segunda-feira, 6 de junho de 2011

Historia de la devoción a María Auxiliadora en la Iglesia Antigua.

 


MARÍA AUXILIADORA

 
os cristianos de la Iglesia de la antigüedad en Grecia, Egipto, Antioquía, Efeso, Alejandría y Atenas acostumbraban llamar a la Santísima Virgen con el nombre de Auxiliadora, que en su idioma, el griego, se dice con la palabra "Boetéia", que significa "La que trae auxilios venidos del cielo". Ya San Juan Crisóstomo, arzobispo de Constantinopla nacido en 345, la llama "Auxilio potentísimo" de los seguidores de Cristo. Los dos títulos que más se leen en los antiguos monumentos de Oriente (Grecia, Turquía, Egipto) son: Madre de Dios y Auxiliadora. (Teotocos y Boetéia). En el año 476 el gran orador Proclo decía: "La Madre de Dios es nuestra Auxiliadora porque nos trae auxilios de lo alto". San Sabas de Cesarea en el año 532 llama a la Virgen "Auxiliadora de los que sufren" y narra el hecho de un enfermo gravísimo que llevado junto a una imagen de Nuestra Señora recuperó la salud y que aquella imagen de la "Auxiliadora de los enfermos" se volvió sumamente popular entre la gente de su siglo. El gran poeta griego Romano Melone, año 518, llama a María "Auxiliadora de los que rezan, exterminio de los malos espíritus y ayuda de los que somos débiles" e insiste en que recemos para que Ella sea también "Auxiliadora de los que gobiernan" y así cumplamos lo que dijo Cristo: "Dad al gobernante lo que es del gobernante" y lo que dijo Jeremías: "Orad por la nación donde estáis viviendo, porque su bien será vuestro bien". En las iglesias de las naciones de Asia Menor la fiesta de María Auxiliadora se celebra el 1º de octubre, desde antes del año mil (En Europa y América se celebre el 24 de mayo). San Sofronio, Arzobispo de Jerusalén dijo en el año 560: "María es Auxiliadora de los que están en la tierra y la alegría de los que ya están en el cielo". San Juan Damasceno, famoso predicador, año 749, es el primero en propagar esta jaculatoria: "María Auxiliadora rogad por nosotros". Y repite: "La "Virgen es auxiliadora para conseguir la salvación. Auxiliadora para evitar los peligros, Auxiliadora en la hora de la muerte". San Germán, Arzobispo de Constantinopla, año 733, dijo en un sermón: "Oh María Tú eres Poderosa Auxiliadora de los pobres, valiente Auxiliadora contra los enemigos de la fe. Auxiliadora de los ejércitos para que defiendan la patria. Auxiliadora de los gobernantes para que nos consigan el bienestar, Auxiliadora del pueblo humilde que necesita de tu ayuda".

La batalla de Lepanto.

En el siglo XVI, los mahometanos estaban invadiendo a Europa. En ese tiempo no había la tolerancia de unas religiones para con las otras. Y ellos a donde llegaban imponían a la fuerza su religión y destruían todo lo que fuera cristiano. Cada año invadían nuevos territorios de los católicos, llenando de muerte y de destrucción todo lo que ocupaban y ya estaban amenazando con invadir a la misma Roma. Fue entonces cuando el Sumo Pontífice Pío V, gran devoto de la Virgen María convocó a los Príncipes Católicos para que salieran a defender a sus colegas de religión. Pronto se formó un buen ejército y se fueron en busca del enemigo. El 7 de octubre de 1572, se encontraron los dos ejércitos en un sitio llamado el Golfo de Lepanto. Los mahometanos tenían 282 barcos y 88,000 soldados. Los cristianos eran inferiores en número. Antes de empezar la batalla, los soldados cristianos se confesaron, oyeron la Santa Misa, comulgaron, rezaron el Rosario y entonaron un canto a la Madre de Dios. Terminados estos actos se lanzaron como un huracán en busca del ejército contrario. Al principio la batalla era desfavorable para los cristianos, pues el viento corría en dirección opuesta a la que ellos llevaban, y detenían sus barcos que eran todos barcos de vela o sea movidos por el viento. Pero luego - de manera admirable - el viento cambió de rumbo, batió fuertemente las velas de los barcos del ejército cristiano, y los empujó con fuerza contra las naves enemigas. Entonces nuestros soldados dieron una carga tremenda y en poco rato derrotaron por completo a sus adversarios. Es de notar, que mientras la batalla se llevaba a cabo, el Papa Pío V, con una gran multitud de fieles recorría a cabo, el Papa Pío V, con una gran multitud de fieles recorría las calles de Roma rezando el Santo Rosario. En agradecimiento de tan espléndida victoria San Pío V mandó que en adelante cada año se celebrara el siete de octubre, la fiesta del Santo Rosario, y que en las letanías se rezara siempre esta oración: MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, RUEGA POR NOSOTROS

