: Santo, Santo, Santo!

Para no qual o Espírito Santo faz entrar nossa alma para aí encontrar a Deus.

20 - Feliz, mil vezes feliz a alma, aqui em baixo, à qual o Espírito Santo revela o segredo de Maria, para conhecê-lo; e à qual ele abre esse jardim fechado, para aí penetrar; esta fonte selada, para dela tirar e beber a grandes sorvos a água viva da graça! Esta alma achará somente Deus, sem criatura, nesta admirável criatura; porém Deus ao mesmo tempo infinitamente santo e elevado, infinitamente condescendente e proporcionado à fraqueza dela. Desde que Deus está em toda parte, pode-se achar em toda parte, mesmo no inferno; porém não há lugar algum onde a criatura o possa achar mais próximo de si e mais proporcionado à sua fraqueza do que em Maria, pois que foi para isso que ELE aí desceu. Em todas as outras partes ele é o Pão dos fortes e dos Anjos; mas em Maria, ele é o Pão das crianças.

Porque Maria, longe de ser um obstáculo, lança as almas em Deus e uni-as a Ele.

21 - Que ninguém pense, com alguns falsos iluminados, que Maria, como criatura, seja um empecilho à união com o Criador; não é mais Maria que vive, é somente Jesus Cristo, é somente Deus que vive nela. Sua transformação em Deus ultrapassa mais ainda a de São Paulo e dos outros Santos, mais do que o Céu ultrapassa a terra em elevação. Maria não é feita senão para Deus, e basta que Ela prenda uma alma a si própria, que, ao contrário logo a lança em Deus e a une a Ele com tanto maior perfeição quanto mais a alma se una a Ela: Maria é o eco de Deus, que não responde senão Deus, quando se lhe grita: Maria; que não glorifica senão a Deus, quando com Santa Isabel, a chamamos bem-aventurada.

CONCLUSÃO.

Para tornar-se santo, é preciso, pois, encontrar Maria, a Medianeira das graças, e isto por uma “verdadeira devoção à Santa Virgem”.

23 - A dificuldade está, portanto, em saber encontrar verdadeiramente a divina Maria para encontrar toda graça abundante: Deus, sendo senhor absoluto, pode comunicar por si mesmo o que ordinariamente não comunica senão por Maria, não se pode negar, sem temeridade, que não o faça algumas vezes: (1) no entanto, segundo a ordem que a divina sabedoria estabeleceu, ele não se comunica aos homens na ordem da graça senão por Maria, como diz São Tomás. É necessário, para subir e unir-se a ele usar o mesmo meio de que ele se serviu para descer a nós, para se fazer homem e nos comunicar suas graças: e esse meio é uma verdadeira devoção à Santíssima Virgem.




SEGUNDA PARTE

“A VERDADEIRA DEVOÇÃO”
A SANTÍSSIMA VIRGEM

ou

A SANTA ESCRAVIDÃO DE AMOR

A - ESCOLHA DA VERDADEIRA OU PERFEITA DEVOÇÃO

Há diversas verdadeiras devoções a Maria.

24 - Há, com efeito, diversas devoções verdadeiras à Ssma. Virgem: e não falo aqui das falsas.

1. A devoção sem prática especial

25 - A primeira consiste em cumprir os deveres de cristão, evitando o pecado mortal, agindo mais por amor que por temor, invocando de quando em vez a Santa Virgem e honrando-a como Mãe de Deus, sem, no entanto, nenhuma devoção especial para com Ela.

2. A devoção incluindo práticas particulares.

26 - A segunda consiste, em ter para com a Santa Virgem sentimentos mais perfeitos de estima, de amor, de confiança e de veneração. Leva a entrar em confrarias do santo Rosário, do Escapulário, a recitar o Terço e o santo Rosário, a honrar suas imagens e seus altares , em publicar seus louvores e alistar-se em suas congregações. E essa devoção, excluindo o pecado, é boa, santa e louvável; mas não é tão perfeita e tão capaz de desapegar as almas das criaturas e de as desprender de si própria para uni-las a Jesus Cristo.

3. A devoção perfeita: a da Santa Escravidão de amor.

27 - A terceira devoção à santa Virgem, conhecida e praticada por muito poucas pessoas, é esta que te vou revelar, alma predestinada.



B - NATUREZA E EXTENSÃO DA VERDADEIRA
DEVOÇÃO A MARIA, CHAMADA SANTA ESCRAVIDÃO DE AMOR.



Natureza desta devoção: Consagração a título de escravo de amor, e vida de união com Maria.

28 - Consiste esta em dar-se inteiramente, na qualidade de escravo, a Maria e a Jesus por Ela; depois, em fazer todas as coisas com Maria, em Maria por Maria e para Maria.

Extensão desse sacrifício: é um abandono total nas mãos de Maria.

29 - É preciso escolher um dia assinalado para se dar, consagrar e sacrificar voluntariamente e por amor, sem constrangimento, inteiramente, sem nenhuma reserva, corpo e alma; os bens exteriores de fortuna, como a casa, a família, as rendas; e os bens interiores da alma: méritos, graças, virtudes e satisfações.

É preciso notar que se sacrifica, por esta devoção, a Jesus por Maria tudo o que uma alma tem de mais caro e o de que nenhuma ordem religiosa exige o sacrifício, que é o direito que se tem de dispor de si mesmo e do valor de suas orações, esmolas, mortificações e satisfações; de sorte que tudo se deixa à inteira disposição da Ssma. Virgem, para que o aplique segundo sua vontade para a maior gloria de Deus, que só Ela conhece perfeitamente.

Maria torna-se Senhora do valor de nossas obras.

30 - Deixa-se à sua inteira disposição todo o valor satisfatório e impetratório de todas as obras: assim, após a oblação que delas se fez, embora sem nenhum voto, não se é mais senhor do bem que se faz; mas a Ssma. Virgem pode aplicá-lo a uma alma do Purgatório, para aliviá-la ou livrá-la, ou a um pobre pecador para convertê-lo.

31 - Põem-se, por esta devoção, os méritos próprios nas mãos da Santa Virgem; mas é para guardá-los, aumentá-los, embelezá-los, pois nós não nos podemos comunicar uns aos outros nem os méritos da graça santificante nem da glória. Damos-lhe, porém, todas as nossas orações e boas obras próprias, tanto satisfatórias como impetratórias, para que Ela as distribua e as aplique a quem e como lhe aprouver; e se depois de nos termos assim consagrado à santa Virgem desejarmos aliviar alguma alma do Purgatório, salvar algum pecador, sustentar algum de nossos amigos com nossas orações, nossas esmolas, nossas mortificações, nossos sacrifícios, será necessário pedir-lhe humildemente e conforma-se com o que Ela determinar, sem o sabermos; ficando bem persuadidos de que o valor das nossas ações, distribuído pela mesma mão de que Deus se serve para nos distribuir suas graças e seus dons, não pode deixar de ser aplicado para a sua maior glória.

Três espécies de escravidão a escravidão de amor é a mais perfeita consagração a Deus

32 - Disse que esta devoção consiste em dar-se a Maria na qualidade de escravo. É preciso notar que há três espécies de escravidão.

A primeira é a escravidão por natureza; os homens bons e os maus são escravos de Deus dessa maneira.

A segunda é a escravidão por sujeição; os demônios e os réprobos são escravos de Deus dessa maneira.

A terceira é a escravidão de amor, voluntária; é aquela pela qual nos devemos consagrar a Deus por Maria, a maneira MAIS PERFEITA pela qual uma criatura se pode dar ao seu Criador.

Diferença entre um simples servidor e um escravo.

33 - Notai ainda que há bastante diferença entre um servidor e um escravo: — Um servidor quer salário pelos seus serviços; o escravo o tem absolutamente. O empregado tem liberdade para deixar quando quiser o seu patrão e só o serve por um certo tempo; o escravo não tem direito de deixar o seu senhor; é dele para sempre. O servidor não dá o seu amo direito de vida e morte sobre sua pessoa; o escravo dá-se inteiramente, de sorte que seu amo poderia até matá-lo sem que fosse inquietado pela justiça.

È fácil ver, porém, que o escravo por sujeição está na mais estreita das dependências, a qual propriamente não convém senão em se tratando de um homem em relação ao seu Criador. É por isso que os Cristãos não tem tais escravos; só os tem assim os Turcos e os idólatras.

Felicidade das almas escravas de amor.

34 - Feliz e mil vezes feliz é a alma generosa que se consagra a Jesus por Maria, na qualidade de escrava de amor, depois de sacudida pelo batismo a escravidão do demônio!



C - A EXCELÊNCIA DA SANTA ESCRAVIDÃO:
PROVÉM DE FAZERMOS PASSAR TODA A NOSSA VIDA ESPIRITUAL
POR MARIA, A MEDIANEIRA



Passar por Maria É imitar as três Pessoas divinas.

35 - Muitas luzes me seriam necessárias para descrever perfeitamente a excelência desta prática. Direi somente, de passagem:

1º) Que dar-se assim a Jesus, pelas mãos de Maria, é imitar Deus Pai, o qual não nos deu seu Filho senão POR Maria, e que não nos comunica suas graças senão POR Maria; é imitar Deus Filho que não veio a nós senão POR Maria e que nos havendo dado exemplo para que fizéssemos como Ele fez, pediu-nos fossemos a Ele pelo mesmo meio PELO qual Ele veio a nós, que é Maria, é imitar o Espírito Santo, o qual não nos comunica suas graças e seus dons senão por Maria. Não é justo que a graça volte a seu autor, diz São Bernardo, pelo mesmo canal por que veio a nós?

É honrar a Jesus

36 - 2º) Ir a Jesus POR Maria, é verdadeiramente honrar a Jesus Cristo, pois é frisar que não somos dignos de nos aproximar de sua santidade infinita diretamente, por nós mesmos, devido aos nossos pecados, e que temos necessidade de Maria, sua santa Mãe, para ser nossa advogada e nossa MEDIANEIRA junto dele, que é o nosso MEDIADOR. É, ao mesmo tempo, nos aproximarmos dele como de nosso mediador e nosso irmão, e nos humilharmos diante dele como diante de nosso Deus e nosso juiz: em uma palavra, é praticar a humildade, na qual sempre se deleita o coração de Deus.

É o meio de purificar e embelezar nossas boas ações.

37 - 3º) Consagrar-se desse modo a Jesus POR Maria, é colocar nas mãos de Maria as nossas boas ações, as quais, embora pareçam boas, são freqüentemente manchadas e indignas do olhar e da aceitação de Deus, diante do qual nem as estrelas são puras Ah! Supliquemos a essa boa Mãe e Senhora, que, havendo recebido nosso pobre presente, o purifique, santifique, eleve e embeleze de tal maneira, que o torne digno de Deus. Todos os rendimentos de nossa alma são menores diante de Deus, o Pai de família, para ganhar sua amizade e sua graça, do que seria diante do rei a maçã bichada dum pobre camponês, para pagar seu campo. Que faria esse pobre homem se fosse esperto e tivesse prestígio junto da rainha? Amiga do pobre campônio e respeitosa para com o rei, não tiraria dessa maçã o que estivesse bichado e estragado, e não a colocaria uma bandeja de ouro, rodeada de flores? e o rei poderia deixar de a receber até com alegria, das mãos da Rainha, que ama o camponês? Modicum quid offere desideras? manibus Mariae tradere cura, si non vis sustinere repulsam. Se quereis oferecer alguma coisa a Deus, diz São Bernardo, colocai-[a] nas mãos de Maria, a menos que queirais ser repelido.

Pois sem Maria nossas ações valem muito pouco.