El Papa y Napoleón.
El siglo pasado sucedió un hecho bien lastimoso: El emperador Napoleón llevado por la ambición y el orgullo se atrevió a poner prisionero al Sumo Pontífice, el Papa Pío VII. Varios años llevaba en prisión el Vicario de Cristo y no se veían esperanzas de obtener la libertad, pues el emperador era el más poderoso gobernante de ese entonces. Hasta los reyes temblaban en su presencia, y su ejército era siempre el vencedor en las batallas. El Sumo Pontífice hizo entonces una promesa: "Oh Madre de Dios, si me libras de esta indigna prisión, te honraré decretándote una nueva fiesta en la Iglesia Católica". Y muy pronto vino lo inesperado. Napoleón que había dicho: "Las excomuniones del Papa no son capaces de quitar el fusil de la mano de mis soldados", vio con desilusión que, en los friísimos campos de Rusia, a donde había ido a batallar, el frío helaba las manos de sus soldados, y el fusil se les iba cayendo, y él que había ido deslumbrante, con su famoso ejército, volvió humillado con unos pocos y maltrechos hombres. Y al volver se encontró con que sus adversarios le habían preparado un fuerte ejército, el cual lo atacó y le proporcionó total derrota. Fue luego expulsado de su país y el que antes se atrevió a aprisionar al Papa, se vio obligado a pagar en triste prisión el resto de su vida. El Papa pudo entonces volver a su sede pontificia y el 24 de mayo de 1814 regresó triunfante a la ciudad de Roma. En memoria de este noble favor de la Virgen María, Pío VII decretó que en adelante cada 24 de mayo se celebrara en Roma la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias a la madre de Dios.

San Juan Bosco y María Auxiliadora.


E
l 9 de junio de 1868, se consagró en Turín, Italia, la Basílica de María Auxiliadora. La historia de esta Basílica es una cadena de favores de la Madre de Dios. su constructor fue San Juan Bosco, humilde campesino nacido el 16 de agosto de 1815, de padres muy pobres. A los tres años quedó huérfano de padre. Para poder ir al colegio tuvo que andar de casa en casa pidiendo limosna. La Sma. Virgen se le había aparecido en sueños mandándole que adquiriera "ciencia y paciencia", porque Dios lo destinaba para educar a muchos niños pobres. Nuevamente se le apareció la Virgen y le pidió que le construyera un templo y que la invocara con el título de Auxiliadora.

Empezó la obra del templo con tres monedas de veinte centavos. Pero fueron tantos los milagros que María Auxiliadora empezó a hacer en favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la gran Basílica. El santo solía repetir: "Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen". Desde aquel santuario empezó a extenderse por el mundo la devoción a la Madre de Dios bajo el título de Auxiliadora, y son tantos los favores que Nuestra Señora concede a quienes la invocan con ese título, que ésta devoción ha llegado a ser una de las más populares.


San Juan Bosco decía: "Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros" y recomendaba repetir muchas veces esta pequeña oración: "María Auxiliadora, rogad por nosotros". El decía que los que dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del cielo.
http://cruzamante-santoral.blogspot.com/

El consejo de Sor Lucía

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Lucia
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Ofrecemos nuestra traducción de una carta que la Sierva de Dios Sor Lucía de Jesús escribió a un sacerdote preocupado “por la desorientación del tiempo presente”, carta luego aparecida en un libro y recientemente publicada en el blog italiano Cantuale Antonianum.
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Querido Padre:

¡Pax Christi!

He notado en su carta que está muy preocupado por la desorientación del tiempo presente. Usted está en la verdad cuando lamenta que muchos se dejan dominar por la onda diabólica que esclaviza al mundo y se encuentran tan ciegos que no ven el error.

Pero el principal error es que estos abandonaron la oración, alejándose de Dios, y sin Dios todo falla porque “sin mí nada podéis hacer” (Jn 15, 5).

Ahora, lo que recomiendo especialmente es que se acerque al Tabernáculo y haga oración. Allí encontrará la luz y la fuerza para nutrirse y donarse a los otros. Donarse con suavidad, con humildad y, al mismo tiempo, con firmeza. Porque aquellos que ejercen una responsabilidad tienen el deber de tener la verdad en la debida consideración, con serenidad, con justicia, con caridad. Por esto, tienen necesidad cada día de rezar más, de estar cerca de Dios, de tratar con Dios todos los problemas antes de afrontarlos con las criaturas. Continúe por este camino y verá que cerca del Tabernáculo encontrará más sabiduría, más luz, más fuerza, más gracia y más virtud, que nunca podrá encontrar en los libros, ni en los estudios, ni con ninguna criatura.

Nunca juzgue perdido el tiempo que pasa en la oración y verá cómo Dios le comunicará la luz, la fuerza y la gracia de la que tiene necesidad, y también aquello que Dios le pide.

Esto es lo que importa: hacer la voluntad de Dios, permanecer donde Él nos quiere y hacer lo que Él nos pide. Pero siempre con espíritu de humildad, convencidos de que por nosotros mismos no somos nada y de que debe ser Dios quien trabaje en nosotros y se sirva de nosotros para todo aquello que Él pide.

Por eso, todos tenemos necesidad de intensificar mucho nuestra vida de unión interior con Dios y todo esto se consigue por medio de la oración. Que nos falte el tiempo para todo menos para la oración, ¡y verá cómo en menos tiempo se hará mucho!

Todos nosotros, pero especialmente quien tiene una responsabilidad, sin la oración o sacrificando habitualmente la oración por las cosas materiales, es como una pluma de ave que se usa para batir la clara del huevo, levantando castillos de espuma que, sin azúcar para sostenerlos, luego se disgregan y se deshacen transformándose en agua podrida.

Por eso, Jesucristo dijo: “vosotros sois la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ya no sirve sino para ser tirada”.

Y, dado que esta fuerza sólo podemos recibirla de Dios, tenemos necesidad de acercarnos a Él para que nos la comunique y esta cercanía se realiza sólo por medio de la oración, que es el lugar donde el alma se encuentra directamente con Dios.

Recomiende esto a todos sus hermanos sacerdotes y lo experimentarán. Y luego dígame si estoy equivocada. Estoy muy segura de cuál es el principal mal del mundo actual y la causa del retroceso en las almas consagradas. Nos alejamos de Dios, y sin Dios tropezamos y caemos. El demonio es astuto para saber cuál es el punto débil a través del cual ha de atacarnos. Si no estamos atentos y si no tenemos precaución con la fuerza de Dios, sucumbimos porque los tiempos son muy malos y nosotros somos muy débiles. Sólo la fuerza de Dios nos puede sostener.

Vea si puede llevar adelante todo esto con calma, confiando siempre en Dios. Y Él hará todo aquello que nosotros no podemos hacer y suplirá nuestra insuficiencia.

Sor Lucía

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LA ÚLTIMA ENTREVISTA PÚBLICA DE SOR LUCÍA Por el Padre Joaquín María Alonso, C. M. F. - Archivero oficial de Fátima.