38 - Bom Deus! Como é pouco tudo o que fazemos! Coloquemo-lo, porém, nas mãos de Maria, por meio desta devoção. Como nos teremos dado inteiramente a Ela, tanto quanto se pode, despojando-nos de tudo em sua honra, Ela nos será infinitamente mais liberal, Ela nos dará “por um ovo um boi”; Ela se comunicará toda a nós com seus méritos e suas virtudes; Ela colocará nossos presentes no prato de ouro de sua caridade; Ela nos revestirá, como Rebeca fez com Jacó, das belas vestimentas de seu Filho primogênito e único Jesus Cristo, quer dizer, com os méritos que ela tem à sua disposição: e assim, como criador e escravos seus, depois de nos termos despojado de tudo para honrá-la, teremos duplas vestes: Omnes domestici ejus vestiti sunt duplicibus: vestuários, ornamentos, perfumes, méritos e virtudes de Jesus e de Maria na alma de um escravo de Jesus e de Maria despojado de si mesmo e fiel no seu despojamento.

É exercer maravilhosamente a caridade para com o próximo.

39 - 4º) Dar-se, assim, à Ssma. Virgem, é exercer ao mais alto grau que se pode a caridade para com o próximo, pois fazer-se voluntariamente seu cativo é dar-lhe o que se tem de mais caro, a fim de que ela possa dispor de tudo à sua vontade em favor dos vivos e dos mortos.

É a maneira de conservar e de aumentar a graça de Deus em nossas almas.

40 - 5º) É por esta devoção que se colocam as graças, os méritos e virtudes em segurança, fazendo Maria a depositária e dizendo-lhe: “Tomai, minha querida senhora, eis o que, pela graça de vosso caro filho, eu fiz de bem: não sou capaz de guardá-lo devido à minha fraqueza e inconstância, por causa do grande número e da malícia de meus inimigos que me atacam dia e noite. Ai de mim! Se se vêem todos os dias os cedros do Líbano caírem na lama, e águias, que se elevam até o sol, se tornarem aves noturnas; também mil justos caem à minha esquerda e dez mil à minha direita; porém minha poderosa, e muito poderosa Princesa, sustentai-me que temo cair; guardai todos os meus bens, que tenho medo de que me roubem; eu confio a Vós em deposito tudo o que possuo: Depositum custodi. — Scio cui credidi: Sei bem quem sois, eis porque me confio todo a vós; sois fiel a Deus e aos homens, e não permitireis que pereça nada do que vos foi confiado; sois poderosa, e nada pode prejudicar, nem arrebatar o que tendes nas mãos”. Ipsam sequens non devias; ipsam rogans non desperas; ipsam cogitans non erras; ipsa tenente, non corruis; ipsa protegente, non metuis; ipsa duce, non fatigaris; ipsa propitia, pervenis. (São Bernardo, Inter flores, cap. 135, De Maria Virgine, pa. 2150). E noutro: Detinet Filium ne percutiat; detinet diabolum ne noceat; detinet virtutes ne fugiant; detinet merita ne pereant; detinet gratias ne effluant. São as palavras de São Bernardo, as quais exprimem em substância tudo o que acabo de dizer. Quando não houvesse senão esse motivo para excitar-me a esta devoção, como sendo o meio seguro de me conservar e progredir mesmo, na graça de Deus, eu deveria arder de entusiasmo por ela.

É a verdadeira libertação da nossa alma.

41 - 6º) Esta devoção torna a alma verdadeiramente livre, daquela liberdade dos filhos de Deus. Como, por amor de Maria, voluntariamente nos reduzimos à escravidão, esta querida Senhora, em reconhecimento, alarga e dilata-nos o coração, e faz-nos caminhar a passo de gigante no caminho dos mandamentos de Deus. Ela remove o tédio, a tristeza e o escrúpulo. Foi esta devoção que Nosso Senhor ensinou à Madre Inês de Langeac, falecida em odor de santidade, como meio seguro para sair das grandes penas e perplexidades em que se achava. “Faz-te, disse-lhe Ele, escrava de minha Mãe e acorrenta-te”, o que ela fez; e, no mesmo instante, todas as suas penas cessaram!

É seguir o conselho da Igreja e o exemplo dos santos.

42 - Para dar autoridade a esta devoção, seria necessário citar aqui todas as bulas e as indulgências dos Papas e os mandamentos dos Bispos a seu favor, as confrarias estabelecidas em sua honra, o exemplo de diversos santos e grandes personagens que a praticam; todavia passo tudo em silêncio.



D - PRÁTICAS INTERIORES DA SANTA ESCRAVIDÃO
SEU ESPÍRITO E SEUS FRUTOS



1. Sua formula “única” de atividade espiritual e seu espírito.

Sua fórmula.

43 - Disse eu, a seguir, que esta devoção consiste em praticar todas as ações com Maria, em Maria, por Maria e para Maria.

Seu espírito de dependência interior de Jesus e Maria. Adquirir esse espírito e perseverar nele.

44 - Não basta nos havermos dado uma vez a Maria, na qualidade de escravo; não basta mesmo fazê-lo todos os meses, todas as semanas: seria uma devoção demasiado passageira e não elevaria a alma à perfeição a que é capaz de se elevar. Não há muita dificuldade em inscrever-se numa confraria, adotar esta devoção e dizer algumas orações vocais todos os dias, como se prescreve; grande dificuldade é entrar no espírito desta devoção, que é de tornar uma alma inteiramente dependente escrava da Ssma. Virgem e de Jesus por Ela. Encontrei muitas pessoas que com ardor admirável se puseram sob sua santa escravidão, porém exteriormente; raros encontrei que tivessem o espírito e ainda menos, que houvessem perseverado.

2. As quatro diretivas de sua família.

- Agir “COM” Maria.

45 - A pratica essencial desta devoção em fazer todas suas ações com Maria, quer dizer tomar a Santa Virgem como modelo perfeito de tudo o que se deva fazer.

- Condições prévias: enuncia e união de intenção que entregam a alma à ação de Maria.

46 - Por isso que antes de empreender qualquer coisa é necessário renunciar a si próprio e à sua maneira de ver, é necessário aniquilar-se diante de Deus, como incapaz por si de qualquer bem sobrenatural e de qualquer ação útil para a salvação; é necessário recorrer à Ssma. Virgem, e unir-se a Ela e às suas intenções, embora desconhecidas; é necessário unir-se por Maria às intenções de Jesus Cristo, ou seja, colocar-se como um instrumento nas mãos da Ssma. Virgem, a fim de que seja ela quem aja em nós, de nós, e para nós, como bem lhe parecer, para maior glória de seu filho, e, por seu Filho Jesus, para maior glória do Pai: de modo que não se pratique vida interior e operação espiritual senão na dependência dela.

- Agir em Maria

47 - 2º) É necessário fazer todas as coisas em Maria, isto é, acostumar-se pouco a pouco a recolher-se no interior de si mesmo, para formar uma pequena idéia ou imagem espiritual da SSma. Virgem. Ela será para a alma o Oratório, onde se farão todas as suas orações a Deus, sem temor de ser repelida; a Torre de Davi, para ai se por, em segurança, contra todos os seus inimigos; a Lâmpada acesa para alumiar todo o interior e arder de amor divino; o Ostensório sagrado para ver a Deus com Ela; e, enfim, seu ÚNICO TUDO junto de Deus e seu refúgio universal. Se a alma reza, será em Maria; se recebe a Jesus, pela Santa Comunhão, ela o colocará em Maria para ai se comprazer; se age, será em Maria; e por toda parte e em tudo fará atos de renuncia de si mesma.

- Agir por Maria.

48 - 3º) É preciso não ir nunca a Nosso Senhor senão (por Maria), por sua intercessão e seu crédito junto dele, jamais o encontrando sozinho para dirigir-lhe nossas súplicas.

- Agir PARA Maria.

49 - É necessário praticar todas as suas ações para Maria, quer dizer que, sendo escravo desta augusta Princesa, e preciso que se não trabalhe mais senão para Ela, para seu proveito e sua glória, como fim próximo, e para a glória de Deus, como fim último. Deve-se, em tudo o que se faz, renunciar ao amor próprio que, quase sempre, imperceptivelmente se toma por fim, e repetir freqüentemente do fundo do coração: Ó minha querida Senhora, é para vós que vou aqui ou ali, que faço isto ou aquilo, que sofro esta dor ou esta injúria!

3. Três advertências importantes relativas ao espírito da Santa Escravidão.

Não crer que é mais perfeito ir a Jesus diretamente sem passar por Maria

50 - Toma cuidado, alma predestinada, de crer que seja mais perfeito ir diretamente a Jesus, diretamente a Deus em tua operação e intenção; se aí queres ir sem Maria, tua operação, tua intenção será de pouco valor; porém, indo por Maria, é a operação de Maria em ti, e em conseqüência será muito valorizada e digna de Deus.

Não se fazer violência para “sentir e provar” O “Amem” da alma.

51 - E mais, evita fazeres violência para sentir e saborear o que dizes e fazes: diz e faz tudo naquela pura fé que Maria teve na terra, e que Ela te comunicará com o andar do tempo; deixa à tua Soberana, pobre e pequena escrava a vista clara de Deus, os transportes, as alegrias, os prazeres, as riquezas e não tome para ti senão a fé pura, cheia de tédios, de distrações, de aborrecimentos, de aridez; diz: “Amem, assim seja, ao que Maria, minha Senhora, faz no Céu. É o que de melhor faço eu por enquanto.”

Não se inquietar se não se goza ainda da presença de Maria.

52 - Toma bastante cuidado também de não te atormentar por não fruíres da doce presença da Santa Virgem em teu interior. Esta graça não é concedida a todos, e quando Deus, por grande misericórdia, favorece com ela a alguma alma, é-lhe fácil perdê-la, se não for fiel em recolher-se freqüentemente; e se esta desgraça te acontecer, volta docemente e pede perdão à tua Soberana.

4. Frutos maravilhosos desta prática interior da Santa Escravidão.

É ainda, sobretudo, a experiência que os ensinará.

53 - A experiência ensinar-te-á infinitamente mais do que te digo, e acharás, se fores fiel ao pouco que te disse, tanta riqueza e tantas graças neste exercício, que ficarás surpreendido e tua alma toda cheia de alegria.

É necessário, pois, trabalhar por uma prática fiel, a fim de ter em si a alma e o espírito de Maria.

54 - Trabalharemos, pois, alma querida, e façamos de tal maneira que, por esta devoção fielmente praticada, a alma de Maria esteja em nós para se rejubilar em Deus seu Salvador. Aí estão as palavras de Santo Ambrósio: “Sit in singulis anima Mariae ut Magnificet Dominum, sit in singulis spiritus Mariae ut exultet in Deo” E não acreditemos que houve mais glória em habitar no seio de Abraão, que é chamado o Paraíso, do que no seio de Maria, pois em Deus ai pôs o seu trono. São palavras do sábio abade Guerric: “Ne credideris majoris esse felicitais habitare in sinu Abrahae, qui vocatur Paradisus, quam in sinu Mariae in quo Dominus possuit thronum suum”.

A Santa Escravidão estabelece sobre tudo a vida de Maria em nossa Alma.

55 - Esta devoção, fielmente praticada, produz uma infinidade de efeitos na alma. Porém o principal — (verdadeiro) dom que as almas possuem, é o de estabelecer aqui na terra a vida de Maria em uma alma, de maneira que não é mais a alma que vive, porém Maria nela: ou a alma de Maria torna-se a sua alma, por assim dizer. Ora, quando por uma graça inefável, porém verdadeira, a divina Maria é Rainha de uma alma, que maravilha não fará Ela aí? Como obreira das grandes maravilhas, particularmente no interior, Ela aí trabalha em segredo, sem conhecimento da própria alma que, se disso tivesse ciência, destruiria a beleza de suas obras.

Maria faz viver incessantemente nossa alma em Jesus, e Jesus em nossa alma.

56 - Como em toda parte é Ela a Virgem fecunda, Ela leva a todo interior, onde está a pureza de coração e de corpo, a pureza em suas intenções e seus desígnios, a fecundidade em boas obras. Não creias, querida alma, que Maria, a mais fecunda de todas as criaturas, e que foi até ao ponde de produzir um Deus, permaneça ociosa em uma alma fiel. Ela a fará viver sem cessar para Jesus Cristo, e Jesus Cristo nela. Filioli mei, quos iterum parturio done formetur Christus in vobis (Gl 4, 19); e se Jesus Cristo é igualmente o fruto de Maria em cada alma em particular como para todos em geral, é particularmente na alma em que Ela está que Jesus Cristo é seu fruto e sua obra prima.