http://www.novaera-alvorecer.net/irma_lucia.jpg
 
El Padre Augustín Fuentes, sacerdote mejicano nombrado vicepostulador de las causas de beatificación de Francisco y Jacinta, tuvo una conversación con Sor Lucía el día 26 de diciembre de 1957. Vuelto a Méjico, el día 22 de mayo de 1958 dió una conferencia en la Casa Madre de las Misioneras del Sagrado Corazón, y habló de esta entrevista. Poseemos dos textos "auténticos" de esa conferencia, uno en español y otro en inglés, (una traducción abreviada del texto en español), esencialmente idéntica al primero.
Aquí presentamos el texto original, español, de las "Declaraciones de Sor Lucía al Padre Agustín Fuentes". - Imprimatur a este texto del Padre A. Fuentes de S.E.R. Arzobispo Mons. Sánchez de Santa Cruz, Méjico.
(Estas DECLARACIONES al Padre Agustin Fuentes, investigador oficial, postulador, del Vaticano en la causa de beatificación de Francisco y Jacinta, están reconocidas por S. S. Pío XII, y fueron publicadas en su día con licencia eclesiástica (imprimatur), en la revista "Fátima Findlings" -Junio de 1959, y en el "Messaggero dell Cuore di Maria." -Septiembre de 1961, entre muchas otras.)
Se habla en las declaraciones de un mensaje recibido «de los labios mismos» de la vidente de Fátima:
«Quiero contaros la última conversación que tuve con ella, que fué el 26 de diciembre del año pasado: La encontré en su convento muy triste, pálida y demacrada; y me dijo: "Padre, la Santísima Virgen está muy triste, porque nadie hace caso a su Mensaje, ni los buenos ni los malos. Los buenos, porque prosiguen su camino de bondad; pero sin hacer caso a este mensaje.
Los malos, porque no viendo el castigo de Dios, actualmente sobre ellos, a causa de sus pecados, prosiguen también su camino de maldad, sin hacer caso a este Mensaje. Pero, créame Padre, Dios va a castigar al mundo y lo va a castigar de una manera tremenda.
El castigo del cielo es inminente. ¿Qué falta, Padre, para 1960; y qué sucederá entonces? Será una cosa muy triste para todos; y no una cosa alegre si antes el mundo no hace oración y penitencia. No puedo detallar más, ya que es aún secreto que, por voluntad de la Santísima Virgen, solamente pudieran saberlo tanto el Santo Padre como el señor Obispo de Fátima.»
«Ambos no han querido saberlo para no influenciarse. Es la tercera parte del Mensaje de Nuestra Señora, (TERCER SECRETO), que aún permanece secreto hasta esa fecha de 1960. Dígales, Padre, que la Santísima Virgen, repetidas veces, tanto a mis primos Francisco y Jacinta, como a mí, nos dijo, que muchas naciones de la tierra desaparecerán sobre la faz de la misma, que Rusia sería el instrumento del castigo del Cielo para todo el mundo, si antes no alcanzábamos la conversión de esa pobrecita Nación (...).»
Sor Lucía me decía también:
Padre, el demonio está librando una batalla decisiva contra la Virgen; y como sabe qué es lo que más ofende a Dios y lo que, en menos tiempo, le hará ganar mayor número de almas, está tratando de ganar a las almas consagradas a Dios, ya que de esta manera también deja el campo de las almas desamparado, y (el demonio) más fácilmente se apodera de ellas.»
«Dígales también, Padre, que mis primos Francisco y Jacinta se sacrificaron porque vieron siempre a la Santísima Virgen muy triste en todas sus apariciones. Nunca se sonrió con nosotros, y esa tristeza y angustia que notábamos en la Santísima Virgen, a causa de las ofensas a Dios y de los castigos que amenazaban a los pecadores, nos llegaban al alma; y no sabíamos qué idear para encontrar en nuestra imaginación infantil medios para hacer oración y sacrificio (...).
Lo segundo que santificó a los niños fue la visión del infierno (...). Por esto, Padre, no es mi misión indicarle al mundo los castigos materiales que ciertamente vendrán sobre la tierra si el mundo antes no hace oración y penitencia. No. Mi misión es indicarles a todos el inminente peligro en que estamos de perder para siempre nuestra alma si seguimos aferrados al pecado.»
«Padre —me decía Sor Lucía—, no esperemos que venga de Roma una llamada a la penitencia, de parte del Santo Padre, para todo el mundo; ni esperemos tampoco que venga de parte de los señores Obispos cada uno en su diócesis; ni siquiera tampoco de parte de las Congregaciones Religiosas. No; ya Nuestro Señor usó muchas veces estos medios, y el mundo no le ha hecho caso.
Por eso, ahora que cada uno de nosotros comience por sí mismo su reforma espiritual; que tiene que salvar no sólo su alma, sino salvar a todas las almas que Dios ha puesto en su camino... Padre, la Santísima Virgen no me dijo que nos encontramos en los ULTIMOS TIEMPOS del mundo, pero me lo dió a demostrar por tres motivos:
El primero, porque me dijo que el demonio está librando una batalla decisiva con la Virgen y una batalla decisiva, es una batalla final en donde se va a saber de qué partido es la victoria, de qué partido es la derrota. Así que ahora, o somos de Dios, o somos del demonio; no hay término medio.
Lo segundo, porque me dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, al ser los últimos remedios, quiere decir que son los últimos, que ya no va a haber otros.
Y tercero, porque siempre en los planos de la Divina Providencia, cuando Dios va a castigar al mundo, agota antes todos los demás medios; y cuando ha visto que el mundo no le ha hecho caso a ninguno de ellos, entonces, como si dijéramos a nuestro modo imperfecto de hablar, nos presenta con cierto temor el último medio de salvación, su Santísima Madre.
Si despreciamos y rechazamos este último medio, ya no tendremos perdón del cielo; porque hemos cometido un pecado, que en el Evangelio suele llamarse pecado contra el Espíritu Santo; que consiste en rechazar abiertamente, con todo conocimiento y voluntad, la salvación que se presenta en las manos.
Y también porque Nuestro Señor es muy buen hijo... y no permite que ofendamos y despreciemos a su Santísima Madre, teniendo como testimonio patente la historia de varios siglos de la Iglesia que, con ejemplos terribles, nos indica cómo Nuestro Señor siempre ha salido en defensa del honor de su Santísima Madre.»
«Dos son los medios para salvar al mundo, me decía Sor Lucía de Jesús: la oración y el sacrificio (...) Y luego, el Santo Rosario. Mire Padre, la Santísima Virgen, en estos ULTIMOS TIEMPOS en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario. De tal manera que ahora no hay problema, por más difícil que sea, sea temporal o sobre todo espiritual, que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros; o a la vida de nuestras familias, sean familias del mundo o Comunidades Religiosas; o la vida de los pueblos y naciones.
No hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario.
Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Y luego, la devoción al Corazón Inmaculado de María, Santísima Madre, poniéndonosla como sede de la clemencia, de la bondad y el perdón; y como puerta segura para entrar al cielo. Esta es la primera parte del Mensaje referente a Nuestra Señora de Fátima; y la segunda parte, que, aunque es más breve, no es menos importante, se refiere al Santo Padre.»