Maria torna-se tudo para nossa alma junto de Jesus.

57 - Enfim, Maria torna-se tudo para essa alma junto de Jesus Cristo: Ela ilumina seu espírito pela fé pura, Ela aprofunda seu coração pela humildade, Ela o dilata e abrasa pela caridade, Ela o purifica por sua pureza, e o enobrece e o engrandece por sua maternidade. Porém em que me detenho? Só a experiência ensina essas maravilhas de Maria, que são incríveis para as pessoas sábias e orgulhosas, e mesmo para o comum dos devotos e devotas.

5. Papel da Santa Escravidão no fim dos tempos.

É por Maria que o Reino de Jesus chegará ao fim dos tempos.

58 - Como foi POR Maria que Deus veio ao mundo pela primeira vez, na humilhação e no aniquilamento, não se poderia também dizer que é POR Maria que Deus virá uma segunda vez, como toda a Igreja espera, para reinar em toda parte e para julgar os vivos e os mortos? Saber como isso se fará, e quando se fará, quem o sabe? Mas sei bem que Deus, cujos pensamentos estão mais afastados dos nossos do que o céu está da terra, virá em um tempo e da maneira mais inesperada pelos homens, mesmo dos mais sábios e dos mais entendidos na Sagrada Escritura, que é, aliás, bastante obscura a este respeito.

É pela Santa Escravidão, praticada pelos seus grandes santos, que Maria trará o Reino definitivo de Jesus.

59 - Deve-se ainda crer que para o fim dos tempos, e talvez mais cedo do que se pensa, Deus suscitará grandes cheios do Espírito Santo, e do espírito de Maria, pelos quais esta divina Soberana fará grandes maravilhas no mundo, para destruir o pecado e estabelecer o reino de Jesus Cristo, seu Filho, sobre o mundo corrompido; e é por meio desta devoção à Ssma. Virgem, que não faço senão esboçar e diminuir por minha fraqueza, que essas santas personagens conseguirão tudo.


E - PRÁTICAS EXTERIORES DA SANTA ESCRAVIDÃO

Sua importância

60 - Além da prática interior desta devoção, de que acabamos de falar, existem as exteriores que não se devem omitir nem descuidar.

A consagração e sua renovação

61 - A primeira é a de se dar a Jesus Cristo em qualquer dia memorável pelas mãos de Maria, da qual no tornamos escravos, e de nessa intenção comungar, nesse dia, passando-o em oração: consagração que se renovará pelo menos todos os anos, no mesmo dia.

Oferecimento de um tributo à Santa Virgem

62 - A segunda prática é a de oferecer todos os anos, no mesmo dia, um pequeno tributo à Santa Virgem, em sinal de sujeição e dependência; sempre foi essa a homenagem dos escravos aos seus senhores. Ora, esse tributo é, ou alguma mortificação, alguma esmola, alguma peregrinação, ou algumas orações. O bem-aventurado Marin, segundo o testemunho de seu irmão, São Pedro Damião, se disciplinava publicamente todos os anos, no mesmo dia, diante de um altar da Santa Virgem. Não se pede nem se aconselha tal fervor; mas se não se dá muito a Maria, deve-se ao menos oferecer o que se apresenta com coração humilde e reconhecido.

A celebração especial da festa da Anunciação

63 - A terceira é de celebrar todos os anos, com uma devoção particular, a festa da Anunciação, que é a festa principal desta devoção, a qual foi estabelecida para honrar e imitar a dependência em que o Verbo eterno se colocou nesse dia, por nosso amor.

A recitação da “Pequena Coroa” e do “Magnificat”

64 - A quarta prática exterior é de rezar todos os dias, sem obrigação de pecado se se deixar, a Pequena Coroa da Santa Virgem, composta de três Padre-Nossos e de doze Ave-Marias; e recitar freqüentemente o Magnificat, que é o único cântico que temos de Maria, para agradecer a Deus os seus favores e atrair novos; sobretudo não se deve deixar de rezar depois da Santa Comunhão, como o sábio Gerson: crê que a mesma Santa Virgem fazia após a comunhão.

O uso da correntinha

65 - A quinta consiste em usar uma pequena corrente benta no pescoço, ou no braço, ou no pé ou atravessada no corpo. Esta prática pode omitir completamente, sem interessar fundamentalmente a esta devoção; seria, contudo, pernicioso desprezá-la e condená-la, e perigoso negligenciá-la.

Eis as razões para usar este sinal exterior:

1º) para garantir-se das funestas cadeias do pecado original e atual, pelas quais fomos amargurados;

2º) para honrar as cordas e laços amorosos com os quais Nosso Senhor quis ser amarrado, para nos tornar verdadeiramente livres;

3º) como esses são laços de caridade, traham eos in vinculis caritais, lembram-nos que não devemos agir senão movidos dessa virtude;

4º) enfim, recordam nossa dependência de Jesus e de Maria, na qualidade de escravos; daí o costume de usar tais correntes.

Vários personagens eminentes, que se fizeram escravos de Jesus e de Maria, estimavam tanto essas correntes que se queixavam de lhes não ser permitido arrastá-las nos pés publicamente, como os escravos dos Turcos.

Ó cadeias, mais preciosos e mais gloriosas do que os colares de ouro e de pedras preciosas de todos os imperadores, pois nos ligam a Jesus Cristo e à sua Santa Mãe, e representam para nós suas gloriosas marcas e librés!

É preciso notar que é conveniente que as correntes, se não forem de prata, sejam ao menos de ferro, por causa da comodidade.

Não se deve deixá-las nunca durante a vida, a fim de que elas nos possam acompanhar até o dia do julgamento. Que alegria, que glória, que triunfo para um fiel escravo, no dia do julgamento, que seus ossos, ao som da trombeta, se levantem da terra ligados ainda pela corrente da escravidão que, aparentemente, não estará apodrecida! Fortemente animado de tal pensamento, não deve deixá-la um devoto escravo, em tempo algum, por mais incômoda que seja para a natureza.



ORAÇÃO A JESUS

66 - Meu amável Jesus, permiti que me dirija a vós para testemunhar o meu reconhecimento pela graça que me concedestes, dando-me a vossa santa Mãe pela devoção da escravidão, para ser minha advogada junto de vossa Majestade, e meu suplemento universal em minha grandíssima miséria. Ai de mim! Senhor, sou tão miserável, que sem esta boa Mãe estaria irremediavelmente perdido. Sim. Maria me é necessário junto de vós, em toda parte: necessária para vos aplacar em vossa justa cólera, pois vos tenho ofendido todos os dias; necessária, para sustar os castigos eternos de vossa justiça, que mereço; necessária para contemplar-vos, falar-vos, rogar-vos, aproximar-me de vós e vos agradar; necessária para salvar minha alma e a dos outros; necessária, em uma palavra, para fazer sempre a vossa vontade e procurar em tudo a vossa maior glória.

Ah! quem me dera publicar por todo o universo esta misericórdia que tivestes para comigo! E que todo o mundo soubesse que sem Maria já estaria condenado! Pudesse eu render-vos dignas ações de graças por tão grande benefício! Maria está em mim, haec facta est mihi, Oh! Que tesouro! Que consolo! E eu não seria, depois disso, todo dela? Que ingratidão, meu Salvador amado! Enviai-me a morte antes que me aconteça tal desgraça: pois prefiro morrer que viver sem ser todo de Maria.

Mil e mil vezes tomei-a, com S.João Evangelista ao pé da cruz, por todo o meu bem! e outras tantas vezes dei-me a Ela; mas se até agora não o fiz bem, conforme desejos, ó Jesus amado, faço-o agora como quereis que o faça, e se vedes em minha alma e em meu corpo algo que não pertença a essa augusta Princesa eu vos rogo que o arranqueis e o jogueis para longe de mim, pois que o que não é de Maria não é digno de vós.



INVOCAÇÃO FINAL AO ESPÍRITO SANTO

67 - Ó Espírito Santo! concedei-me todas essas graças e plantai, regai e cultivai em minha alma a amável Maria, que a Árvore da vida verdadeira, a fim de que cresça, floresça e suscite frutos de vida com abundância. Ó Espírito Santo! dai-me uma grande devoção e uma grande inclinação para com vossa divina Esposa, um grande apoio sobre seu seio maternal e recurso contínuo à sua misericórdia, a fim de que nela formeis em mim a Jesus Cristo, grande e poderoso, até à plenitude de sua idade perfeita. Assim seja.



ORAÇÃO A MARIA SANTÍSSIMA

Eu vos saúdo, ó Maria, Filha bem amada do Pai Eterno; eu vos saúdo, ó Maria, Mãe admirável do Filho; eu vos saúdo, o Maria, Esposa fidelíssima do Espírito Santo; eu vos saúdo, ó Maria, minha Mãe querida, minha amável Senhora e minha poderosa Soberana; eu vos saúdo, minha alegria, minha glória, meu coração e minha alma! Vos sois inteiramente minha por misericórdia e eu sou todo vosso por justiça; e ainda não o sou suficientemente; eu me dou inteiramente a vós; novamente, na qualidade de escravo eterno, sem nada reservar para mim nem para outrem.

Se vedes ainda em mim alguma coisa que vos não pertença, eu vos suplico que o tomeis neste momento, e vos torneis a Senhora absoluta de minhas forças; destruí, desenraizai e aniquilai tudo o que desagrade a Deus; e implantai, incrementai e operai tudo o que vos agrade.

Que a luz de vossa fé dissipe as trevas de meu espírito; que vossa humildade profunda tome o lugar do meu orgulho; que vossa contemplação sublime detenha as distrações de minha imaginação errante; que vossa vista continua de Deus encha de sua presença minha memória; que o incêndio da caridade de vosso Coração dilate e abrase a tibieza e a frieza do meu, que vossas virtudes tomem o lugar de meus pecados; que vossos méritos sejam meu ornamento e meu suplemento diante de Deus. Enfim, ó minha Mãe bem amada, fazei, se for possível, que eu não tenha outro espírito senão o vosso para conhecer a Jesus Cristo e sua divina vontade; que eu não tenha outra alma senão a vossa para louvar e glorificar o Senhor; que eu não tenha outro coração senão o vosso para amar a Deus com um amor puro e ardente como o vosso.

Não vos peço visão, nem revelações, nem gostos, nem prazeres mesmo espirituais. Vós é que vedes claramente sem trevas; provais claramente, sem amargor; triunfais gloriosamente à direita de vosso Filho no céu, sem nenhuma humilhação; ordenais de uma maneira absoluta aos Anjos, aos homens e aos demônios, sem que se vos possa resistir, dispondo, enfim, segundo a vossa vontade, de todos os bens de Deus, sem reserva alguma.

Eis o divinal Maria, a melhor parte que o Senhor vos deu e que nunca vos será tirada; com o que sobremaneira me alegro. De minha parte, cá em baixo, não quero absolutamente outra alegria que a que tivestes; a de crer simplesmente, sem nada sentir nem ver; a de sofrer alegria, sem consolo das criaturas; a de morrer continuamente a mim mesmo, sem alívio algum, trabalhar denotadamente até a minha morte, para vós, sem nenhum interesse, como ao mais vil de vossos escravos. O único favor que vos peço, por pura misericórdia, é que todos os dias e momentos da minha vida, eu diga três vezes Amém: Assim seja, a tudo o que fizestes na terra, quando aqui viveis; Assim seja, a tudo o que fazeis presentemente no céu; Assim seja, a tudo o que fazeis em minha alma, a fim de que não haja senão vós a glorificar plenamente a Jesus em mim no tempo e na eternidade. Assim seja.



A CULTURA E O CRESCIMENTO
DA ÁRVORE DA VIDA

ou

A MANEIRA DE FAZER VIVER
E REINAR MARIA EM NOSSAS ALMAS.

Depois de nos haver revelado o segredo da Santidade, que consiste em dar-se todo inteiro na qualidade de escravo a Maria e a Jesus por ela; e em fazer todas as coisas com Maria, em Maria e para Maria, São Luiz Maria quer munir de um Código de vida prática a alma de boa vontade que Deus atrai pelo caminho da santa escravidão. Este caminho é sublime: é a vida dos mais perfeitos acessível aos humildes. Como viver, porém, praticamente uma vida assim? Que fazer? Que conduta seguir? É a estas perguntas formuladas por muitas almas que aqui responde São Luiz Maria de Montfort, comparando a santa escravidão à árvore da vida plantada pelo Espírito Santo em nossa alma:

1 - A Santa Escravidão de amor é a verdadeira Árvore da vida.

70 - Compreendeste, alma predestinada, pela operação do Espírito Santo, o que acabo de dizer? Agradece-o a Deus! É um segredo desconhecido de quase todos. Se achaste o tesouro escondido no campo de Maria, a pérola preciosa do Evangelho, é preciso vender tudo para adquiri-la; é necessário o sacrifício de ti mesmo nas mãos de Maria, e que alegremente te percas nela para aí encontrar somente Deus.

Se o Espírito Santo plantou em tua alma a verdadeira Árvore da vida, que é a devoção que acabo de explicar, é preciso que a cultives com o máximo cuidado, a fim de que frutifique no devido tempo. Esta devoção é o grão de mostarda de que fala o Evangelho, o qual, sendo, ao que parece, o menor de todos os grãos, torna-se todavia bem grande e se eleva tão alto que as aves do céu, quer dizer os predestinados, aí fazem o seu ninho e repousam à sombra durante o calor do sol e aí se escondem, em segurança, dos animais ferozes.

2 - A maneira de cultivá-la.

Eis, alma predestinada, a maneira de cultivá-la:

Nenhum apoio humano

71 - 1º) Sendo esta árvore plantada em um coração bem fiel, quer estar em pleno vento, sem nenhum apoio humano; sendo divina, quer estar sempre sem nenhuma criatura, a qual poderia impedi-la de elevar-se para seu princípio que é Deus. Assim, não se deixe absolutamente apoiar-se em sua indústria ou em seus talentos puramente naturais, ou no crédito ou na autoridade dos homens: é necessário recorrer a Maria e apoiar-se em seu socorro.

Olhar contínuo da alma.

72 - 2º) É preciso que a alma, na qual esta árvore está plantada, esteja incessantemente ocupada como um bom jardineiro, a cuidá-la e a repará-la. Pois esta árvore, sendo viva e devendo produzir um fruto de vida, quer ser cultivada e aumentada por um contínuo olhar e contemplação da alma, e conseqüentemente uma alma perfeita há de nela pensar continuamente, dela fazer sua principal ocupação.

Violência a si próprio.

73 - 3º) É preciso arrancar e cortar os cardos e os espinhos que com o tempo poderiam sufocar esta árvore, ou impedi-la de produzir fruto; quer dizer, ser fiel em cortar e podar, pela mortificação e violência a si próprio, todos os PRAZERES INÚTEIS e as vãs ocupações com as criaturas; ou por outra, crucificar a carne, guardar o silêncio, mortificar os sentidos.

Nada de amor próprio.

74 - 4º) É necessário velar para que as lagartas não a prejudiquem em nada. Essas lagartas são o amor de si mesmo e das comodidades, as quais comem as folhas verdes e as belas esperanças que a Árvore tinha do fruto: pois o amor de si mesmo e o amor de Maria não se toleram absolutamente.

Horror ao pecado.

75 - 5º) Não se deve deixar que as feras se aproximem dela. Essas feras são os pecados, que poderiam matar a Árvore da vida pelo simples contato; nem mesmo seu hálito deve atingi-la, quer dizer os pecados veniais, que são sempre muito perigosos se não se faz caso deles.

Fidelidade aos exercícios

76 - É necessário regar continuamente essa árvore divina com a comunhão, a missa e outras orações públicas e particulares; sem o que essa árvore deixaria de frutificar.

Paz nas provações.

77 - 6º) Não nos devemos preocupar se for sacudida pelo vento, pois é necessário que a combata o vento das tentações para fazê-la tombar, que as neves e as geadas a rodeiem para perdê-la; quer dizer que esta devoção à Santa Virgem será necessariamente atacada e contradita; porém desde que se persevere em cultivá-la, não há nada a temer.

3 - O fruto da Árvore da vida é o amável e adorável Jesus.

78 - Alma predestinada, se tu cultivas assim a tua Árvore da vida, plantada de novo pelo Espírito Santo em tua alma, eu te asseguro que em pouco tempo crescerá tão alto que as aves do céu ai habitarão, e tornar-se-á tão perfeita que afinal dará seu fruto de honra e de graça a seu tempo, quer dizer o amável e adorável Jesus que sempre foi e que será sempre o único fruto de Maria.

Feliz uma alma na qual Maria, a Árvore da vida, é plantada; mais feliz aquela na qual ela cresceu e floresceu; felicíssima aquela em que Ela dá seu fruto; porém a mais feliz de todas é aquela que aprecia e conserva seu fruto até a morte e nos séculos dos séculos. Assim seja.



CONSAGRAÇÃO DE SI MESMO
À JESUS CRISTO, A SABEDORIA INCARNADA,
PELAS MÃOS DE MARIA



São Luiz de Montfort pede, aos que querem fazer esta consagração, que se preparem por trinta dias de exercícios espirituais (compatíveis de resto com as ocupações da vida quotidiana).

“Após haver, diz ele, empregado doze dias pelo menos a esvaziar-se do espírito do mundo, contrário ao de Jesus Cristo, empregarão três semanas em encher-se de Jesus Cristo pela Ssma. Virgem; a primeira, em pedir o conhecimento de si mesmos; a segunda, em conhecer Jesus Cristo.”

“No dia convencionado, e após a comunhão, recitarão a fórmula de consagração, assinando-a no mesmo dia.”

“Será bom que paguem algum tributo a Jesus Cristo e a sua Santa Mãe. Recomenda-se insistentemente que se inscrevam no registro da Arqui-confraria de Maria, Rainha dos corações, instituída especialmente para reunir os escravos de Jesus e de Maria.”

“Uma vez feita esta consagração, é preciso vivê-la e renová-la freqüentemente.”

“Nunca, aliás, se fará da mesma maneira. As palavras, sem dúvida, permanecerão as mesmas, porém o sentido será tanto mais profundo, e seu alcance tanto maior quanto mais a alma se tenha exercitado nesta sublime espiritualidade por uma dependência mais efetiva a todas as vontades de Jesus e de Maria.”

“Esta oblação é, com efeito, algo que deve estar vivo e a se desenvolver constantemente.”



CONSAGRAÇÃO

Oração à divina Sabedoria.

Ó Sabedoria eterna e encarnada! Ó amabilíssimo e adorável Jesus, verdadeiro Deus e verdadeiro homem, Filho único do PAI ETERNO e de MARIA, sempre VIRGEM!

Adoro-Vos profundamente no seio e nos esplendores de Vosso Pai, durante a eternidade, e no seio virginal de Maria, Vossa digníssima MÃE, no tempo de Vossa encarnação.

Dou-Vos graças, porque Vos aniquilastes, tomando a forma de escravo para me tirar da cruel escravidão do demônio; eu Vos louvo e glorifico porque Vos quisestes submeter a MARIA, Vossa santa Mãe, em todas as coisas, a fim de me tornar, por Ela, Vosso fiel escravo.

Mas, ao de mim! Ingrato e infiel que sou, não guardei os votos e as promessas que Vos fiz solenemente em meu Batismo: absolutamente não cumpri as minhas obrigações; não mereço se chamado Vosso filho nem Vosso escravo, e, como não há nada em mim que não mereça Vossa repulsa e Vossa cólera, não ouso mais por mim mesmo aproximar-me de Vossa santa e augusta MAJESTADE.

Por isso é que recorro à intercessão e à misericórdia de Vossa Ssma. Mãe, que me destes por MEDIANEIRA junto de vós, e é por seu intermédio que espero obter de Vós a contrição e o perdão de meus pecados, a aquisição e a conservação da Sabedoria.

Oração a Maria Santíssima

Eu vos saúdo, pois ó MARIA Imaculada, tabernáculo vivo da divindade, onde a SABEDORIA eterna escondida quer ser adorada pelos anjos e pelos homens; Eu vos saúdo, ó Rainha do Céu e da terra, a cujo império TUDO está sujeito: tudo o que está abaixo de Deus; Eu vos saúdo, ó Refugio seguro dos pecadores, cuja misericórdia não faltou a ninguém; Satisfazei os desejos que tenho da DIVINA SABEDORIA e recebei para tal os desejos e os oferecimentos que minha baixeza vos apresenta.

Consagração propriamente dita, dirigida a Maria Santíssima:

Eu, N........, fiel pecador, renovo e ratifico hoje, em vossas mãos, os votos do meu batismo: renuncio para sempre a Satanás, suas pompas e suas obras, e dou-me inteiramente a JESUS CRISTO, Sabedoria encarnada, para carregar a minha cruz, seguindo-o todos os dias de minha vida, a fim de que lhe seja mais fiel do que tenho sido até aqui.

Eu vos escolho hoje, em presença de toda a corte celeste, para minha MÃE e SENHORA. Eu vos entrego e consagro, na qualidade de ESCRAVO, meu corpo e minha alma, meus bens interiores e exteriores, e o próprio valor de minhas boas ações passadas, presentes e futuras, deixando-vos INTEIRO E PLENO DIREITO de dispor de mim e de tudo o que me pertence, sem exceção, conforme a vossa vontade, para maior glória de Deus, no tempo e na eternidade.



Oração final a Maria Santíssima:

Recebei, ó Virgem benigna, esta pequena oferta de minha ESCRAVIDÃO, em honra e em união com a submissão que a Sabedoria eterna quis ter a vossa maternidade: em homenagem ao poder que tendes ambos sobre este vermezinho e miserável pecador, e em ações de graças pelos privilégios com que a Ssma. Trindade vos favoreceu.

PROTESTO que quero de hoje em diante, como vosso verdadeiro escravo, procurar vossa honra e obedecer-vos em todas as coisas.

Ó MÃE ADMIRÁVEL! Apresentai-me a vosso querido FILHO, na qualidade de ESCRAVO eterno, a fim de que, havendo-me resgatado por vós, Ele me receba por vós.

Ó MÃE DE MISERICÓRDIA! Fazei-me a graça de obter a Verdadeira Sabedoria de Deus, e de me colocar, por isso, no número dos que vós amais. Ensinais e conduzis, dos que alimentais e protegeis como vossos FILHOS e vossos ESCRAVOS.

Ó VIRGEM FIEL! Tornai-me em todas as coisas um tão perfeito discípulo, imitador e escravo da Sabedoria encarnada, JESUS CRISTO vosso Filho, que eu chegue , por vossa intercessão, a vosso exemplo, à plenitude de sua idade sobre a terra, e de sua glória nos céus. Assim seja.
fonte:confraria de S.João Batista

sábado, 13 de fevereiro de 2010

MENSAJE DE SOR LUCIA AL PADRE AGUSTÍN FUENTES, EX POSTULADOR DE LA CAUSA DE BEATIFICACIÓN DE FRANCISCO Y JACINTA

MENSAJE DE SOR LUCIA AL PADRE AGUSTÍN FUENTES, EX POSTULADOR DE LA CAUSA DE BEATIFICACIÓN DE FRANCISCO Y JACINTA



EL SANTO PADRE me permitió visitar a sor Lucía, en el Carmelo donde se encuentra ahora:

Me recibió llena de tristeza y muy afligida.

Y me dijo: Padre, NUESTRA SEÑORA está muy descontenta porque no hicieron caso de su Mensaje de 1917, ni los buenos, ni los malos en su vida ancha de perdición, no teniendo en cuenta los castigos que les amenazarán. Créame, Padre; el SEÑOR castigará al mundo de prisa, el castigo es inminente, el castigo material vendrá en seguida... Crea, Padre; ¡cuántas almas irán al infierno! , y esto sucederá porque no hacen penitencia. Esta es la causa de la tristeza de Nuestra Señora. Padre, diga a todos que Nuestra Señora me lo dijo muchas veces: Muchas naciones desaparecerán de la faz de la Tierra. Rusia será su azote, escogido por Dios para castigar al mundo , si vosotros por medio de la ORACIÓN y los SACRAMENTOS no obtenéis la gracia de su conversión.