Texto extraído de "La verdad sobre el Secreto de Fátima, Fátima sin mitos", libro del Padre Joaquín Alonso, sacerdote Claretiano muy erudito, nombrado archivero oficial de Fátima e investigador de los hechos. Monseñor João Venancio, obispo de Fátima, le encargó en 1966 relatar una historia crítica y completa de las REVELACIONES, para defenderlas de los ataques y escepticismos modernistas.
El Padre Alonso, estudió los archivos, habló con Sor Lucia, y testificó públicamente que las "Declaraciones de Sor Lucia al P. Agustín Fuentes", en 1957, eran auténticas y verídicas. En 1975, terminado su estudio sobre las REVELACIONES, "Textos y estudios críticos de Fátima", con 5.396 documentos, listo ya para la impresión, el nuevo obispo de Fátima, Msr. do Amaral, lo archivó.
Antes de su fallecimiento el 12.12.1981, el Padre Alonso publicó algunos folletos sobre el mensaje de Fátima, y el libro.

A atualidade e as aparições de Fátima




No ano de 1917 um milagre público sem precedentes foi testemunhado por 70.000 pessoas! Nossa Senhora desceu do Céu até à pequena aldeia de Fátima para confiar a três pastorinhos uma mensagem com um segredo que devia ser cuidadosamente guardado por muitos anos, até quela própria, a Santíssima Virgem, indicasse que era chegado o momento de se revelar a todo o mundo. Tal segredo deveria ser revelado ao seu tempo mediante a realização de um pedido:

O pedido era o de que a Rússia fosse consagrada, pelo Papa em conjunto com todos os Bispos, ao Imaculado Coração de Maria.

“Virei pedir a Consagração da Rússia ao Meu Imaculado Coração e a Comunhão reparadora nos Primeiros Sábados”


Ocorre que o pedido de Nossa Senhora não foi satisfeito ao longo de, pelo menos, seis décadas!

Mas por que tal pedido tão simples ainda não foi realizado até os dias de hoje? Indícios dos motivos podem estar localizados no tempo. Por alguma razão prática Nossa Senhora havia dito que a consagração e o segredo deveriam ser revelados no ano de 1960.

Tal fato não passou em branco. O Cardeal Ottaviani, no ano de 1955, lhe perguntou por que 1960? Respondeu-lhe ela: «porque então parecerá mais claro».

Todavia, o Vaticano disse que não publicaria em 1960, mas não apenas: foi publicado pelo Vaticano na United Press International noticia informando que a carta jamais seria aberta!

Obviamente, uma vez que não foi publicado o segredo permanece, mas há indícios sobre o que nele pode estar contido em função exatamente da data em que deveria ter sido publicado, bem como pelas declarações da irmã Lúcia e de testemunhas do segredo.

Irmã Lúcia em sua 4ª. Memória disse que Nossa Senhora menciona que “em Portugal o dogma da fé sempre será preservado e etc…” . Especialistas costumam dizer que esse “etc” seria o segredo propriamente dito.

Vejamos o que as testemunhas dizem sobre ele:

Irmã Lúcia disse:

“Está nos evangelhos está no apocalípse”.

O Pe. Joseph Schweilg, que entrevistou irmã Lúcia a mando do Papa Pio XII no ano de 1952 disse:

“Não posso revelar nada do que ouvi sobre Fátima no que respeita ao Terceiro Segredo, mas posso dizer que tem duas partes: uma fala do Papa. A outra, logicamente (embora eu não deva dizer nada) teria de ser a continuação das palavras: ‘Em Portugal se conservará sempre o dogma da Fé”

O então Cardeal Ratzinger, atual Papa Bento XVI, em 1984 disse:

“O terceiro segredo é uma profecia religiosa.”

Neste sentido, vejamos alguns fatos interessantes ocorridos nas proximidades da década de 60 em uma conexão com à contemporaneidade e vamos certamente tatear algo do segredo!

Em ordem cronológica de acontecimentos em diversas competências:

Igreja: Em 1958 morre misteriosamente o Papa Pio XII – um ano após a chegada do segredo ao Vaticano; Em 1960 é Publicado na United Press International notícia segundo a qual a carta da irmã Lúcia jamais será aberta; Em 1962, em Metz, França, o Cardeal Eugène Tisserant encontra-se com o Metropolita Nikodim, da Igreja Ortodoxa Russa – com efeito um agente da KGB. Nesse encontro, Tisserant e Nikodim negociaram o que viria a ser conhecido como o Pacto de Metz, ou, mais popularmente, o Acordo Vaticano-Moscovo; Em 1965 os documentos do arquivo oficial de Fátima (mais de 5.000 documentos, em 24 volumes) serão impedidos de ser publicados – embora tais documentos confirmem que as profecias de Fátima, nas duas primeiras partes do Segredo (a eleição do Papa Pio XI, o desencadear da II Guerra Mundial, a expansão do Comunismo pelo mundo, etc.), tinham sido reveladas em privado pela Irmã Lúcia muito antes de se terem cumprido desde 1917!

Política: Em 1917 (mesmo ano das aparições em Portugal) a revolução russa havia se iniciado! A ONU já estava funcionando desde 1945; Os EUA ingressam na guerra do Vietnam em 1960; Nikita Khrushchev – presidente russo – se encontra com Charles De Gaulle em Paris; Inicia-se no mesmo ano uma verdadeira “queima de arquivo” dos comandantes do regime nazista; Incidentes de espionagem entre EUA e URSS são cada vez mais frequentes e a guerra fria está no seu auge; tem início a revolução cubana; Yuri Gagarin é o primeiro homem a chegar ao espaço e faz a volta completa na órbita da Terra em 12 de Abril; Brasília é inaugurada (oficiosamente é considerada uma capital esotérica e ecuménica) – o planalto central é vilipendiado de misticísmo; Guerras e nacionalismos africanos acontecem por todo aquele continente.

Arte: surge o movimento hippie e o psicodelísmo. O uso indiscriminado de drogas entorpecentes cresce como nunca! Surge uma arte rebelde e notadamente antireligiosa; os Beatles marcam presença e o bordão pacifista (a paz custe o que custar – give peace a chance, etc…) ingressa definitivamente na cultura pop. Acontece o festival profano deWoodstock.

Costumes: o feminismo atinge o seu auge e surge a revolução sexual. A moda muda radicalmente invocando sempre cada vez mais uma crescente rebeldia contra tudo e contra todos.

Enfim, os “loucos anos 60” marcam o início de um mundo revolucionário por excelência.


E as mensagens da Virgem Santíssima? Foram desprezadas...??!!



Fonte: Do blog A Hora de Maria.

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