Diga, Padre, que el demonio está preparando la batalla decisiva contra Nuestra Señora. Lo que más aflige su Inmaculado Corazón y el de Jesús, es la caída de las almas religiosas y sacerdotales, abandonando su excelsa vocación, arrastrando muchas almas al Infierno...

Tenemos e nuestra disposición dos medios eficacísimos, ORACIÓN y SACRIFICIO. El demonio quiere apoderarse de las almas consagradas, intenta corromperlas para inducir e otras a la impenitencia final, USA DE TODAS LAS ASTUCIAS PARA INTRODUCIR EL MUNDO en la vida Religiosa; de aquí viene la esterilidad de la vida interior, de la frialdad de los seglares a la renuncia de los placeres, y a la total inmolación a Dios.

Diga Padre, que dos cosas motivaron la santificación de Francisco y Jacinta: La aflicción de Nuestra Señora, y la vista del Infierno. Nuestra Señora se encuentra ahora entre dos espadas: de una parte, ve a la humanidad obstinada e indiferente ante los castigos amenazadores que se aproximan, quedando incrédulos, sensuales y materialistas. Nuestra Señora me dijo expresamente: Se aproximan los últimos tiempos. Lo dijo por tres veces.

Primero afirmó que el demonio trabará una lucha decisiva... al final de la cual uno quedará derrotado: o estamos con Dios, o con el demonio. La estatua de la VIRGEN DE FÁTIMA que está peregrinando por las naciones americanas, por sus ojos, se la vió llorar en varias ocasiones. La causa es porque la mayoría de las personas no cumple su Mensaje.

La segunda vez me dijo que los últimos remedios dados al mundo son el Santo Rosario y la devoción a su INMACULADO CORAZÓN. Últimos significa que no hay otros.

La tercera vez me dijo que agotados los otros medios despreciados por las hombres , nos de Dios la última áncora de salvación, que es la Santísima Virgen en PERSONA... señales de lágrimas, Mensajes de diferentes videntes esparcidos por todo el mundo... Padre, me decía Lucía, es URGENTE que tomemos en serio tan terrible realidad. Desde que la Santísima Virgen nos enseñó la gran eficacia del Santo Rosario, no hay problema material, espiritual e internacional que no se pueda resolver con el SANTO ROSARIO y nuestro sacrificio".

En el mensaje de GARABANDAL dado por la Virgen el 18 de Junio de 1965 dijo, éste es el último y que el aviso y el milagro ya nadie los puede detener, en cambio, el castigo se puede evitar entre todos, siendo buenos y cumpliendo bien el Mensaje.

¡Jesús, María, os amo, salvad las almas!

fonte:http://www.statveritas.com.ar/
Postado por Mons.Lebrum às 22:43
Father Fuentes (1959 - 1965) Interview with Sister Lucy
Father Augustin Fuentes
Father Augustin Fuentes

On December 26, 1957 Father Augustin Fuentes, who was preparing to become the postulator of the causes for beatification of Francisco and Jacinta Marto, met with Sister Lucy at her convent in Coimbra, Portugal. Here, he was able to converse with the Fatima seer at great length. Upon his return to his native Mexico, he gave a conference on the meeting, in which he reported Sister Lucy’s words. Father Alonso, the official Fatima archivist for 16 years, stressed that the account of this conference was published "with every guarantee of authenticity and with due episcopal approval, including that of the Bishop of Fatima."

Father Fuentes affirmed that the message came "from the very lips of the principal seer."

Sources: This matter has been documented at length by Frère Michel de la Sainte Trinité in Volume III of his series The Whole Truth About Fatima. The following text is The Fatima Crusader’s translation of the Spanish and the English texts published in Frère Michel’s book The Third Secret (Volume III, pp. 336-338). The subtitles have been added for your convenience.

The Report by Father Fuentes

"I wish to tell you about the last conversation which I had with Sister Lucy on the 26th of December (last year). I met her in her convent. She was very sad, very pale and emaciated. She said to me,"

"No One Has Paid Any Attention"

"Father, the most Holy Virgin is very sad because no one has paid any attention to Her Message, neither the good nor the bad. The good continue on their way, but without giving any importance to Her Message. The bad, not seeing the punishment of God actually falling upon them, continue their life of sin without even caring about the Message. But believe me, Father, God will chastise the world and this will be in a terrible manner. The punishment from Heaven is imminent."

The Secret Not Revealed

"Father, how much time is there before 1960 arrives? It will be very sad for everyone, not one person will rejoice at all if beforehand the world does not pray and do penance. I am not able to give any other details, because it is still a Secret. According to the will of the Most Holy Virgin, only the Holy Father and the Bishop of Fatima are permitted to know the Secret, but they have chosen to not know it so that they would not be influenced. This is the third part of the Message of Our Lady, which will remain secret until 1960."

Russia, the Scourge of God

"Tell them, Father, that many times the Most Holy Virgin told my cousins Francisco and Jacinta, as well as myself, that many nations will disappear from the face of the earth. She said that Russia will be the instrument of chastisement chosen by Heaven to punish the whole world if we do not beforehand obtain the conversion of that poor nation."

"The Decisive Battle" Between Mary and Satan: the Falling Away of Consecrated Souls and Priests

Sister Lucy also told me: "Father, the devil is in the mood for engaging in a decisive battle against the Blessed Virgin. And the devil knows what it is that offends God the most, and which in a short space of time will gain for him the greatest number of souls. Thus the devil does everything to overcome souls consecrated to God, because in this way the devil will succeed in leaving the souls of the faithful abandoned by their leaders, thereby the more easily will he seize them."

"That which afflicts the Immaculate Heart of Mary and the Heart of Jesus is the fall of religious and priestly souls. The devil knows that religious and priests who fall away from their beautiful vocation drag numerous souls to hell. … The devil wishes to take possession of consecrated souls. He tries to corrupt them in order to lull to sleep the souls of laypeople and thereby lead them to final impenitence. He employs all tricks, even going so far as to suggest the delay of entrance into religious life. Resulting from this is the sterility of the interior life, and among the laypeople, coldness (lack of enthusiasm) regarding the subject of renouncing pleasures and the total dedication of themselves to God."

That Which Sanctified Jacinta and Francisco

"Tell them also, Father, that my cousins Francisco and Jacinta sacrificed themselves because in all the apparitions of the Most Holy Virgin, they always saw Her very sad. She never smiled at us. This sadness, this anguish which we noted in Her, penetrated our souls. This sadness is caused by the offenses against God and the punishments which menace sinners. And so, we children did not know what to think except to invent various means of praying and making sacrifices."

The other things which sanctified these children was to see the vision of Hell.

The Mission of Sister Lucy

"Father, that is why my mission is not to indicate to the world the material punishments which are certain to come if the world does not pray and do penance beforehand. No! My mission is to indicate to everyone the imminent danger we are in of losing our souls for all eternity if we remain obstinate in sin."

The Urgency of Conversion

Sister Lucy also said to me: "Father, we should not wait for an appeal to the world to come from Rome on the part of the Holy Father, to do penance. Nor should we wait for the call to penance to come from our bishops in our diocese, nor from the religious congregations. No! Our Lord has already very often used these means, and the world has not paid attention. That is why now, it is necessary for each one of us to begin to reform himself spiritually. Each person must not only save his own soul but also help to save all the souls that God has placed on our path."

"The devil does all in his power to distract us and to take away from us the love for prayer; we shall be saved together or we shall be damned together."

Last Times

"Father, the Most Holy Virgin did not tell me that we are in the last times of the world, but She made me understand this for three reasons."

The Final Battle

"The first reason is because She told me that the devil is in the mood for engaging in a decisive battle against the Virgin. And a decisive battle is the final battle where one side will be victorious and the other side will suffer defeat. Also, from now on we must choose sides. Either we are for God or we are for the devil. There is no other possibility."

The Last Remedies

"The second reason is because She said to my cousins as well as to myself, that God is giving two last remedies to the world. These are the Holy Rosary and devotion to the Immaculate Heart of Mary. These are the last two remedies which signify that there will be no others."

The Sin Against the Holy Spirit

"The third reason is because in the plans of Divine Providence, God always, before He is about to chastise the world, exhausts all other remedies. Now, when He sees that the world pays no attention whatsoever, then as we say in our imperfect manner of speaking, He offers us with ‘certain fear’ the last means of salvation, His Most Holy Mother. It is with ‘certain fear’ because if you despise and repulse this ultimate means, we will not have any more forgiveness from Heaven, because we will have committed a sin which the Gospel calls the sin against the Holy Ghost. This sin consists of openly rejecting, with full knowledge and consent, the salvation which He offers. Let us remember that Jesus Christ is a very good Son and that He does not permit that we offend and despise His Most Holy Mother. We have recorded through many centuries of Church history the obvious testimony which demonstrates by the terrible chastisements which have befallen those who have attacked the honor of His Most Holy Mother, how Our Lord Jesus Christ has always defended the honor of His Mother."

Prayer and Sacrifice and the Holy Rosary

Sister Lucy told me: "The two means for saving the world are prayer and sacrifice."

Regarding the Holy Rosary, Sister Lucy said: "Look, Father, the Most Holy Virgin, in these last times in which we live, has given a new efficacy to the recitation of the Rosary. She has given this efficacy to such an extent that there is no problem, no matter how difficult it is, whether temporal or above all spiritual, in the personal life of each one of us, of our families, of the families of the world or of the religious communities, or even of the life of peoples and nations, that cannot be solved by the Rosary. There is no problem I tell you, no matter how difficult it is, that we cannot resolve by the prayer of the Holy Rosary. With the Holy Rosary we will save ourselves. We will sanctify ourselves. We will console Our Lord and obtain the salvation of many souls."

Devotion to the Immaculate Heart of Mary

"Finally, devotion to the Immaculate Heart of Mary, our Most Holy Mother, consists in considering Her as the seat of mercy, of goodness and of pardon, and as the sure door by which we are to enter Heaven."1

Ecclesiastical Reaction to the Above Interview

Father Fuentes’ published interview with Sister Lucy produced, but only a year later, a strong reaction from the episcopal curia of Coimbra, the diocese in which Lucy’s convent is located. They published an anonymous note that accused Father Fuentes of inventing these statements of Sister Lucy, claiming that Sister Lucy herself renounced the published testimony as untrue. The curia had declared that Father Fuentes had outright fabricated the remarks quoted above. To this day, no one has been willing to take responsibility for this note. As such, in law such a note is null and void.

In Mexico, Archbishop Manuel Pio Lopez and Cardinal José Garibi y Rivera defended Father Fuentes, but to no avail. He was relieved of his position as postulator for the beatification of Jacinta and Francisco, and subsequently replaced by Father Luis Kondor.
fonte:http://www.fatima.org/
Postado por Mons.Lebrum às 22:36
A morte da Irmã Lúcia ocorreu há cinco anos
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Author: Mons. João Clá Dias, EP

No interior do Carmelo de Coimbra, a célebre vidente era uma freira como qualquer outra. Porém, para quem passava junto aos altos muros da clausura, aquele era "o convento da Irmã Lúcia...

Atendendo a pedido do diário madrilenho "El Mundo", o Fundador dos Arautos do Evangelho enviou-lhe os dois esclarecedores artigos sobre o falecimento da irmã Lúcia que reproduzimos a seguir.

A IRMÃ LÚCIA E OS ENIGMAS DE FÁTIMA
Mons. João Clá Dias, EP

A recente morte de uma humilde carmelita, Irmã Maria Lúcia de Jesus e do Coração Imaculado, na serenidade da clausura na qual viveu cerca de 60 anos, fez saltar de comoção os corações em todo o orbe e trouxe de novo para as SANTUARIO FATIMA.JPGmanchetes dos jornais o tema "Fátima".

No interior do Carmelo de Coimbra, a célebre vidente era uma freira como qualquer outra. Porém, para quem passava junto aos altos muros da clausura, aquele era "o convento da Irmã Lúcia", uma das crianças a quem Nossa Senhora apareceu em Fátima, em 1917.

Ao transpor os umbrais da morte, essa humilde religiosa foi repentinamente elevada, do apagamento voluntário em que vivia, ao pedestal da notoriedade. A declaração de luto nacional em seu país, a suspensão da campanha eleitoral, a paternal mensagem de João Paulo II, a presença de um enviado pontifício às exéquias, o Cardeal Tarcísio Bertone, junto a todo o episcopado português e numerosas autoridades civis, mostram a importância das aparições de Fátima no panorama dos acontecimentos contemporâneos.

A Irmã Lúcia viu Nossa Senhora, falou com Ela e foi durante décadas a depositária ciosa e fiel do segredo revelado pelo Papa em 2000, depois da beatificação de Francisco e Jacinta.

Porém, quantos enigmas encerra ainda o assunto "Fátima"!...

Por um singular paradoxo e apesar dos esforços feitos pelos videntes para mantê-las em segredo, as aparições ocorridas entre os meses de maio e outubro de 1917 rapidamente se tornaram um acontecimento nacional.

Foi Jacinta, a mais jovem, quem primeiro revelou o ocorrido a sua mãe. A pequena pastora não conseguia conter em si a alegria que lhe causara a belíssima visão da Rainha dos Céus, aquela linda Senhora, "mais brilhante que o sol", e não parava de exclamar: "Ai, que senhora tão linda!" Até que em certo momento confessou à sua progenitora: "Mãe, eu vi Nossa Senhora!"

Em poucas horas toda a aldeia de Aljustrel tomou conhecimento da aparição. A notícia corria como um corisco por vales e montes. A cada mês aumentava a multidão que acorria à Cova da Iria até atingir cerca de 70.000 pessoas no dia 13 de outubro de 1917. Nossa Senhora havia prometido fazer nesse dia um portentoso milagre para que todos acreditassem na autenticidade das aparições.

E o milagre se realizou. Em pleno meio-dia, o sol "dançou" vertiginosamente durante vários minutos diante da multidão atônita, dando a impressão de precipitar-se sobre a terra, para depois voltar ao seu lugar habitual.

Ilusão coletiva do povo crédulo, diziam muitos, embora houvesse gente de todas as classes e condições sociais constatando o milagre. Mas até o testemunho dos incrédulos contribuiu para confirmar a veracidade do acontecimento.
Um conhecido jornal laico da Capital, "O Século", noticiou o milagre com o seguinte título: "Coisas espantosas! Como o sol bailou ao meio-dia em Fátima!"

A partir desse dia, Fátima marcou a História com suas profecias e seus enigmas.

Porém, o mais importante dessas aparições não são seus mistérios e segredos, nem as profecias relativas a
IMAGEM DE VALINHOS.JPG
Imagem de Nossa Senhora vene-
rada em Valinhos, local onde Ela
apareceu em 19 de agosto 1917
acontecimentos já ocorridos - como a aurora boreal que antecedeu a Segunda Guerra Mundial, mencionada no segundo segredo, ou o "bispo vestido de branco" morto a tiros, de que fala o terceiro.

A essência da Mensagem de Fátima são as maternais palavras de esperança da Mãe de Deus e o meio que Ela põe a nosso alcance para solucionar a crise contemporânea: "Rezai o Rosário todos os dias, para alcançar a paz".

A Mensagem é tão simples que quase somos tentados a exclamar: "É só isso? Nossa Senhora apareceu e ‘arrancou' o sol de seu lugar apenas para pedir que rezemos?"

Sim, essa é a grande profecia. Porque se retomarmos em nossas mãos as contas do Terço, como tantas vezes tem pedido também o Santo Padre, a guerra se afastará do mundo, a humanidade abandonará o pecado, a paz reinará na terra, nas famílias e nas consciências, e a previsão de Nossa Senhora se realizará: "Por fim, meu Imaculado Coração triunfará".

Todas as outras profecias de Fátima não são senão sinais da Providência de que Nossa Senhora fará cumprir a esperançosa previsão de seu triunfo maternal sobre os corações endurecidos pelo pecado.

Que milagres da graça fará a Mãe de Deus para mudar o rumo dos acontecimentos e abrir os corações dos homens à Mensagem do Evangelho?

É este, certamente, um dos grandes enigmas que a revelação do Terceiro Segredo não desvendou.

Será através do Rosário? Sim, mas não só. Em Fátima Nossa Senhora anunciou que Deus queria estabelecer no mundo a devoção ao Imaculado Coração de Maria e que mais tarde Ela viria pedir a devoção dos Cinco Primeiros Sábados. Por um acaso providencial, a Irmã Lúcia ingressou no convento das Irmãs Dorotéias, em Pontevedra, onde se encontrava em 1925 quando Nossa Senhora voltou a aparecer-lhe para pedir a devoção da Comunhão reparadora dos Cinco Primeiros Sábados. Deste modo, a Espanha também ficou ligada de forma especial à Mensagem de Fátima.

Falecida a Irmã Lúcia e revelado o Terceiro Segredo, permanece ainda um último enigma por desvendar. Nossa Senhora, ao aparecer aos pastorinhos, lhes disse: "Vim para vos pedir que venhais aqui seis meses seguidos, No dia 13 a esta mesma hora. Depois voltarei ainda aqui uma sétima vez".

Nunca a Irmã Lúcia confirmou essa sétima aparição, prometida por Nossa Senhora. Todos pensavam que se daria com ela em vida. Sua serena morte, tão característica das almas que dormem na paz do Senhor, deixa sem resposta a pergunta, e sem ninguém a quem pedir a solução. Apesar de seus enigmas, Fátima continua sendo ponto de referência para o qual se voltam todos os olhares quando a magnitude dos acontecimentos faz cambalear a segurança e a estabilidade do mundo moderno. Os que têm fé olham para Fátima com esperança e alegria. Os incrédulos se esforçam em negar sua autenticidade, temerosos de se verem obrigados a ceder diante da evidência. Os indiferentes encolhem os ombros sem analisar os fatos, pois a veracidade da Mensagem de Fátima os levaria a agir em conseqüência. Mas todos têm bem presente que as profecias da Santíssima Virgem se realizarão.

Só Ela sabe qual é o momento oportuno para tocar o fundo da alma do homem contemporâneo com maternais palavras de paz e consolação, realizando assim o que profetizou aos três pastorinhos, em 1917: "Por fim, o meu Imaculado Coração triunfará".

COMO INTERPRETAR A MORTE DA IRMÃ LÚCIA?
Mons. João Clá Dias, EP

O falecimento da Irmã Lúcia parece ter colhido o mundo de surpresa. Apesar da avançada idade dessa freira carmelita, sua existência fazia parte do nosso panorama psicológico. Estávamos habituados a ouvir falar dela ao tratar do assunto Fátima; e, falando dela, era-nos impossível não nos lembrarmos de Fátima.

A Irmã Lúcia de Jesus dos Santos, que estava perto de completar 98 anos, era a última dos três pastorinhos aos quais a Santíssima Virgem apareceu em 1917.

As aparições da Virgem em Fátima

Em seis ocasiões, entre maio e outubro de 1917, a Virgem apareceu a três crianças, Lúcia, Francisco e Jacinta, num descampado perto de Fátima, em Portugal.

A primeira vez foi em 13 de maio, quando elas cuidavam dos rebanhos de ovelhas da família. Conforme escreveu a Irmã Lúcia, tratava-se de "uma Senhora toda vestida de branco, mais brilhante que o sol, espargindo luz mais clara e intensa que um copo de cristal cheio de água cristalina, atravessado pelos raios do sol mais ardente". Seu semblante era de uma indescritível beleza, nem triste nem alegre, mas sério, talvez com uma suave expressão de ligeira censura. "Vim para vos pedir que venhais aqui seis meses seguidos, no dia 13, a esta mesma hora. DIMACULADO CORAAO DE MARIA_a.jpgepois vos direi quem sou e o que quero. Depois voltarei ainda aqui uma sétima vez."

Na aparição de 13 de junho, a Virgem disse que Jacinta e Francisco morreriam em breve, e assim aconteceu. Lúcia, entretanto, deveria ficar na terra: "Jesus quer servir-Se de ti para Me fazer conhecer e amar. Ele quer estabelecer no mundo a devoção ao meu Imaculado Coração".

Na visão de 13 de julho, a Virgem revelou o famoso "segredo de Fátima". Trataremos dele adiante.

Pouco antes da aparição de agosto, o administrador regional seqüestrou as três crianças, ameaçando-as de usar violência se não negassem as aparições ou revelassem o segredo. Elas chegaram a passar a noite na prisão.

Em 13 de outubro de 1917, data da última aparição, 70 mil pessoas se reuniram em Fátima. A Virgem havia prometido um sinal para que todos pudessem acreditar e, com efeito, a multidão pôde testemunhar o "milagre do sol": o astro "dançou no céu" e pareceu precipitar-se sobre a terra. Esse fenômeno foi observado num raio de até 40 quilômetros do local das aparições.

Poucos anos depois, Jacinta e Francisco morreram, como Nossa Senhora predissera. Em 1925, Lúcia entrou para a Congregação das Irmãs Dorotéias. Quando estava no noviciado, em Pontevedra, a Virgem lhe apareceu, a fim de pedir o estabelecimento da prática da devoção da Comunhão Reparadora dos Cinco Primeiros Sábados: confessar-se, comungar, rezar um terço e fazer quinze minutos de companhia a Ela meditando nos Mistérios do Rosário com o fim de desagravar o seu Imaculado Coração. Noutra aparição, Nossa Senhora pediu que o Papa, em união com todos os Bispos do mundo, consagrasse a Rússia a seu Imaculado Coração. Em 1948, Lúcia transferiu-se para o Carmelo de Coimbra.

Atendendo solicitação das autoridades da Igreja, redigiu quatro relatos das aparições, o último dos quais, de 1941, bastante minucioso.

Cabe ressaltar que as aparições de Fátima de tal modo são marcadas pelos sinais da autenticidade que receberam uma atenção particular da Igreja Católica. É sabido que as autoridades eclesiásticas sempre observam uma cuidadosa distância com relação a revelações privadas. Fátima, no entanto, constitui uma das raras exceções a essa regra, havendo sido favorecida por manifestações de todos os Papas, desde Pio XI, passando por Pio XII, João XXIII e Paulo VI.

Por certo o Pontífice mais envolvido com ela foi João Paulo II. Ele chegou a visitar três vezes o local das aparições, encontrando-se com a Irmã Lúcia, interveio pessoalmente para apressar a beatificação de Francisco e Jacinta e declarou taxativamente que "a Igreja aceitou a mensagem de Fátima" (13/5/1982).

O "Segredo de Fátima"

O famoso segredo era dividido em três partes. Na primeira foi mostrado aos pastorinhos o inferno, no qual podiam ver as almas dos condenados em forma de brasas transparentes e negras boiando num espantoso mar de fogo. Para salvar os pecadores, dizia a Virgem, "Deus quer estabelecer no mundo a devoção ao meu Imaculado Coração". Se a humanidade seguisse seus conselhos, muitas almas se salvariam e se obteria a paz. Do contrário, "no reinado de Pio XI" (1922-1939) viria uma segunda guerra mundial, muito pior do que a primeira. Deus iria punir o mundo por meio da guerra, da fome e de perseguições à Igreja e ao Papa.

Na segunda parte do segredo, Nossa Senhora disse que, se seus pedidos não fossem atendidos, a Rússia espalharia seus erros pelo mundo (o comunismo), promovendo guerras e perseguições à Igreja; os bons seriam martirizados, o Santo Padre teria muito que sofrer e muitas nações seriam aniquiladas. Terminava dizendo: "Por fim, o meu Imaculado Coração triunfará. A Rússia se converterá e o mundo terá um tempo de paz".

A terceira parte do segredo sempre causou sensação, mesmo porque Lúcia não o havia revelado. Entretanto, enviou um relato dele ao Vaticano, num envelope lacrado, com instruções estritas de que fosse aberto em 1960.

Mas esse segredo só foi revelado no ano 2000, por determinação de João Paulo II. Em resumo, tratava-se de um novo convite à conversão e à penitência, acompanhado da visão de um Papa que caminha, vacilante e trêmulo, atravessando uma cidade em ruínas e juncada de cadáveres. Seguido por uma multidão de bispos, padres, religiosos e fiéis, sobe uma escabrosa colina em cujo topo está uma cruz. Ao chegarem ao alto, todos são massacrados por soldados inimigos a tiros e flechadas.

NSENHORA.jpgA Igreja sugeriu que isso poderia ser uma alegoria relativa ao atentado contra João Paulo II, na Praça de S. Pedro, em 1981, mas deixava livre a interpretação do complexo texto, admitindo poder referir-se a acontecimentos vindouros. De qualquer modo, o Papa atribuiu sua salvação à Santíssima Virgem, e até entregou ao Bispo de Leiria-Fátima a bala que hoje se encontra na coroa da Imagem.

Mensagem mais atual do que nunca

Não são raras as intervenções espetaculares de Deus no mundo. Basta recordar milagres retumbantes como a travessia do mar Vermelho e o maná oferecido aos hebreus no deserto. O supremo exemplo, nós o encontramos na Encarnação do próprio Verbo Divino, fato de tal magnitude que em torno dele gira a História dos homens.

Fátima parece merecer um lugar de destaque nessa galeria. Podemos dizer, sem medo de exagerar, que constitui o principal acontecimento do século XX. A mensagem ali transmitida por Maria toca de cheio nos principais problemas dos últimos cem anos, tais como as duas guerras mundiais, o avanço do comunismo, os conflitos religiosos e a avassaladora crise moral em curso; aponta-lhes as causas básicas e fornece os remédios. Se acrescentarmos a isso o fato de ter sido a própria Virgem quem serviu de embaixadora do Céu, não há como não lhe atribuir suprema importância.

Mais ainda. Desde 1917, as palavras proféticas da Mãe de Deus ganham cada vez mais uma candente atualidade. Seu apelo vale hoje mais do que há 90 anos. Os problemas por Ela denunciados se agravaram de modo paroxístico.

Ante esse preocupante quadro, como considerar o falecimento da Irmã Lúcia? Alguns pretendem ver nele um sinal de que tragédias apocalípticas estão prestes a se abater sobre a humanidade.

De nossa parte, parece-nos mais importante voltar nossa atenção para a esperançosa promessa da Virgem: "Por fim, o meu Imaculado Coração triunfará".

Aconteça o que acontecer, não devemos temer: com toda confiança, atendamos aos pedidos feitos pela Virgem em Fátima, e tenhamos certeza de que Ela cuidará de nós como de filhos muito queridos.

fonte:(Revista Arautos do Evangelho, Março/2005, n. 39, p. 20 à 23)
Postado por Mons.Lebrum às 21:14
Papa permite início do Processo de Beatificação da Irmã Lúcia de Fátima
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Três Pastorinhos de FátimaSem necessidade de esperar que passem cinco anos após seu falecimento

CIDADE DO VATICANO, quarta-feira, 13 de fevereiro de 2008 (ZENIT.org).- Bento XVI estabeleceu que pode começar o processo de canonização da Irmã Lúcia dos Santos, uma dos três pastorinhos videntes de Fátima, sem necessidade de esperar os cinco anos depois da morte que o processo canônico estabelece.

A notícia foi anunciada na tarde desta quarta-feira, na catedral de Coimbra, Portugal, pelo cardeal José Saraiva Martins, prefeito da Congregação para as Causas dos Santos, no final de uma missa celebrada no 3º aniversário da morte da Irmã Lúcia.

Trata-se da mesma disposição que João Paulo II tomou para começar o processo de beatificação da Madre Teresa de Calcutá ou que Bento XVI adotou para começar a causa de Karol Wojtyla.

Esta decisão não implica nenhuma concessão no que se refere ao processo de beatificação como tal, que seguirá o curso ordinário, a não ser que o Papa dê uma nova disposição.

Segundo confirma um comunicado de imprensa da Santa Sé, «Bento XVI, acolhendo benevolamente o pedido apresentado pelo bispo de Coimbra, Dom Albino Mamede Cleto, e compartilhada por numerosos bispos e fiéis de todas as partes do mundo, derrogou os cinco anos de espera estabelecidos pelas normas canônicas (cf. artigo 9 das Normae servandae), e dispôs que possa começar-se, apenas três anos depois da morte, a fase diocesana da causa de beatificação da carmelita».

Lúcia de Jesus dos Santos tinha dez anos quando declarou ter visto pela primeira vez, em 13 de maio de 1917, uma senhora que depois identificou como Nossa Senhora, na Gruta de Iria, junto a seus primos Francisco e Jacinta Marto, beatificados por João Paulo II no aniversário das aparições do ano 2000, em Fátima.

Em 13 de outubro de 1930, o então Bispo de Leiria, Dom José Alves Correira da Silva, em uma carta pastoral, declarou dignas de fé as aparições de Fátima e admitiu o culto público. Desde então, o santuário se converteu em um centro de espiritualidade e peregrinação de alcance internacional.

Nascida em 1907, em Aljustrel, a Irmã Lucia se mudou em 1921 para Oporto, e aos 14 anos foi admitida como aluna interna no Colégio das Religiosas Dorotéias, em Vilar, nos arredores da cidade.

Em 24 de outubro de 1925, entrou no Instituto de Santa Dorotéia e ao mesmo tempo foi admitida como postulante no convento que a mesma congregação tem em Tuy, Galícia, Espanha, perto da fronteira portuguesa. Em 3 de outubro de 1928, pronunciou seus primeiros votos. Em 3 de outubro de 1934, emitiu os votos perpétuos e recebeu o nome de Irmã Maria da Dolorosa.

Em 1946, voltou a Portugal e, dois anos mais tarde, entrou no Carmelo de Santa Teresa, em Coimbra, onde, em 31 de maio de 1949, professou como Carmelita Descalça, assumindo o nome de Irmã Maria Lúcia de Jesus e do Coração Imaculado.

Escreveu dois livros, um chamado «Memórias» e outro «Chamado da Mensagem de Fátima». Em seus escritos, ela conta como Nossa Senhora e o Menino Jesus apareceram outras vezes nos anos posteriores ao acontecimento de Fátima. Faleceu aos 97 anos, no convento de Coimbra.
Postado por Mons.Lebrum às 21:07
BEATIFICAÇÃO DA IRMÃ LUCIA
BEATIFICAÇÃO DA IRMÃ LUCIA
Irmã Lúcia: reúne em Março a comissão histórica para a beatificação


Em 2008, por altura do terceiro aniversário, o prefeito da Congregação para a Causa dos Santos, D. José Saraiva Martins, anunciava a antecipação do processo de beatificação e canonização da vidente de Fátima.
Um ano depois, o Bispo de Coimbra, D. Albino Cleto, adianta que a comissão histórica deverá reunir-se durante o próximo mês de Março. Apesar de Bento XVI ter dispensado os cinco anos habituais para o início dos processos de beatificação, D. Albino realça que "tudo isto é muito lento", não havendo uma previsão para a conclusão das diligências.
O padre italiano Ildefonso Moriones, antigo consultor da Congregação da Causa dos Santos, é o sacerdote eleito para ser postulador da causa da beatificação da Irmã Lúcia. Para vice-postulador foi escolhido o cónego Alberto Gil, sacerdote há mais de 50 anos e antigo reitor do Seminário Maior de Coimbra. É a ele que cabe a missão de recolher, analisar e enviar para Roma os milhares de documentos que vão fundamentar o pedido de beatificação da carmelita.
A comissão histórica é constituída por um grupo de cinco elementos, sendo um deles da Faculdade de Letras da Universidade de Coimbra. Cabe-lhes investigar, exaustivamente, a documentação em torno da Irmã Lúcia, escrita ou não por ela, e averiguar todas as fontes. O Cónego Alberto Gil explica ainda que há também uma comissão de teólogos, "absolutamente secreta", que terá um papel determinante na análise de toda a informação que poderá provar a santidade da vidente de Fátima.
Às duas comissões acrescenta-se um conjunto de 40 pessoas, que conviveram directa ou indirectamente, com Lúcia de Jesus, que serão sujeitas a um inquérito individual. Todos estão sob "juramento de fidelidade", continua o vice-postulador, acrescentando, tal como D. Albino Cleto já o tinha feito, que o processo "não se resolve de um dia para o outro". Reunida toda a informação, os elementos seguem para a Congregação dos Santos, no Vaticano, o que não significa, por si só, a beatificação da vidente.
Nada acontecerá se não houver a comprovação da existência de um milagre, realça o cónego.
Quando veio a Coimbra em Abril do ano passado, onde reuniu no Carmelo de Santa Teresa com a madre superiora, o Bispo de Coimbra e o vice-postulador, Ildefonso Moriones indicava que o processo de recolha deveria durar apenas alguns meses, uma vez que Irmã Lúcia tinha muita informação escrita, ao contrário dos outros dois pastorinhos, Francisco e Jacinta.
Na altura, D. Albino Cleto já dizia que se tratava de uma visão "muito optimista", acrescentando agora o cónego Alberto Gil que tudo está a decorrer dentro da normalidade, sem prazos estipulados.
A Irmã Lúcia faleceu a 13 de Fevereiro de 2005 - poucos dias antes de completar 97 anos -, na cela no Convento de Santa Teresa, onde passou grande parte da sua vida. Antes de ser trasladado para Fátima, por altura do primeiro aniversário da sua morte, o corpo da vidente foi sepultado nos claustros do convento.

Fonte: Agência Ecclesia
Postado por Mons.Lebrum às 21:01
Faz hoje 5 anos que faleceu a Irmã Lúcia, a última vidente das Aparições de Fátima

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O falecimento da última vidente encerra uma era na história de Fátima — a dos avisos — e abre outra: a da concretização dos episódios finais anunciados na Cova da Iria

*
Luis Dufaur

Em 13 de fevereiro de 2005, numa humilde e austera cela do Carmelo de Coimbra, os olhos da Irmã Lúcia, aqueles mesmos que em 1917 contemplaram Nossa Senhora e o Anjo de Portugal, fecharam-se definitivamente para esta Terra.


O orbe católico foi percorrido pela emoção. E também por uma cruciante indagação: agora que a última vidente de Fátima faleceu, como serão os acontecimentos? Haverá uma relação entre seu passamento e a concretização dos castigos universais profetizados na Cova da Iria?

Na longa fila do velório, um fiel dizia: “Agora eu me sinto só. É como se uma proteção que eu tinha tivesse desaparecido. Eu sinto necessidade de rezar pelo mundo”. Sem sabê-lo, ele externava o sentimento de muitos outros. Pois a simples presença da Irmã Lúcia na Terra mantinha viva a esperança de mais um misericordioso aviso de Nossa Senhora, de um último esclarecimento vindo através dela.

Porém, a majestade da morte fechou seus lábios. Agora ela jaz num simples túmulo na santa clausura do Carmelo. Sua partida para a eternidade, entretanto, não encerrou a série de acontecimentos iniciados em 1917. É sentimento largamente compartilhado pelos católicos do mundo todo que o “caso de Fátima” entrou numa nova fase. Assim, o renomado vaticanista Vittorio Messori pôde escrever: “Fátima forma um novelo inquietante de mistérios. [...] O desaparecimento da última vidente não fechou o caso. Talvez, mais propriamente reabriu-o, apontando para horizontes desconhecidos”.(1)

Grandiosa missão


A Irmã Lúcia ingressou na História aureolada pela grandeza da Mensagem de que foi portadora e pela sublime missão recebida. Missão colossal que Nossa Senhora confiou-lhe naquele dia 13 de junho de 1917: “Jesus quer servir-se de ti para Me fazer conhecer e amar. Ele quer estabelecer no mundo a devoção ao meu Imaculado Coração”.(2) Um mês depois, a Virgem acrescentou: “Virei pedir a consagração da Rússia ao meu Imaculado Coração e a comunhão reparadora nos primeiros sábados”.(3)

Em aparições posteriores, Nossa Senhora e o Menino Jesus ensinaram à Irmã Lúcia a prática da comunhão reparadora nos cinco primeiros sábados. Por fim, em 13-6-1929, durante esplendorosa visão da Santíssima Trindade e do Imaculado Coração de Maria, Nossa Senhora fez-lhe saber: “É chegado o momento em que Deus pede para o Santo Padre fazer, em união com todos os bispos do mundo, a consagração da Rússia ao meu Imaculado Coração, prometendo salvá-la por este meio”.(4)

Aquele foi um momento decisivo na missão da vidente. E ela cumpriu o seu profético dever fazendo chegar naquele mesmo ano o solene pedido ao Papa Pio XI, então reinante.

Longa série de apelos

À primeira vista, dir-se-ia que uma vez transmitido o pedido, sua missão estava cumprida. Pois efetuar a consagração não era da alçada da humilde religiosa, mas do Vigário de Cristo.

Pio XI recebeu a mensagem. Contudo, por razões não divulgadas, não realizou a consagração. Abriu-se então a mais dolorosa e longa fase da missão da Irmã Lúcia: insistir filialmente uma e outra vez ante os sucessivos Pontífices, em favor da consagração que Nossa Senhora desejava e pedira.

Os anos transcorreram sem que ela fosse efetivada. Até que, em nova comunicação íntima, Nosso Senhor fez-lhe saber que o tempo de evitar o flagelo dos erros do comunismo, por meio da consagração, tinha acabado: “Não quiseram atender ao meu pedido. Como o rei de França, arrepender-se-ão, e fá-lo-ão, mas será tarde. A Rússia terá já espalhado os seus erros pelo mundo, provocando guerras, perseguições à Igreja: o Santo Padre terá muito que sofrer”.(5)

Em 21-1-1935, Nosso Senhor comunicou à Irmã Lúcia estar “bastante descontente por não se realizar o seu pedido”.(6) Em cartas posteriores, a Irmã Lúcia retransmitiu novos pedidos e advertências celestes concernentes à consagração.

Mais ainda, em 2-12-1940 ela escreveu diretamente ao Papa Pio XII, instando-o a fazê-la. Pio XII consagrou a Igreja e o gênero humano ao Imaculado Coração de Maria, em 31-10-1942. Mas não preencheu os requisitos fixados por Nossa Senhora. A Irmã Lúcia então comunicou ao Sumo Pontífice, da parte de Nosso Senhor, que, como o ato “foi incompleto, fica a conversão da Rússia para mais adiante”.(7)

No Concílio, um lance supremo


Em 1962, abriu-se o Concílio Vaticano II. Este constituiu oportunidade excepcional para o Papa e os bispos de todo o orbe católico ali congregados atenderem aos apelos do Céu e apressarem o fim das calamidades suscitadas pelo socialismo e o comunismo, que até aquela data já haviam causado dezenas de milhões de mortes.

Foi assim que, nesse Concílio, deu-se um lance dos mais dramáticos a propósito de Fátima. 510 arcebispos e bispos de 78 países subscreveram uma petição ao Sumo Pontífice, para que consagrasse de modo especial e explícito a Rússia e as demais nações dominadas pelo comunismo, ordenando que, em união com ele, e no mesmo dia, também o fizessem todos os bispos do mundo. Dita petição foi entregue ao Papa Paulo VI em 3-2-1964, pelo Arcebispo de Diamantina (MG), Dom Geraldo de Proença Sigaud.

Mas tal apelo não teve o eco esperado. Paulo VI “confiou o gênero humano” ao Imaculado Coração de Maria em 21-11-1964. Mais tarde, João Paulo II, em 13-5-1982 e 25-3-1984 consagrou o mundo ao Imaculado Coração de Maria, sem fazer menção nominal da Rússia. Nenhum desses atos — segundo a Irmã Lúcia — satisfez as condições impostas por Nossa Senhora.

Véu de mistério


Em 1989 a História virou mais uma página. Em meados daquele ano, a Irmã Lúcia começou a julgar válida a consagração efetuada por João Paulo II em 25-3-1984. Até então, ela própria a considerava inválida, do ponto de vista do pedido de Nossa Senhora. Para esta mudança, a Irmã Lúcia não aduziu nenhuma revelação sobrenatural, deixando claro que estava formulando uma opinião pessoal.

Esse aspecto do entardecer da vida da Irmã Lúcia não oblitera o fato essencial: ela cumpriu sua obrigação de comunicar ao Papa o pedido de Nossa Senhora, de consagrar explicitamente a Rússia e estabelecer a devoção ao seu Imaculado Coração.

Hora dos castigos divinos?

Quanto ao restante da Mensagem, pode-se supor que a concretização dos misericordiosos mas terríveis lances finais, previstos em Fátima, estão por ocorrer. Eles visam à conversão da humanidade pecadora, que não atendeu como devia os incessantes e renovados avisos, pedidos e advertências de Nossa Senhora no sentido de uma mudança de vida.

Para tentar lançar luzes sobre esses misteriosos acontecimentos, poder-se-ia indagar se há fatos no horizonte do acontecer humano que os prenunciam.

Fatos que abonam a hipótese

O recente e devastador tsunami, no oceano Índico, não terá sido a ouverture da etapa final dos castigos previstos em Fátima? A furiosa ofensiva muçulmana contra os restos de Civilização Cristã ainda existentes, não é um acontecimento que vai também nessa linha? Nos quatro cantos da Terra, constatam-se perseguições sangrentas a católicos, com milhares de mártires por ano.

Os erros socialistas e comunistas espalhados pela Rússia no mundo, e portanto no Brasil, geraram uma inimaginável onda de hostilidades contra o que resta da ordem cristã e contra a própria Igreja Católica. Aborto, eutanásia, “casamento” homossexual, laicismo beligerante, experiências genéticas anti-naturais e clonagem humana, demolição da propriedade, extinção das legítimas tradições... A lista é longa.

Limitemo-nos a um exemplo. A Espanha sofreu sanguinária guerra civil, atiçada pelo socialismo e comunismo internacional, entre 1936 e 1939. Em 4-5-1943, a Irmã Lúcia enviou um recado de Nosso Senhor aos bispos espanhóis, para que “determinem uma reforma no povo, clero e ordens religiosas. [...] Se os Srs. Bispos da Espanha não atenderem aos seus desejos, ela [a Rússia] será mais uma vez ainda o açoite com que Deus os pune”.(8)

Tampouco este aviso foi ouvido. Mas, humanamente falando, nada fazia supor semelhante flagelo. Pois, desde o fim da guerra civil, a Espanha trilhou uma senda rumo à prosperidade, em que os conflitos ideológicos pareciam hibernados para sempre. Até que, em 11-3-2004, o Islã revolucionário desferiu feroz atentado terrorista, o socialismo assumiu o poder e desencadeou desapiedada ofensiva contra o catolicismo. E isso realizou-se a ponto de o Primaz da Espanha, D. Antonio Cañizares, Arcebispo de Toledo, afirmar que os poderes públicos e a mídia estão “dispostos a despedaçar” a Igreja e fazê-la “desaparecer”, pela “eliminação física” e pelo “ataque moral”.(9)

Temores da Irmã Lúcia


Fontes dignas de crédito afirmaram em Portugal que a Irmã Lúcia desejava ir a Lisboa para orar especialmente na recente eleição que concedeu maioria absoluta ao socialismo no Parlamento do país. O gesto teria sido inaudito.

Previra ela, nessa votação, um sinal introdutório desta profecia da Bem-aventurada Jacinta: “Um terrível cataclismo de ordem social ameaça o nosso País e principalmente a cidade de Lisboa. Desencadear-se-á, segundo parece, uma guerra civil de caráter anarquista ou comunista, acompanhada de saques, morticínios, incêndios e devastações de toda espécie. A capital converter-se-á numa verdadeira imagem do inferno. Na ocasião em que a Divina Justiça ofendida infligir tão pavoroso castigo, todos aqueles que o puderem fazer fujam dessa cidade”.(10)

Se o socialismo português se alinhar com o socialismo espanhol, esta hipótese tornar-se-á especialmente verossímil.

Sinais de uma conversão?

Rumando numa direção inteiramente oposta, constata-se uma onda conservadora de âmbito universal, de retorno aos valores morais e às instituições tradicionais, como a família. O caso dos EUA é paradigmático, mas o fenômeno atinge o mundo todo. Não será ele fruto inicial de um trabalho da graça no cerne de inúmeras almas? Pode ser que ele prepare conversões, que estão na medula do triunfo do Imaculado Coração de Maria.

O falecimento da Irmã Lúcia encerrou um ciclo e abriu outro, talvez mais impressionante, na execução da Mensagem de Fátima. Neste ciclo, mais do que as especulações humanas, a Providência Divina, manifestando-se através dos fatos, dirá a palavra final.

É mais à linguagem dos acontecimentos que nós católicos devemos estar atentos, porque a sucessão dos avisos não produziu os misericordiosos efeitos desejados por Nossa Senhora.

E-mail do autor: luisdufaur@catolicismo.com.br

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Notas:

1. “Corriere della Sera”, 15-2-05.

2. Apud Antonio Augusto Borelli Machado, As aparições e a mensagem de Fátima conforme os manuscritos da Irmã Lúcia, Artpress, São Paulo, 1997, 46ª ed., p. 41.

3. Op. cit., p. 47.

4. Op. cit., p. 77.

5. Op. cit., pp. 78-79.

6. Op. cit. p. 79.

7. Op. cit., p. 84.

8. Op. cit., p. 84.

9. “Agência Católica Internacional” (ACI), 16-8-04.

10. Antonio Augusto Borelli Machado, op. cit., p. 65.

A relíquia e o semblante

§ José Narciso Soares

O sol brilhava e a tarde apresentava-se seca e fria, quando iniciei a viagem rumo a Coimbra, a fim de prestar a minha homenagem póstuma à última vidente das aparições de Fátima, a Irmã Lúcia de Jesus, carmelita descalça no Carmelo de São José há mais de 50 anos, falecida no dia anterior, domingo, 13 de Fevereiro, aos 97 anos de idade.


Aquele prédio vetusto já me era familiar dos tempos de estudante em Coimbra, onde, por vezes, assistia aos atos litúrgicos; ou ainda ouvia o cântico do ofício nas tardes de domingo. Durante a viagem, procurei recordar-me daqueles tempos do início da década de 1970: das religiosas que, longe de qualquer protagonismo mundano, rezavam e ofereciam sacrifícios por todos nós; das suas orações que evolavam até o Altíssimo, e que faziam relembrar a promessa feita durante as aparições: “Por fim, o meu Imaculado Coração triunfará”.

Ao aproximar-me da zona adjacente ao convento, grande era o movimento de pessoas e de carros, para surpresa minha, pois esperava que houvesse muito menos gente para rezar ante o túmulo de uma religiosa que, embora privilegiada com a mais importante aparição mariana do século XX, vivera voluntariamente quase sempre em reclusão. Mas o ambiente era outro: milhares de pessoas acotovelavam-se à porta do Carmelo, para rezar ou manifestar uma derradeira homenagem à Irmã Lúcia. Vi gente de todas as classes sociais, das mais humildes às mais abastadas; de todas as idades, desde os muito jovens até os mais provectos, passando pelos de meia idade; de diversos lugares de Portugal e até do estrangeiro: ninguém arredava pé.

Quando finalmente entrei, depois de mais de três horas de espera, pude contemplar, embora de maneira fugaz, o corpo da Irmã Lúcia que repousava na urna funerária, e o que nele mais chamava a atenção: o seu semblante sereno que, quanto a mim, jamais se me apagará da memória.


Dela guardo também, ainda do tempo em que freqüentava o Carmelo, um terço que ela própria confeccionara, e que me acompanha há mais de 30 anos. Hoje, depois da sua passagem à eternidade, conservo-o como uma relíquia.

fonte:Sacralidade